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Barack Obama y  América Latina
por Jaime Preciado Coronado
Presidente de ALAS japreco@hotmail.com
La histórica realización de cinco cum- bres simultáneas de presidentes del Mer-cado Común Suramericano (MERCO-SUR), Unión de Naciones de Suramérica(UNASUR), Asociación Latinoamerica-na de Integración (ALADI), del Grupode Rio y Presidentes de América Latinay Caribe, en Salvador de Bahía, Brasil, el pasado 8 de diciembre, cerró un 2008esperanzador: con más integración co-mercial con contenidos comunitarios;con mayor diálogo y concertación políti-ca hacia dentro y fuera de la región; con proyectos conjuntos energéticos, finan-cieros y de cooperación internacional;con un claro mensaje al Presidente Ba-rack Obama, de mayor independenciaregional frente a Estados Unidos; con la preocupación compartida por mantener y profundizar logros sociales de gobiernosde izquierda en su mayoría; con la rein-serción mexicana en la comunidad lati-noamericana, al reacercarse a Cuba yVenezuela. Inclusive la Cumbre de losPueblos del Sur, formada por represen-tantes de organizaciones y movi-mientos sociales, hicieron una valo-ración positiva de estas convergen-cias.Así como crece la integración y launidad latinoamericana, ésta regiónse involucra crecientemente, enasuntos definitorios de la agendamundial futura, tanto como en con-flictos regionales con repercusionesglobales. En lo económico, destacala participación de presidentes latinoame-ricanos en el Grupo de los 20 (G-20), y el posible resultado de una agenda post-neo-liberal, para afrontar la crisis financieramundial, desde bloques regionales forta-lecidos, como los ofrecidos por Suraméri-ca: MERCOSUR, UNASUR y diversas perspectivas alternativas que protagoni-zan Brasil y Venezuela, en lo financierocon el Banco del Sur, en la integracióncon la Alternativa Bolivariana de lasAméricas (ALBA), o la Iniciativa de In-fraestructura Regional de Suramérica(IIRSA) y su ambicioso programa deconstrucción carretera y de telecomunica-ciones.En el plano diplomático y estratégico,Latinoamérica espera un año con fuertesturbulencias. En su proyección por man-tenerse como una potencia global, ya re-conocida, Brasil construyó una ampliagama de alianzas internacionales. Destacael Grupo BRICS (Brasil, Rusia, India,China y Sudáfrica) al seno del cual la di- plomacia brasileña identifica una comu-
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Jo (Jorgeli-na) Casajus,
 es diseñadora yartista plástica.Más informa-ción en la gale-ría del XXVIICongreso deSociología.
BOLETÍN
 ALAS 3
Boletín Bimestral. No. 3. IBSN 0001-09-08-05. Latinoamérica, Febrero 1º. de 2009.
Editores: Eduardo Andrés Sandoval Forero y Alicia Itati Palermo
Índice
Barack Obama yAmérica LatinaJaime PreciadoPág. 1La sociologíaeuropea y elarmadijo deleurocentrismoCoediciónALAS- Ra-ximhaiPág. 4PreALAS:Sociedad,cultura y cambioen América LatinaPág. 7PreALAS:UBV-ZuliaPág. 9PreALAS:UAEM-UNAMPág. 10IV SimposioInternacionalSIMETPág. 11Informe ydeclaratoria:PreALASCIEAP, UAEMPág. 14Comunicado:Festival mundial dela digna rabiaPág. 17Petición sobreGazaPoema: Niñito dePalestinaPág. 19InformaciónCongreso ALASPág. 20Editorial Pág. 21
 
nidad de intereses Sur-Sur que le ha dadofuerza a su política exterior, pero quetambién la compromete con sus aliadosen temas conflictivos que corresponden ala proyección de sus potencias aliadas.Los temas conflictivos van de las discu-siones sobre el rol de la OrganizaciónMundial de Comercio, hasta las rivalida-des ruso-estadounidenses, las aspiracio-nes manifiestas de China como potenciamundial, o las competencias hindúes por ganarse a Brasil como aliado estratégico,que incomodan al resto del grupo.
“Por decir lo menos, Latinoa-mérica aparece cargada deambigüedad en la política in-teramericana de Estados Uni-dos, cada vez que pretende-mos valorar su importancia enel marco de la política exteriorde ese país.”
