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Richard Martel - Los Tejidos de lo Performático

Richard Martel - Los Tejidos de lo Performático

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Published by: Ignacio Pérez Pérez on Dec 08, 2012
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05/13/2013

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LOS TEJIDOS DE LO PERFORMÁTICO
“Fueron los idiotas de éste mundo quienes
fundaron la religión, las ceremonias, la ley, la fe y las
reglas de la vida”.
 
Giordano BRUNO
 
Una triada es dinámica porque pide insistentemente desplazamiento, oscilando sinnecesariamente optar por una dirección unificadora, desechando incluso el estricto punto devista de la localización estática.El artista, y en particular el artista del performance, o el ser viviente de la acción, colocaa la tríada en una situación de interdependencia e interactividad. Una interpenetración desustancias agita el discurso y declaraciones a través de diversas categorizaciones y niveles dedesarrollo. De esta forma, la huella artística se convierte en un arreglo que está más o menosdeterminado por criterios, legitimación y orientaciones. Es en este sentido que la tríada esdinámica. Ello implica una combinación y aboga por la hibridación, una síntesis de opuestos enuna relación de influencia recíproca dentro de una simbiosis que rompe los niveles decomprensión y aceptación. A menudo, las manifestaciones que son liberadas por el artista delperformance son incursiones en el tejido de lenguajes y hábitos. Esta tríada, con acción ycontenido afirmativo o negativo, presenta posibilidades que van desde reprogramar el rumbohasta descargar, y también aboga por un mensaje. Ella activa relaciones que usualmente sonconflictivas, al menos en relación con tendencias para estandarizar actitudes, manifestaciones ycondicionamientos, bien reales o imaginadas.Lo íntimo, lo privado y lo público: éstas son las tres caras de esta tríada que hace a lasmanifestaciones oscilar en diversos contextos y situaciones. Esta situación de oscilación se tornaaún más problemática cuando es una cuestión de estar 
allí  
, en acción, frente a un cierto númerode testigos, de presencias. La tríada es dinámica porque propone grados de interpretación quetambién toman en consideración diferentes criterios, incluyendo aquellos de la propia legitimidadde manifestaciones en el proceso de socialización.La intimidad es solicitada insistentemente porque el cuerpo que está presente utiliza loselementos básicos, dados, del cuerpo mismo: aquellos hallados en secreciones, delirio o en laactitud nihilista, por ejemplo. Lo íntimo es aquella zona de tabúes en la que el público halla suoposición potencial.La inclusión de manifestaciones de acciones íntimas en un contexto público es unfenómeno que rompe con hábitos y normas. Por lo tanto es cuestionada la naturaleza del valor yel condicionamiento. Además, sabemos que actualmente las relaciones íntimas también estánsujetas a criterios de juicio e invocan estratos de limitación cultural.La intimidad del acto a menudo es un rechazo o una repulsión. La misma tambiénanaliza criterios y por lo tanto la objetividad. El fenómeno de presentar, durante un eventopúblico, acciones que normalmente tienen lugar en la mayor intimidad, conlleva un grado deinterrogación del sistema cultural y ciertamente social. Al propio tiempo, el mismo tambiénestablece un grado de tolerancia de ambas partes, bien sea que es una cuestión del lugar y suorganización o del protagonista y sus gesticulaciones. Por ejemplo, en el Accionismo Vienes hayuna incursión a las manifestaciones más íntimas conjuntamente con lo profano en el contexto depresentaciones públicas.De la misma forma, lo íntimo es una zona perturbada de principios en la cual cualquier cosa es posible, porque el cuerpo es a la vez un material extensible y el sitio del grado deaceptación estática del individuo.
 
