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Núñez Padín JF, Mar-2010. En Operaciones, Ares Worldefense & Security No. 13

Núñez Padín JF, Mar-2010. En Operaciones, Ares Worldefense & Security No. 13

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09/16/2013

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y a punto de volar en Inglaterra. En resu- men, era una fuer za considera ble a nivel re- gional, pero no esta ba equi pada adecuada- mente para enfrentar a una flota de una po- tencia central.Un punto favora ble sin duda lo consti- tuía el nivel de adiestramiento del per sonal y el conocimiento del área de operaciones. A lo lar go de varias décadas la Aviación Naval desarrolló técnicas y tácticas de com bate contra blancos navales. De hecho, ya en la cada de los setenta, se ha bía arri bado a la conclusión de que el ar ma mas idónea para el ataque era el em pleo de misiles. Es así que la adquisición del con junto Su per Etendard + Exocet fue consecuencia de un estudio y  planeamiento y no una com pra de ocasión. La Aviación Naval Ar gentina fue pionera a nivel mundial y los sucesos posteriores pro-  baron lo acer tado de la decisión. La doctrina de em pleo del Su per Etendard contra una fuer za naval moder na, requería una cuidado- sa planificación de los per files de vuelo y la xima discrecionalidad, para operar en am bientes caracterizados por la presencia de gran cantidad de sensores y elementos de contramedidas electrónicas. El modo pauta- do, medido y reser vado en que se utilizaría el Su per Etendard por par te de la Aviación  Naval fue un elemento de dis puta con los mandos de la Fuer za Aérea. Se malinter  pre- tó la renuencia a ejecutar acciones con junta- mente con los Dagger o A-4C Skyhawk, cuando en realidad se trata ba de medios con diferentes per for mances de vuelo y so bre to- do con equi pamiento técnico antiguo en re- lación a los Su per Etendard. Inclusive se descar tó la idea de operaciones con juntas con los A-4Q Skyhawk pro pios por las mis- mas razones, tras un ejer cicio realizado el 19 de Abril. Mas allá de las cuestiones deriva- das del equi pamiento, los aviadores navales se ejer cita ban anualmente en la zona, por lo cual, dada su es pecialidad, ha bían acumula- do gran ex periencia en vuelos so bre el mar  así como en las condiciones meteorogicas y am bientales de los es pacios marinos. Da- do el rol asignado durante las situaciones de conflicto con Chile en la zona austral, se ha-  bían ensayado técnicas es peficas de ataque
Avión A-4Q “Skyhawk” enganchando en el portaaviones ARA “25 de Mayo”.Desde el portaaviones ó en bases en tierra, como en esta foto en Puerto Argentino, el Grumman S-2 Tracker resultó un avión irreemplazable.
de la Aviación Naval se retiraron hacia sus  bases naturales, no para continuar su activi- dad rutinaria sino para comenzar una fe bril eta pa de alistamiento. Analizando la com po- sición de su línea de vuelo, la situación no era la más apro piada. La aviación de ataque se encontra ba en la fase inicial de incor  pora- ción del avanzado sistema de ar mas Su per  Etendar d/Exocet en tanto que se estudia ba el trámite a seguir con los ajetreados A-4Q Skyhawk afectados por pro blemas estructu- rales y logísticos. La 1° Escuadrilla de Ata- que dis ponía de un im por tante mix de MB- 326GB y MB-339A, pero los mismos noeran adecuados para la cam paña que se ave- cina ba. La princi pal falencia se nota ba en el cam po de la aviación de ex ploración mati- ma, de significativa im por tancia para el de- sarrollo de operaciones aeronavales. La Ar - gentina dis ponía solamente de dos Lock - heed SP-2H Neptune con muy pocas horas de vuelo remanente. Esta ban muy adelanta- das las gestiones para incor  porar a lo lar go del año algunos Breguet Atlantic para adies- tramiento hasta que se produ jera la llegada de los avanzados Atlantic Nouvelle Genera- tion, los que ha brían de confor mar un poten- te dúo con los Su per Etendard. Los Grum- man S-2E Tracker em bar cados de guerra an- tisubmarina, no podrían asumir las funcio- nes de los Neptune dadas sus limitaciones técnicas. Las escuadrillas de helicópteros es- ta ban razona blemente bien equi padas, aun- que se aguar da ba la llegada de una escuadri- lla com pleta de Westland Lynx, de los cua- les los dos primeros ya esta ban construídos tar de un primer contingente de ochenta y seis infantes hacia Río Grande. La Aviación  Naval se hizo entonces