del Reglamento
de viajeros del citado Metro, aprobado por
Decreto de la Comunidad de Madrid 49/1987, de 8 de mayo
, modificado por
Decreto de 21 octubre 1993
, "tanto los trenes como las instalaciones a las quetenga acceso el público -accesos exteriores, vestíbulos, escaleras, andenes y otros- deberán mantenerse enun estado tal que permitan su utilización en buenas condiciones de comodidad, iluminación, higiene, orden yseguridad". Por ello, la compañía de Metro de Madrid había contratado dos entidades de
seguridadprivada
, PROTECSA y PROSESA, para la vigilancia de las instalaciones.La Sentencia del Juzgado de 1ª Instancia nº 38 de Madrid, de 9 de mayo de 1998 , después dedeclarar los hechos probados, concluyó que se produjo una responsabilidad contractual por omisión de laobligación de seguridad a que la compañía del Metro venía obligada en virtud del Reglamento de viajeros,incumpliéndose así lo dispuesto en los
artículos 1101, 1104 y 1106 CC
, ya que no sólo omitió la obligaciónde vigilancia, sino que con ello se propició la agresión por parte de los desconocidos. Condenó a lademandada al pago de los daños y perjuicios reclamados por el demandante.Metro de Madrid recurrió la sentencia, que fue confirmada por la de la sección 21 bis de la AudienciaProvincial de Madrid, en sentencia de 18 junio 2002 . Se desestimó la versión de la recurrente, que ponía encuestión la propia realidad de los hechos y también de los daños sufridos y las secuelas padecidas por eldemandante. Y se confirmó el criterio del juez de instancia acerca de que no concurrió caso fortuito, porque"el hecho de que las medidas adoptadas se hayan revelado insuficientes no hace que deba el usuarioasumir ese daño como inevitable, sino que por el contrario hace surgir la obligación resarcitoria a cargo dela empresa demandada, tal y como ha resuelto la sentencia citada".Metro de Madrid interpuso recurso de casación, fundado en el
Art. 477.2,2 LEC
, que fue admitido poresta Sala en el auto de 9 enero 2007 .SEGUNDO. En el único motivo del recurso, la recurrente va examinando los requisitos concurrentespara la exigencia de responsabilidad civil, en un recurso que en definitiva, denuncia la infracción de los
artículos 1104 y 1105 CC
. Examina los siguientes elementos para la concurrencia de responsabilidad: A) lainexistencia de reproche culpabilístico, lo que implica que no quepa apreciar responsabilidad porque no seha denunciado ninguna acción u omisión procedente de la compañía recurrente. El hecho causante seatribuye a unos desconocidos, que habrían interrumpido la cadena causal. Ello se opondría a la propia jurisprudencia que exige al causante del daño probar que obró con toda diligencia para evitarlo. B) Enrelación a la seguridad de las instalaciones, dice que considerar inseguras unas instalaciones que se hallanpatrulladas permanentemente por la empresa de seguridad que tiene contratada la recurrente supondríaque todos los lugares públicos lo fuesen. C) Se imputa una responsabilidad por resultado porque aunqueexistiesen medidas de seguridad, la agresión se produjo, lo que se considera exorbitante. D) Se prescindedel carácter de suyo imprevisible del supuesto de hecho producido, que fue una agresión súbita einesperada. Lo único que puede preverse es la abstracta eventualidad de atracos y agresiones, para lo quese había ya contratado un servicio de seguridad, pero que sigue siendo imprevisible saber dónde y cuándose van a producir las agresiones. E) Sobre la responsabilidad por riesgo, señala que su actividad consisteen el transporte ferroviario y los riesgos que se crean se relacionan con esta actividad. La anomalía en estecaso se produce en el resultado, la agresión, y no en la actividad de vigilancia, a la que nada se reprocha,faltando con ello el imprescindible nexo de causalidad.El recurso se desestima.Las razones por las que se debe desestimar el presente recurso son las que se van a exponer acontinuación:1ª Como afirma la sentencia recurrida, nos hallamos ante una responsabilidad derivada del contratode transporte concluido entre el usuario, el demandante/recurrido con la compañía del Metro de Madrid, encuya virtud ésta viene obligada a prestar dicho servicio en las condiciones de seguridad exigidas en laregulación de su actividad, que se concreta en el
Reglamento del servicio, reproducido en el fundamento primero
de esta sentencia.2ª Precisamente en cumplimiento de esta norma, Metro de Madrid tiene contratado el servicio devigilancia a empresas especializadas. Sin embargo, no es suficiente para entender cumplida la obligación deprestar el servicio en condiciones de seguridad la simple contratación de este tipo de empresas cuando sedemuestra que se ha producido una agresión grave precisamente por ausencia de vigilancia en la zona. Lasentencia de esta Sala 1193/2004, de 20 diciembre , que resolvió un caso muy semejante deresponsabilidad de la Compañía de Transporte metropolitano de Barcelona por el asesinato de una pasajeraen una zona donde se habían producido otros episodios de agresiones a viajeros, señala que "Esincuestionable que en relaciones contractuales de la naturaleza de la que nos ocupa, entre los «deberes de
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