EN AQUELLOS TIEMPOS…
Ana María Sancho Biesa (Anna SB)
Recorrieron largas sendas que no llevaban a ninguna parte.Las dos muchachas entristecidas caminaban silenciosas sinmediar palabra, cogidas de la mano.Un ave sobrevolaba en círculo esperando poder posarsesobre el hombro de una de ellas.La más alta era una mujer de larga cabellera negra y la otratenía rojos cabellos.Vestían ceñidos vestidos de tafetán negro como las plumasde un cuervo.-¿Qué te parece si paramos un rato?-Bueno, Nora.Nora era la mayor de las dos, la pelirroja.-Kary, ¿estás cansada?-Un poco.-¡Bien! Haremos una parada, pero muy corta. No nospodemos descuidar.Baja el ave y se posa sobre el hombro de Kary. Ésta parecerecobrar energías.-Tienes mejor aspecto. Haces mejor cara ahora que Whymkse ha posado en tu hombro.-Tenemos que darnos prisa si queremos que la hechiceradeshaga su embrujo.Pararon en las inmediaciones de un riachuelo de aguascantarinas. El gorgoteo de una fuente atrajo su atención yllenaron de agua un par de calabazas y un pellejo quecolgaba de la cintura de una de ellas.
2
Leave a Comment