presente en las Islas Malvinas desde aquel hisrico 2 de Abril. Tam bién fueron desem bar cados los S-2E Tracker, para efectuar tareas de patrulla je y ex ploración por es pacio de varios días desde la denominada por entonces Estación Aero- naval Malvinas. Mientras esto acontecía en las Islas Mal- vinas, la Fuer za de Tareas 60, se alista ba po su lado a entrar en acción en el ale jado ar chi-  piélago de las Geor gias del Sur. Esta peque- ña fuer za esta ba com puesta por el trans por - te polar ARA (Q-6) “Bahía Paraíso” que em-  bar ca ba una fuer za de Infantes de Marina y dos helicópteros (un SA-316B Alouette III y un SA-330 Puma de Aviación de Ejér cito) con la escolta de la cor  beta ARA (P-2) “Guerrico”. Las acciones para recu perar es- tas islas se desarrollaron el 3 de Abril una vez que las naves penetraron en la Bahía Na- cional (Cum ber lands Bay). Durante el asal- to al puer to de Grytviken, se encontró una dura e ines perada resistencia inglesa, la cual logró derri bar al Puma y causar ba jas entre los tri pulantes de la “Guerrico”. En estas cir - cunstancias el solitario Alouette III, reali veinte vuelos de traslado de infantes ba jo fuego enemigo, evacuando per sonal herido al tiem po que se defendía con fuego de una ametralladora MAG. Sin dudas fue una ac- ción muy valerosa, en lo que constituyó el  primer com bate real contra fuer zas inglesas en las que inter vino una aeronave ar gentina. Tras los primeros días, las distintas unidades con las ar mas mas adecuadas y correcta- mente alistadas. Dada la época del año en que se produ jo la recu peración de las Malvinas, una buena cantidad de aeronaves presenta ba novedades y pro blemas técnicos diver sos. Es aquí don- de los distintos Ar senales Aeronavales de- sem peñaron un im por tante tra ba jo, que per - mitió recu perar y dis poner de un por centa je muy alto de aviones y helicópteros en ser vi- cio. En cuestión de pocas semanas, se insta- laron nuevos equi pos y se adaptaron y modi- ficaron otros elementos. A lo lar go de las se- manas de guerra, solamente se per dió una aeronave por fallas técnicas, en tanto que fa- llas y averías fueron re paradas en tiem po ré- cord. Un as pecto no menor, fue el redes plie- gue casi com pleto de la Aviación Naval ha- cia aedromos de la zona austral. El epicen- tro fue la Base Aeronaval Vicealmirante Her mes Qui jada (Río Grande), al tiem po que se recu peró el uso de la antigua Estación se aproxima ba a las posiciones inglesas. Co- menzó a planificar se una operación de ata- que en horas de la tar de, la que fue retrasada  para la mañana del 2 de Mayo. Con los avio- nes com pletamente alistados so bre la cu bier - ta, de bió cancelar se la misma por causa de inusuales condiciones de viento. El posterior  ataque y hundimiento del crucero ARA “Ge- neral Belgrano” confir mó la existencia de submarinos nucleares en la zona, contra los que poco podía hacer se. Por es pacio de va- rios días el gru po aeronaval per maneció a  bor do del por taaviones hasta que se decidió que era más reditua ble el em pleo de los aviones desde bases terrestres. De tal for ma los medios de ataque de la Aviación Naval se concentraron en la Base Aeronaval Río Grande, desde donde se eje- cutaron todas las acciones ofensivas. La pri- mera misión efectiva se concretó el 4 de Ma- yo contra el HMS “Shef field”, posicionado como piquete radar para proteger a la flota Aeronaval Río Gallegos, esta bleciéndose además la Estación Aeronaval Malvinas (Port Stanley) y la efímera Estación Aerona- val Calderón.Luego de las acciones inglesas el 25 de Abril, tras el ataque y hundimiento del ARA “Santa Fe” en las Geor gias, quedó eviden- ciada la resolución con que la fuer za naval inglesa se dis pondría a reconquistar las islas. Las hostilidades en gran escala, comenzaron a los efectos prácticos en las primeras horas del 1 de Mayo. En un lapso de diez minutos a contar de las 07:50 horas desde el HMS “Her mes”, des pegaron doce Sea Harrier con el ob jetivo de atacar los aedromos de Port Stanley y Goose Green con la protección de otros seis Sea Harrier del HMS “Invinci ble”. En las horas subsiguientes, la posición de es- ta fuer za de tareas enemiga fue descu bier ta y actualizada por los Grumman Tracker, en tanto que el por taaviones pro pio junto a su gru po em bar cado navegando desde el Oeste,
Plataforma de la base de Río Grande con jets SuperEtendard, helicóptero SH-3 Sea King y carguero Fokker F-28.
