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Anatomía del Fetichismo en Paula (Uruguay) Por Carlos Dávalos

Anatomía del Fetichismo en Paula (Uruguay) Por Carlos Dávalos

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Published by Carlos Dávalos
Reportaje sobre fetichismo en Revista Paula de Uruguay.
Reportaje sobre fetichismo en Revista Paula de Uruguay.

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07/09/2013

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Tt c ceb y mete cmed.
 
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poco más de 20 años, para que no lamolestaran, les decía que se metieranbajo la mesa y les hacía cosquillas conlos pies. “Como la mesa estaba vestida,lo único que veía en ese momento eransus extremidades”, relata Álvaro. “Desdeentonces, todas las noches me iba a lacama imaginándome los pies de unamujer”. Pronto se dio cuenta de que esaparte del cuerpo no era lo único que leatraía sexualmente: “a los cinco añostuve una profesora con unas uñas larguí-simas; ¡joder, qué manos más bonitas!”.El pequeño fetichista se obsesionó conellas y comenzó a buscar cualquier pre-texto para tomarla de las manos, inclusose inventó que no podía ir solo al baño.Desde entonces, Lickingfeet sabía quelas relaciones con el sexo opuesto noiban a ser nada fáciles. “Me di cuentabien pronto de que eso de ser fetichistaiba a ser mi vida y mi cruz al mismotiempo”. En la pubertad y adolescencia,Álvaro encontró refugio en las revistas:“Había una que se llamaba
Tacones Altos 
y la compraba en el kiosco de mibarrio”. Efectivamente,
Tacones Altos 
fuedurante 17 años un referente para losfetichistas. A principios de 2012 cerrópor la crisis, pero su antiguo director,Luis Vigil, barcelonés de 71 años, curtidoperiodista y director de
Playboy 
España,naron, ellas le dijeron: “¿Solo se tratabade esto? No era para tanto…”. “En esemomento supe que todo un mundo deposibilidades empezaba a abrirse antemí”, confiesa quien hasta ese momentosolo había estado bajo los pies de dómi-nas profesionales. El
trampling 
, que enespañol quiere decir pisoteo, es una delas prácticas fetichistas más comunesentre los amantes de los pies. El origende la palabra fetiche, que viene del por-tugués
feite 
o
feitiço 
, significa maleficioo hechizo, y fue dado a conocer por elerudito francés Charles de Brosses enel siglo XVIII para referirse al culto a lasimágenes y objetos en materias religio-sas. No fue hasta el siglo XX cuandoSigmund Freud acuñó este término parahablar de parafilia, que, según los diccio-narios, es un patrón de comportamientosexual en el que la fuente predominantede placer no se encuentra en la cópula,sino en alguna otra cosa o actividad quelo acompañe. En el caso de Álvaro, sinembargo, todo tuvo origen en la niñez,incluso antes de descubrir su sexuali-dad. A comienzos de los 80', cuando elvideo
Thriller 
de Michael Jackson estabaen todos los canales de televisión, él ysu hermano solían esconderse bajo lamesa del salón de su casa. El video lesdaba miedo, y su madre, una mujer dena tarde de agosto,tres años atrás, Álvaro,madrileño de 32 años,recibió la llamada deKiara, una chica de 18que le proponía jugarcon sus pies. Se habíanconocido en el
chat 
gracias a un amigoen común que también tiene una afi-ción por los pies femeninos. Durantemeses, Lickingfeet, sobrenombre deÁlvaro en la red y que traducido signifi-ca Lamepiés, había estado tratando depersuadir a la joven para conocerse per-sonalmente. Tuvo que ganarse su con-fianza, recargarle varias veces el móvily una noche que Kiara y sus amigas notenían cómo ir a una discoteca del cen-tro de Madrid, él se ofreció a llevarlas encoche. “Entonces les propuse servirlesde
chofer 
cada vez que ellas quisieran,a cambio de que me dejaran jugar consus pies, cuenta Álvaro. Al día siguien-te, Kiara lo llamó y le dijo que sí, que ellay una de sus amigas estaban dispuestasa jugar con él. “No pude comer de laemoción”, sigue Álvaro. Quedaron ensu casa, estaba solo porque sus padresse habían ido de vacaciones a Cádiz,y ese día Kiara y su vecina estuvierondos horas pisándole el torso desnudocon los pies descalzos. Cuando termi-
 Anatomía del
¿ataDuRas, suMIsIón, pIsotEo, taCos altos, látEx, azotEs? ¿o aCaso EsustED ‘vaInIlla’? los fEtIChIstas Están CaDa vEz Más suEltos gRaCIas a lasREDEs DonDE CuEntan sus fantasías lIBREs y ConsEntIDas, Con El afán DEREIvInDICaR su lugaR fREntE a los DEfEnsoREs DEl sExo ConvEnCIonal.
por Carlos Dávalos. FoToGraFÍas: laTinsToCk.
Fetichismo
pERvERsIonEs sECREtas
U
 