 Aquí, una vez más, encontramos un tipo de relación entre grados dinámicos y estáticos,porque el cuerpo es un todo divisible, hecho de membranas y una simbiosis deespecializaciones.La oscilación entre lo íntimo, lo privado y lo publico es parte del discurso y entrega de ladeclaración, y esto es lo que quiero decir con "los tejidos de lo performático". La misma engendraotros sistemas y establece estratos y jerarquías. Lo íntimo penetra en el terreno público por lotanto, al interferir con él, y agitando el condicionamiento en distinta medida. Al propio tiempo, lasmanifestaciones públicas y las preocupaciones con el público toleran e implican diversos nivelesde práctica a través de los cuales el cuerpo efectivamente localiza su presencia activa. Lopolítico puede o no interactuar con el cuerpo mediante secreción, ya que la acción humanasegrega sus substancias de diversas formas y según diversas orientaciones.Por consiguiente, el cuerpo público a menudo hace incursiones al cuerpo íntimo. Cuandose trata de hacer una acción política o ecológica, son las preocupaciones del cuerpo público lasque interfieren en el cuerpo íntimo. Muchas acciones de protesta se justifican a sí mismas deesta forma. Cuando un problema social es denunciado de esta forma por la proposición de uncuerpo, entonces hay un modelado de las relaciones oscilatorias entre el público y lo intimo por la vía, a veces, de lo privado.La responsabilidad del protagonista -si es que existe alguna- es situada a este nivel, unespado-tiempo de arte y presencia en el cual las actitudes pueden tornarse reversibles y dondeel tejido performático es también una interrogación del aspecto posesivo del enjuiciamiento.Cuando se trata de exponer un hecho social, político o ecológico, u otro, por ejemplo, esel cuerpo en su intimidad el que atomiza los elementos que van a constituir la dirección,tramando diferentes arreglos para revelar la oscilación que existe en el balance de estructuras ypor lo tanto del poder en sí mismo.En Action Art o en el performance, el gesto interroga en la medida en que incurre enestas trayectorias e interpretaciones. El mismo cuestiona, en la medida en que aporta una ideaque engendra problemas de recepción, precisamente por el aspecto arbitrario de juicio, el cualen sí mismo está también sometido al con¬dicionamiento de la tríada dinámica. Por lo tanto,cuando un cuerpo se hace público, hay una oscilación incesante entre rechazo y aceptación deacciones íntimas que segrega sustancias materiales y corporales. Hay a la vez cuestionamientoy ambivalencia; éste es obviamente a menudo el caso durante la presentación de accionesartísticas en público. En ambas actitudes se confirma una dificultad con respecto a la tolerancia,y es en estos términos que la acción artística toca un aspecto del conocimiento y anula laalienación, o des-aliena, iun "des-alie-nante" pudiéramos decir!Cuando la gesticulación se hace oscilar mediante el uso de tabúes utilizados de diversasformas y por medio de diversas profanidades, entonces se subvierte el poder y la razón deacciones socialmente normalizadas. En esto yace otro acto de cuestionamiento.Cuando llevamos a cabo una actividad íntima en un contexto público tambiénarticulamos diversas actitudes, atractivas o no, que informan en el sentido de que dan contenidoa una forma. Aquí estamos en el corazón de la estética, ya que estamos hablando de lacomposición corporal de un numero mínimo de proposiciones lingüísticas, en presencia dedeterminados criterios de tolerancia, los cuales están sujetos aquí al condicionamiento cultural.Hoy en día evidentemente se está tornando cada vez más difícil elaborar una gramáticauniversal de manifestaciones y acciones; se han establecido diferencias culturalesconjuntamente con diferencias en el tejido social organizado.La tríada es dinámica porque invita a la interrogación; ya no se trata estrictamente deagitar lo espectacular, sino más bien de usar de los elementos de lo espectacular a fin deinterferir con tolerancias o intolerancias. Action Art y performance constituyen un gigantescoinstrumento de análisis, y en ello también estriba la responsabilidad del protagonista -aquí la del
 
