Mi hermana fue la persona que me cuidó después de la muerte de mi mamá. Mihermana era mayor a mí por 2 años. Tenía solo diecisiete años y ya había madurado sinhaber pasado por una juventud normal como ella merecía. Mi hermana, Asia Heredó lasmismas características que mi madre, era igual de hermosa, cariñosa, amable, atenta,carismática y sobre todo igual de importante.Ahora ella tendría veintiún años pero no llego ni a los dieciocho… todo lo que pasaba simplemente era demasiado para ella… solo lloraba día y noche… pero nuncacreí que iba a ceder… el hecho que mi hermana se quitara la vida fue demasiado parami. La encontré un lunes de mañana en el baño tirada en la ducha, su ropa estabacubierta de sangre y fue entonces que vi dos cortadas profundas en cada brazo. Pero a pesar de todo en su rostro reflejaba una paz extrema. Lo único que me dejo fue unacarta, la recuerdo perfectamente porque la leí una y otra vez durante los últimos cuatroaños:
Hola mi ñañito:Sé que lo que estoy haciendo es algo muy débil pero realmente ya no puedo soportar más golpes, ya no puedo soportar más dolor. No te pido que lo entiendas solo te pido que me perdones por dejarte soloen este infierno… por favor se fuerte y no me olvides porque aunque ya noeste contigo físicamente siempre voy a estar en tu corazón.Mi hermanito todo va estar bien, yo te voy a cuidar desde arriba junto amamá. Nunca olvides que te quiero muchísimo….Asia
Mientras más trataba de entender la decisión que había tomado mi hermanamás me confundía. Tenía tantas preguntas dentro de mi cabeza pero cerorespuestas. Pero aun así cumplí con lo que pidió, la perdoné.Después de la muerte de Asia mi papá simplemente se encerró en su cuartoy solo salía para comer. Como él trabajaba por la red no tenía necesidad de nadamás que su computadora, su comida, agua y sobre todo alcohol. Y yo… bueno yoera un desastre total, estaba totalmente perdido en un mundo que desconocía.Una noche lluviosa decidí salir a caminar por la ciudad. En una esquinaobscura oí una voz pidiendo ayuda, era la voz de un chico de mi edad. En esemomento decidí ayudarlo. Lo estaban tratando de asaltar dos hombres y yo le ayudea escapar de ellos, el cómo lo hice no es lo importante.Su nombre era Roberto y era integrante de una pandilla llamada “Loscallejeros”. Me agradeció la ayuda y unos días más tarde ya éramos amigos. Dossemanas después de lo ocurrido ya me habían integrado a “Los callejeros”, junto aeso comenzó mi perdición.Speed, éxtasis, marihuana y cocaína solo son algunas de las drogas quecomencé a consumir. Ya no pasaba en mi casa, no iba al colegio ya no hacia nadaaparte de estar con mis nuevos “amigos” consumiendo todo lo que ellos me daban.Todavía recuerdo la primera vez que probé una droga, fue una sensación única. Noestoy seguro si me gustó por el efecto que me causaba o porque era la escapatoria perfecta, la puerta que me llevaba a un mundo lejano donde todo era como antes.
Leave a Comment