ARES - 43-- 42-ARES
 
Tripulaciones y helicópteros que ejecutaron la Operación “BORBON”. De izq. a der.: SI Montani, TF Brandeburgo,TN Osvaldo Iglesias, CC Barro, TN Guillermo Iglesias y SI Giqueaux. 1º de Junio de 1982.
tres horas de vuelo. El vuelo de regreso se inició a las 18:35 horas con nueve hom bres además de las tri pulaciones. El retor no, que merece sin dudas un ca pitulo es pecial, se efectuó en condiciones noctur nas con nu bo- sidad ba ja y en condiciones de for mación de hielo. Solamente uno de los equi pos VLF Omega esta ba operativo y el trasvase de com busti ble se com plicó al estar contamina- do el JP. Los sistemas de calefacción queda- ron ino perativos y se presentaron inconve- nientes con el sistema de aterriza je. Sin em-  bar go y contra todos los pronósticos alcan- zaron Río Grande con todo éxito a las 21:55 horas. Toda la operación demandó setenta y tres horas y media. El 3 de Junio esta ban una vez más realizando patrullas A/S desde Viedma.El or den de batalla teórico del Comando de Aviación Naval al comenzar 1982 era de noventa y siete aviones y helicóp- teros, de los cuales ochenta y cinco estuvieron en ser vicio, muchas ve- ces sin estar en las condiciones ideales. Sin em bar go la ver dadera fuer za de ataque la constituyeron solamente doce aviones (ocho Sky- hawk y cuatro Su per Etendard). Si se consideran estos números en  pers pectiva, se puede com prender  la magnitud del esfuer zo realizado contra una fuer za de tareas mucho me jor equi pada y con muchos más recur sos. Los daños causados al oponente sin dudas no guar dan re- lación ni con las ba jas pro pias ni con los recur sos em peñados. Pero de mayor  im por tancia, fueron las connuas modifica- ciones a los planes de manio bra que de bie- ron realizar en la Task For ce para reducir la amenaza que significa ba la Aviación Naval.  Numerosas fueron las lecciones que se pu- dieron extraer de la breve pero intensa cam-  paña de setenta y cuatro días. Entre ellas sin dudas que un com ponente militar adecuada- mente entrenado y equi pado es lo más ade- cuado a la hora de defender los derechos e intereses nacionales. Sin em bar go resul  penoso obser var como transcurrido un cuar - to de siglo, nuestra Aviación Naval se en- cuentra seriamente degradada en tér minos de equi pamiento y ca pacidades (como el resto de las fuer zas), producto del desinterés y casi abandono de par te de las autoridades  poticas.
1 Escuadrilla Aeronaval de Ataque
Durante la segunda quincena de Mar zo de 1982 la 1° Escuadrilla Aeronaval de Ata- que (tam bién denominada EA4A) cum plió una eta pa de entrenamiento en Tierra del Fuego, como par te integrante del Gru po Aé- reo Insular. Se operó desde la Base Aerona-
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En menor medida, los Skyhawk de la 3° Es- cuadrilla de Caza y Ataque demostraron su ca pacidad de com bate, la que quedaría casi anulada por la falta de suficientes aeronaves en actividad. Pese a los denodados esfuer - zos, no se pudo obtener los refuer zos nece- sarios.Durante las acciones que llevaron a la recu peración de las islas, la flota de Mar  operó con la tranquilidad que le brinda ba la ex ploración de gran alcance de los dos Nep- tune, los que tenían pocas horas de vuelo. El em pleo de aviones de sus características re- sultaron relevantes en las operaciones de  búsqueda y rescate de los náufragos del ARA “General Belgrano” así como en el ataque -de manual- contra el destructor  HMS “Shef field”. Sin dudas que las fuer zas ar gentinas ex perimentaron una dura pér dida, cuando los SP-2H de jaron de volar. Previen- do este inevita ble desenlace, se llevaron a ca bo gestiones en Brasil, gracias a las cuales se obtuvieron dos EMB-111 “Patrulla”. El 27 de Abril se recepcionaron los aviones en Sao Jose dos Cam pos (Sao Paulo/Brasil) y en un esfuer zo increí ble las tri pulaciones com pletaron el adiestramiento en menos de dos semanas. Luego del 4 