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DE RATONES, HOMBRES Y ELEFANTES,EL TAMAÑO SI IMPORTA

DE RATONES, HOMBRES Y ELEFANTES,EL TAMAÑO SI IMPORTA

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Published by: Jhonatan Arroyave Montoya on Jan 06, 2013
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09/08/2014

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28CIENCIAS 57
L
as diferencias de tamaño son un hecho de la vida. Yasea que, como Aristóteles, queramos ver todo desde lalimitada perspectiva que nuestro tamaño biológico nosimpone o que, como Twain, comprendamos la impor-tancia de las proporciones, nuestro entorno es un uni- verso de tamaños y escalas que determinan las pautasde nuestra vida. Entre los zoólogos, uno de los hechosmás interesantes es que especies tan disímiles como unamusaraña de apenas dos gramos y una ballena azul decerca de 190 toneladas compartan toda una serie de ca-racterísticas morfológicas y fisiológicas que muestranclaramente que ambos animales pertenecen al mismogrupo biológico, el de los mamíferos.La diminuta musaraña y su gigantesco primo marinoque pesa 100 millones de veces más tienen el mismo diseñoanatómico básico compartido por las 4600 especies demamíferos del mundo. Tanto la musaraña como la ballena,así como los ratones y los elefantes o los murciélagos, son vertebrados endotermos que presentan metabolismos re-lativamente altos para mantener constante su temperaturacorporal. Todos ellos poseen pelo en alguna etapa de su vida y sus hembras presentan glándulas mamarias que produ-cen leche con la que alimentan a las crías. Con muy pocasexcepciones, los mamíferos chicos y grandes son vivíparos y todos ellos presentan ades otras características morfo-lógicas que los distinguen del resto de los vertebrados.
H
ÉCTOR
T. A
RITA
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ODRÍGUEZ
 
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L
EONOR
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OLÍS
DE RATONES, HOMBRES Y ELEFANTES:EL TAMAÑO SÍ IMPORTA 
La belleza depende del tamaño y de la simetría. Ningún animal muy pequeño puede ser bello, ya que mirarlo toma una porción tan pequeña de tiempo que la impresión sobre él es confusa. Tampoco un animal muy grande puede ser bello ya que no se  puede tener una visión completa de él en un vistazo, y no hay unidad ni integridad 
.Aristóteles
Nada de lo que nos lastima puede considerarse pequeño: por las eternas leyes de la  proporción, el que una niña pierda una muñeca o el que un rey pierda la corona son eventos de la misma magnitud 
.Mark Twain
Si de alguna manera tuviésemos la oportunidad ola posibilidad de inventar un mamífero ideal, ¿cómosería?, ¿qué tamaño elegiríamos y qué característicaspodríamos darle para asegurar su óptima sobreviven-cia? Lograr un diseño eficiente implicaría trabajar a lamanera de los ingenieros o los arquitectos, tomandoen cuenta las dimensiones de nuestra construcciónpara darle forma, estructura y función a nuestra crea-ción, para lo cual deberíamos considerar todas las le- yes físicas y químicas de nuestro mundo. Esa difíciltarea de diseño avanzado la ha realizado la naturalezadesde hace millones de años, generando una gran va-riedad de organismos que son capaces de sobrevivir bajo muy distintas condiciones ambientales, ademásde mantener las características básicas que los hacenmamíferos. Sabemos que como seres humanos toda- vía estamos muy lejos de poder crear el hipotético ma-mífero ideal y debemos limitarnos a sorprendernosante la maravillosa diversidad de soluciones que lanaturaleza ha encontrado al problema de ser mamífe-ro y no morir en el intento.L
A
 
FIERECILLA
 
FOSILIZADA
 
Y
 
EL
 
RINOCERONTE
 
CUELLILARGO
Todos los seres vivos están sujetos a una serie de leyesfísicas que establecen límites para el tamaño que pue-
 
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den adquirir. Por ejemplo, se ha calculado que el me-dio acuoso en el interior del ser vivo más pequeño quese conoce, el
Mycoplasma 
, consiste apenas de dos ionesde hidrógeno. También se ha calculado que los dino-saurios más grandes que existieron, los saurópodos,estuvieron muy cerca del tamaño máximo teórico per-mitido por las leyes de la biomecánica para un animalterrestre.Otras restricciones biomecánicas y fisiológicas de-terminadas por las características propias de los ma-míferos establecen límites específicos de tamaño. Así,de acuerdo con algunos cálculos fisiológicos, el límiteinferior absoluto para un vertebrado endotérmico se-ría de alrededor de 2.5 gramos. La teoría, propuesta porel mastozoólogo Oliver Pearson en 1948, toma en cuen-ta el balance que existe entre la energía que se producepor el metabolismo y aquella que se pierde hacia el en-torno. La cantidad producida depende de la tasa meta- bólica y la masa absoluta del animal, mientras que laenergía que se disipa depende de la temperatura am- biental y la superficie expuesta del individuo (el áreacompleta de piel a través de la cual se da la pérdida decalor). Ahora bien, dado que la masa de un animal va-ría en proporción al cubo de la longitud mientras quela superficie lo hace en proporción al cuadrado, los ani-males de tamaño pequeño tienen superficies expuestasmucho más extensas en proporción a su peso que losanimales más grandes y por lo tanto pierden más ve-lozmente el calor. Ésta es la misma razón por la que loscubos de hielo pequeños se derriten mucho más rápi-damente que un bloque grande. Para poder manteneruna temperatura interna constante, las aves y los ma-míferos muy pequeños necesitan mantener tasas me-tabólicas relativas (por unidad de peso) mucho másaltas que los animales grandes. Los animales pequeñosnecesitan quemar proporcionalmente más combusti- ble para mantener el “fuego de la vida,en palabras delfisiólogo Kleiber. Pearson calculó que un mamífero oun ave de menos de 2.5 g sería incapaz de generar lasuficiente energía como para contrarrestar la pérdida.Otra consecuencia de la inexorable ley de las propor-ciones es que los endotermos muy pequeños tienen queser de naturaleza muy activa para poder conseguir su-ficiente alimento para mantener vivo su intenso fuegointerno. Esa es la razón por la que las musarañas, quese cuentan entre los mamíferos más diminutos, viven vidas muy intensas y son hiperactivas, por lo que sonconsideradas “fierecillas”, como la fierecilla domada dela comedia de Shakespeare.De hecho, la musaraña europea (
Suncus etruscus 
)se considera el mamífero terrestre más pequeño delmundo y es afamada por su fiereza. El colibrí abeja de
 