artista- de someterse a y de actuar en el espacio y tiempo performáticos. El hecho de que hayuna presencia pública indudablemente añade a la sustancia segregada de contenidos y formas.El acto performático actualmente consiste en examinar las posibilidades de dar expresión concreta a la materia corpórea y sus sustancias. Esto se hace a fin de producir unasecreción arbitraria tanto en el emisor como en el receptor. El arte performático o Action Artsigue siendo una incursión al universo de valores y enjuiciamientos, como una articulaciónoscilante de niveles y condicionamiento arbitrarios.La cuestión de la responsabilidad también se refiere al establecimiento de ejes decomunicación, medios, instancias y situaciones que se producen de acuerdo a diferentescontextos, a través de la compresión e impresión, y la creación de manifestaciones queconstituyen huellas. Esto se hace a fin de que esas huellas puedan, a su vez, convertirse enmanifestaciones, al igual que el rio de Heráclito, al cual fluía incesantemente agua fresca,renovaba el nivel estatico de la situación. Es aquí donde se sitúa un comentario, así como unaincursión en el condicionamiento y límites de nuestra transgresión de lo cognoscible. Laresponsabilidad del cuerpo individual es un tiempo compartido, es decir, la manifestaciónperformática es también una solicitud para realizar esta manifestarción en otro estrato. Esto es loque quiero decir con los tejidos de lo performático, y además lo digo en el sentido de unaresponsabilidad acumulada y dinámica en términos del tejido social como un todo. El contexto esel de una situación de cuestionamiento, y aquí el esfuerzo de responsabilidad es también unaparte compulsiva de la actividad performática.No es por accidente que la mayoría de las acciones, eventos e instancias performáticassean hechas por artistas o grupos artísticos. A partir de los futuristas (me refiero al futurismoporque es el primer ejemplo coherente de la afirmación del tejido performático), el eventoperformático ha venido siendo realizado por artistas y no por instituciones artísticas.Si fuéramos a compilar una lista exhaustiva de acciones, manifestaciones y presenciasperformáticas, nos daríamos cuenta de que estas actividades son generadas por artistas endiversas situaciones o contextos, quienes integran, de diversas maneras, un número relativo departicipantes. Está claro que una gran mayoría de acciones, encuentros, festivales, etc., sehacen posibles porque son los propios artistas los que los han producido. Aquí producir seconvierte en hacer, en tanto que las instituciones se interesan en que hacer se convierta en unproducto.La responsabilidad del cuerpo humano del artista -el cual ensaya, transforma, profana-se amplía cuando se trata de permitir la realización de este tipo de acción. Por lo tanto, no habría Action Art si no hubiera artistas y, a la inversa, como se expresaría en una buena dialécticasituacionista, no habría artistas si no hubiera acción artística. Además, lo que se entiende bajo el nombre de tejido performático es también parte deltrabajo artístico. Es un hecho establecido en nuestros días que las manifestaciones artísticas sonsolicitadas por los propios artistas, encargados de la responsabilidad de realizar y producir instancias de arte contextual en una diversidad de situaciones. En cualquier caso, es muy raroque sean instituciones las que propongan y produzcan eventos en los cuales el arte estéinvolucrado en una situación de cuestionamiento. Ellos probablemente estén intranquilos con laidea de considerar su realidad estática en un universo de proposiciones dinámicas. Por lo tanto,la mayor parte del tiempo, las manifestaciones y acciones performáticas están constituidas por lapresencia de los propios artistas. Esta auto-administración artística es evidente a lo largo delsiglo pasado. Sólo hay que buscar algunas referencias a partir del futurismo hasta elconstructivismo, del surrealismo al situacionismo, del Fluxus al arte auto-administrado parademostrar que la mayor parte del tiempo los artistas no necesitan museos; ellos más biennecesitan lugares y espacios donde puedan darle una expresión concreta a una dinámica deactividades cargadas de una responsabilidad ética y estética que se mueve hacia y contra sumedio institucional en el estilo de campo de concentración. De la misma manera, la mayor partedel tiempo son los artistas quienes reincorporan a otros artistas menos conocidos e incluso

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