Otras coordenadas turbulentas atravie-san por Venezuela y Cuba, países con losque Rusia tiene, desde la percepción esta-dounidense, peligrosos acercamientos,como las maniobras navales conjuntasruso-venezolanas en el Caribe Atlántico,o la coordinación militar ruso-cubana quecontempla la apertura de una base militar en la isla. Rusia impulsa así, una suerte de posguerra fría para compensar con su pre-sencia latinoamericana, el impulso esta-dounidense a la invasión de Osetia delSur; punto de influencia geopolítica rusa.Además, el acercamiento venezolano aIrán y la reciente expulsión del Embaja-dor israelí en Venezuela, a raíz del con-flicto de Gaza, introduce un explosivocomponente en las relaciones interameri-canas.Washington buscará recomponer laantes incontestada influencia estadouni-dense en las relaciones interamericanas.Reforzará su presencia militar en el Co-mando Sur, ampliará la capacidad de surecientemente relanzada IV Flota en elAtlántico suramericano. Además, acen-tuará la componente militar-geoestratégi-ca de la lucha contra el narcotráfico a tra-vés del Plan Colombia, el Plan México yla Iniciativa Andina, aunque ahora secuestiona su presencia militar, como lohizo Ecuador, que este año no renovará laconcesión de la base de Manta. Panoramageopolítico que, combinado con el decli-ve de la hegemonía comercial y financieraestadounidense, puede deparar escenariosconflictivos para avanzar en la unidad la-tinoamericana.Por decir lo menos, Latinoaméricaaparece cargada de ambigüedad en la po-lítica interamericana de Estados Unidos,cada vez que pretendemos valorar su im- portancia en el marco de la política exte-rior de ese país. Las recientes elecciones presidenciales mostraron una vez más las paradojas de esa ambigüedad, pues nues-tra región presenta puntos clave de interésestratégico para la seguridad, el comercio,la inversión y la posible expansión de la potencia del Norte en materias como laexplotación de la biodiversidad, la dispo-nibilidad de agua dulce, la minería y, consus dobles filos, el seguro abastecimientode fuerza de trabajo barata para el benefi-cio de su economía doméstica. Además deser una de las principales regiones abaste-cedoras de energéticos a bajos precios, deser parte de los socios comerciales princi- pales, nuestra región se consolida como la primera minoría dentro de la Unión Ame-ricana.Barack Obama entendió esta ambi-güedad, pues aunque Nuestra América nofiguró centralmente en su campaña gene-ral, su equipo fue capaz de presentar una plataforma audaz de relaciones con Lati-noamérica, en el trabajo de acercamientoa los actores que podrían darle o reorien-tar su voto, pues los latinos se inclinanmayoritariamente por los Republicanos.Obama ganó así, Florida, cuna de votosrepublicanos. Estado definitivo en la pri-mera elección de W. Bush, ahora esta pe-nínsula se inclinó por el Demócrata. Nofue un triunfo casual. Su plataforma lati-noamericana, la presentó ante la Funda-ción Cubano-Americana de Miami, pode-
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roso lobby cuya influencia había monopo-lizado durante los últimos ocho años el partido Republicano. Sus propuestas paradistender las relaciones con el régimencubano, mediante la apertura al envío deremesas sin condiciones a la isla, aunadasal cierre de la prisión en Guantánamo,abrieron esperanzas de nuevas relacionessin enrarecimientos sobrepolitizados conla Habana.A diferencia de John Mc Cain que vi-sitó México y Colombiadurante su campaña, Oba-ma no hizo viajes a nuestraregión pero presentó una plataforma elaborada paraacercarse a Latinoamérica:la “New Partnership for the Americas”, que susti-tuye la idea de asociación,en lugar de la “Enterprisefor the Americas”, del or-todoxo libre comercio deW. Bush. Propuesta en tre-ce páginas, esta iniciativarelanza la promesa de reestablecer el lide-razgo estadounidense en el hemisferio, yuna nueva relación de buena vecindad,inspirada en los planteamientos de Fran-klin D. Roosevelt: “Mi política hacia lasAméricas será guiada por un simple prin-cipio: lo que es bueno para los pueblos delas Américas, es bueno para los EstadosUnidos de América” (Obama, 2008). Treslineamientos exponen su proyecto: liber-tad política (democracia), libertad delmiedo (seguridad), y libertad de la nece-sidad (contra la pobreza).Aunque siempre hay distancia entre la plataforma electoral y el programa de go- bierno, las propuestas de Obama haciaLatinoamérica son radicalmente distintasa las de los republicanos.
La democraciacomienza en casa:
fin de la tortura y dedetenciones indefinidas, restaurar el ‘
ha-beas corpus
’, cierre de la prisión deGuantánamo. Cuestionamiento al para-digma del libre comercio de los TLC’s.La
Libertad de la necesidad (pobreza),
supone un
 
desarrollo desde las bases so-ciales, concentrado en las finanzas loca-les, capacitación vocacional y programasde desarrollo comunitario. Lucha contrala corrupción. Apuesta por la transparen-cia en cuestiones de contratos. Apoyo delos Objetivos del Milenio de NacionesUnidas: reducir el déficit de educación,especialmente de niñas y mujeres. Cance-lación total de la deuda de Bolivia, Guya-na, Haití, Honduras, Paraguay, Santa Lu-cía, así como reformas del FMI y BM. Enla
Libertad Política
, se cuestionan alian-zas específicas con gobiernos de centro-derecha y no es evidente la apertura conla izquierda política latinoamericana, perose pr opone una política renovada de la“buena vecindad”. La renovada proyec-ción política latinoamericana condiciona-rá este proyecto.
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   F  o   t  o  :   B  e  n   H  e   i  n  e ,   fl   i  c   k  r .  c  o  m
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