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de Sanidad, se dispuso que, con preferencia á los demás fa-
cultativos, se nombrasen Subdelegados á los académicos
numerarios de la respectiva Academia regional ó de distrito,disposición que la ley de Sanidad no tuvo presente, por cuyo
motivo no se dió á los preceptos del Reglamento de 1848 elexacto y debido cumplimiento.
La Real Academia de Medicina de Madrid no aparece con
este carácter, hasta que el Real decreto de 28 de Abril de 1861
aprobó su Reglamento orgánico, que ha sido sustituido y
derogado por el vigente de 21 de Noviembre de 1876, apro-
batorio de sus estatutos.
a)
Real Academia de Medicina de Madrid.—El
decreto
de 25 de Abril de 1870 encomendó las dependencias de las
Academias al Ministerio de Fomento, y, por consiguiente, á la
Dirección de Instrucción pública, toda vez que, por su carác-
ter docente, la de Madrid y las establecidas en los distritos,
según se dispone en el art. 1.° del Real decreto de 1876, ayu-
dan al adelantamiento, cultivo y propagación de las ciencias
médicas, y- basta sólo esta enumeración de atribuciones para
considerarla completamente separada de los organismos óCorporaciones de la Administración que ejercen funciones
sanitarias.
Pero, no tan sólo son la encarnación del progreso mo-
ral é intelectual de la ciencia, sino que también ejercen
funciones consultivas en todas las importantes ramas en que
se dividen sus secciones. Así, pues, auxilia al Gobierno con
sus dictámenes en todo lo referente á la salud pública,
examen y estudio médico de las aguas minerales y medica-
mentos nuevos y secretos, y, últimamente, resuelve las cues-
tiones de Medicina forense que los Tribunales superiores y
las Audiencias le consulten.
Este es el punto más importante para nuestro objeto,
toda vez que sus dictámenes médico legales están sometidos
á los preceptos de las leyes de enjuiciar, y que en su lugar
oportuno examinaremos.
La Real Academia de Medicina, por la elevación de sus
fines, no puede ser consultada sino por los Tribunales su-
periores y por las Audiencias.