Cuvier, que incluso en el elogio fúnebre de Lamarck, que iba a ser leído por él, le atacaba yexcluía de la comunidad científica. La Academia de Ciencias francesa se negó,afortunadamente, a imprimirlo tal y como era en el original.Cuesta creer que un científico tan inteligente y experto como Cuvier no se hubiese dado cuentade todos los datos que tenía en su mano. Puede ser que comenzase a barruntar la incorreccióndel catastrofismo, pero la testarudez no es ajena a los científicos, que también son personas.Un individuo queda preso en la red de un conjunto de ideas, y se labra carrera y reputación conellas.Lamarck tuvo más suerte. Para él se fueron acumulando pruebas de que las especies no eranfijas (pruebas acumuladas por agricultores y ganaderos), y su idea perduró hasta que aparecióuna mejor.Por la misma época, en Inglaterra
,
Richard Owen
trabaja también en paleontología y formulauna idea básica para la teoría de la evolución: un mismo órgano puede desempeñar funcionesdiferentes en las distintas especies, y una misma función puede ser cumplida por diferentesórganos en diferentes especies.La primera proposición es lo que se conoce como
homologías
. Por ejemplo, el brazo y lamano humanos, la pata de un caballo, el ala de un ave y la aleta de una ballena sonhomólogos; cumplen una función diferente, pero tienen la misma estructura y tienen un mismoorigen embriológico. En cambio las branquias de un pez y los pulmones de un mamífero son
análogos
: cumplen la misma función, pero tienen diferentes estructura y origen embriológico.Sin embargo, Owen será creacionista convencido y atacará ferozmente a Darwin, e,irónicamente, hoy día se utilizan sus argumentos para enseñar y explicar la evolución en lasescuelas.
Creacionismo
Se denomina creacionismo a la creencia, inspirada en dogmas religiosos, según la cual
laTierra y cada ser vivo que existe actualmente proviene de un acto de creación por un ser divino, habiendo sido creados ellos de acuerdo con un propósito divino.
Por extensión aesa definición, el adjetivo «creacionista» se ha empezado a aplicar a cualquier opinión odoctrina filosófica o religiosa que defienda una explicación del origen del mundo basada en unoo más actos de creación por un Dios personal, como lo hacen, por ejemplo, las religiones delLibro. Por ello, igualmente se denomina creacionismo a los movimientos pseudo-científicos yreligiosos que militan en contra del hecho evolutivo.El creacionismo se destaca principalmente por los "movimientos antievolucionistas", tales comoel
diseño inteligente,
cuyo principal objetivo es obstaculizar o impedir la enseñanza de laevolución biológica en las escuelas y universidades. Según estos movimientos creacionistas,los contenidos educativos sobre biología evolutiva han de sustituirse, o al menoscontrarrestarse, con sus creencias y mitos religiosos o con la creación de los seres vivos por parte de un ser inteligente. En contraste con esta posición, la comunidad científica sostiene laconveniencia de diferenciar entre lo natural y lo sobrenatural, de forma que no se obstaculice eldesarrollo de aquellos elementos que hacen al bienestar de los seres humanos.Las cosmogonías y mitos de carácter creacionista han estado y permanecen presentes en muydistintos sistemas de creencias, tanto monoteístas, como politeístas o animistas. El movimientocreacionista políticamente más activo y conocido es de origen cristiano protestante y estáimplantado, principalmente, en los Estados Unidos.