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remedio que besarme”, cuenta en suguarida, ubicada en el barrio de Chuecade Madrid. Johanna tenía 16 años, y sibien para ella su reacción había sido unacto reflejo de autodefensa, encontrócierto placer en lo que había hecho. Enel mundo del BDSM (siglas de
bonda- ge 
, dominación y disciplina, sumisión ysadismo, y masoquismo), las dóminasson una pieza clave y fundamental.Antonia Serrano, aragonesa de 53, esconocida en este mundo como DóminaZara. Lleva más de 20 años ejerciendocomo profesional y su nombre se haconvertido en una especie de estandar-te entre las aspirantes a dóminas queacuden a ella para aprender su oficio.En 2005 publicó
Soy un sueño 
, libroen el que relata sus memorias. Desdehace 10 años es encargada de El FetishCafé, club que junto con el Rosas 5 esuno de los locales más emblemáticosde BDSM en Barcelona. Para llegar, unotiene que entrar primero en su
web 
,enviar un mensaje o llamar por teléfono.Tras varios intentos, ella contesta. Locomún es que después de un breveinterrogatorio para averiguar el interésreal de su interlocutor, acceda a recibir-lo. La dirección no aparece en la
web 
yella solo da una referencia. “Es comosi estuvieras viniendo a mi casa, es tany besarles los pies y zapatos. Resultódivertido”. Varios años después conocióa Kiara y a sus amigas. Desde entonces,Álvaro ha venido contando y registrandosus aventuras en su blog. Casi todasson muy jóvenes, entre 18 y 23 años.Suelen ir juntos a centros comercialesdonde, tras hacer un
ranking 
de calza-do, Álvaro les compra zapatos de tacoalto. “Después vamos a un hotel solopara que me pisen”, dice mostrando lasmarcas de la última sesión. “Cuandotermino, voy a mi casa y lo primero quehago es encerrarme en mi habitación aver las fotos y videos que hice ese día.Ese es el momento más placenteropara mí”, y añade: “las chicas se hanhecho mis amigas, pero yo sé que estose va a acabar. Algún día se casarán,tendrán hijos y ya no podrán jugar másconmigo. Por eso yo tengo que seguirconociendo gente; no puedo parar. Escomo una bola de nieve. Tengo miedo aquedarme solo”.
Dominación o sumisión
La primera vez que DóminaJohanna, rumana de 30 años, golpeóa un chico ocurrió después de que élle robara un beso en los labios. “Lehabía contado un chiste y creo que fuetan malo que al pobre no le quedó máscuenta la importancia que tuvo esa publi-cación: "fue la única que funcionó comopunto de encuentro entre los fetichistaspor mucho tiempo". La idea había surgi-do a raíz de una revista norteamericanallamada
Leg Show 
, dirigida entoncespor la periodista y modelo Dian Hanson.“Para mí, una de las mejores periodistasque han existido en el erotismo, por-que las sesiones fotográficas que ellarealizaba (no era fotógrafa, pero dirigía)parecían como si estuvieras mirando através del ojo de una cerradura; como silo que estuvieras viendo fuera prohibido”,dice Vigil.Con 18 años, Álvaro ya estaba traba-jando y ganando dinero. Y se compró suprimer coche, lo que significó una libe-ración. “Me alejé de mis amigos con-vencionales y empecé a frecuentar adóminas profesionales”. Se introdujo enla movida fetichista en Madrid, conocióa Dómina Libertad y comenzó a acudira fiestas en las que pudo relacionarsecon más gente como él. “La primeravez que me llamó parecía un chico muytímido y me manifestó no estar muyconvencido de encajar en nuestras reu-niones, cuenta Dómina Libertad. “Ledije que viniera a probar; cuando llegóy vio tanto taconazo, lo primero quehizo fue ponerse debajo de las chicas

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