30CIENCIAS 57
Cuba (
Mellisuga helenae 
) esel ave más chica que se co-noce, mientras que el mur-ciélago abejorro de Tailandia(
Craseonycteris thonglongyai 
)es el mamífero volador másdiminuto. Estos tres cam-peones de la pequeñez tienenmasas corporales muy cerca-nas al límite teórico calcula-do por Pearson. Los adultosde la musaraña europea pe-san cerca de 2.5 gramos,mientras que los murciélagosabejorro son aún más peque-ños, con un peso de cerca de2 gramos, por lo que se lesconsidera los mamíferos vi- vientes más pequeños. Sinembargo, aun estos pigmeosresultarían gulliveres compa-rados con la liliputiense ra-nita
Eleutherodactylus iberia 
,descubierta en Cuba en 1996 y que mide apenas poco másde un centímetro de longi-tud, es decir una tercera par-te de lo que mide el murcié-lago abejorro. Evidentemen-te, la ranita cubana, al no ser endoterma, “escapa” alas restricciones fisiológicas descubiertas por Pearson y puede alcanzar un tamaño sorprendentemente pe-queño.Un descubrimiento reciente, una fierecilla fosiliza-da, parece echar por tierra la validez de la teoría ener-gética del tamaño mínimo. La descripción de la musa-raña
Batodonoides vanhouteni 
, el mamífero más peque-ño de todos los tiempos, fue sacado a la luz en 1998.Esta musaraña fósil del Eoceno temprano (hace 55 mi-llones de años) tenía una longitud de tan sólo un pocomás de 2 centímetros y pesaba cerca de 1.3 gramos, máso menos lo que pesa un billete y casi la mitad de lo quepesa la musaraña europea. Evidentemente, la teoría dePearson no podría explicar la existencia de esta minia-tura de animal. En 1977, Tracy, desarrolló un modeloalternativo al de Pearson, que podría salvar el prestigiode las predicciones fisiológicas ante la evidencia de lamusaraña del Eoceno. Del mismo modo que años des-pués otros fisiólogos como Calder, Tracy se basó en losmismos principios que Pearson, pero planteando quela pérdida de energía depende no sólo de la superficieexpuesta sino de la temperatura ambiente promedio.Asimismo, la capacidad de generar energía internamen-te estaría limitada principalmente por la capacidad deun animal de conseguir suficiente comida para alimen-tar el fuego metabólico. Así, en un ambiente con unatemperatura externa constante y relativamente alta, unmamífero realmente diminuto (como
Batodonoides 
)podría sobrevivir si fuera altamente eficiente en la ob-tención de alimento.Otro fisiólogo, Schmidt-Nielsen, ha argumentadoque el límite inferior de tamaño para un vertebradoendotérmico no está determinado por el equilibrioenergético, sino por otro factor limitante: la capacidaddel corazón para bombear sangre oxigenada a todo elcuerpo. Debido a las altas tasas metabólicas por uni-dad de masa, el corazón de los vertebrados pequeñosnecesita trabajar a velocidades más altas que el de losanimales más grandes. Se ha medido que el corazón dealgunas musarañas trabaja al impresionante ritmo de1200 latidos por minuto. Para darnos una idea de loincreíble que resulta esta cifra, basta calcular que el rit-mo equivale a 20 latidos por segundo, lo que implicaque en un lapso no mayor de 50 milisegundos el cora-zón de una musaraña debe completar un ciclo com-pleto, relajar el músculo y quedar listo para el siguien-te␣ciclo. Se ha demostrado que el ritmo cardiaco varíaen proporción a la masa corporal elevada al exponente(–0.25). Con este dato es fácil calcular que si la musa-raña del Eoceno tenía una masa corporal de la mitadde la de una musaraña actual pequeña, el corazón de laespecie fósil debió haber trabajado a un ritmo 1.19 ve-ces más rápido, es decir a una tasa de alrededor de 1425latidos por segundo, muy sorprendente pero dentro delos límites creíbles para el músculo de un vertebrado(de hecho, el corazón de algunos colibríes trabaja a eseritmo). Si Schmidt-Nielsen tiene razón y es el ritmocardiaco lo que determina el tamaño mínimo de un vertebrado, entonces es perfectamente explicable la exis-tencia de la musaraña
Batodonoides 
, con su minúsculotamaño.En el otro extremo del espectro de tamaños, el ma-mífero terrestre viviente más grande es el elefante afri-cano (
Loxodonta africana 
). El individuo más grande quehaya sido medido bajo condiciones controladas pesócerca de siete y medio toneladas, es decir tres millonesde veces el peso de la musaraña europea. Los mayoresmamíferos terrestres que han existido jamás fueron loshyracodóntidos, parientes de los rinocerontes actuales,pero mucho más grandes, carentes de cuernos y con elcuello alargado, que vivieron en Asia y Europa duranteel Oligoceno (entre 23 y 34 millones de años atrás). El

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