de Mayo, los SP- 2H de jaron de volar, asumiendo par cialmen- te sus funciones los Grumman S-2E Tracker  con base en la antigua Estación Aeronaval Río Gallegos, los cuales esta ban limitados  por una reducida autonomía. Las aeronaves de ex ploración matima eran el princi pal medio para obtener infor mación so bre la po- sición y des plazamiento de la Task For ce,  por lo cual su carencia limita ba seriamente el planeamiento de los ataques. Recién hacia el 22 de Mayo comenzaron a operar los EMB-111 de mayor autonomía que los Trac- ker. No obstante tenían limitaciones deriva- das de la falta de sensores y contramedidas electrónicas asi como de ar mamento, ni equi pamiento antihielo esencial para volar  en la zona. Por otra par te su radar con un al- cance de 65 millas contra las casi 200 millas del AN/APS-20 del Neptune, cuyas ca paci- dades nunca pudieron reem plazar se. Inclusi- ve y dada la necesidad se llegaron a em plear  los L-188 Electra para este rol desde Río Grande y Ushuaia. Dentro de las misiones  básicamente de segunda línea, asignadas a los helicópteros se destacan los vuelos de  patrulla je antisubmarino a par tir del 22 de Mayo en una zona entre el Golfo San Matías y la Península Valdez, con las cor  betas del Gru po de Tareas 794 hasta una distancia de 100 millas, ar tillados con tor  pedos Mk.44. En esa función se encontra ban los tres Sea King, cuando el 31 de Mayo reci bieron ór - denes de des pliegue hacia Río Grande. El ob jetivo: intentar una arriesgada operación de rescate, del per sonal pro pio aislado en la Isla Bor  bón, donde funcionó la Estación Ae- ronaval Calderón. Todo el proceso de alista- miento de las aeronaves como de la planifi- cación se realizó con un preaviso de un día y en menos de 24 horas. Esto incluyó desde la instalación de equi po de navegación VL- F/Omega y la desinstalación de elementos innecesarios para lograr una configuración de máxima car ga y autonomía de vuelo; fue- ron adaptados tanques adicionales de com-  busti ble inter nos. La operación fue suma- mente audaz por los peligros derivados de un vuelo noctur no y la posi ble for mación de hielo, además de que las trazas sonora y ra- dar eran im por tantes. La operación dio comienzo a las 14:17 horas del 1 de Junio, con dos Sea King es- coltados en par te del trayecto por un SA-330 Puma de la Prefectura Naval, más el apoyo del otro Sea King y de un Su per King Air.Lograron aterrizar en Bor  bón tras más de de eventuales incur siones desde el Oeste. El efecto psicogico que significó la destruc- ción de la primera nave de com bate desde la 2° Guerra Mundial, so bre los com batientes ingleses fue devastador, tal como lo recono- ciera el pro pio Almirante Woodward. Obli- gó a des plazar la flota hacia el Este colocán- dola en una posición que exigía la operación de los Sea Harrier. Tal fue la preocu pación en los mandos navales ingleses, que se deci- dió encarar un audaz plan, conocido con el nom bre clave de Mikado: la destrucción en tierra de los Su per Etendard, de los misiles Exocet -desconociéndose que los mismos esta ban almacenados en Bahía Blanca- así como dar muer te a los pilotos de la 2° Es- cuadrilla de Caza y Ataque. El arriesgado  plan su ponía el aterriza je noctur no de dos C- 130K procedentes del Oeste en la misma ba- se aeronaval Río Grande con tro pas del 22° SAS, una vez que la zona hu biera sido infil- trada por un gru po adelantado, que guiaría el asalto. La operación dio comienzo en la no- che del 19 de Mayo cuando un Sea KingHC.4 des pegó desde el HMS “Invinci ble”, trans por tando un total de doce hom bres. La operación fracasó, tras lo cual las tro pas in- glesas esca paron a territorio chileno en don- de procedieron a destruir el helicóptero y de- más evidencias. Los ataques posteriores de los Su per Etendard, reafir maron la inca paci- dad de la Task For ce de detener a tiem po es- tas incur siones que causaron graves daños. 32 restantes. El 21 de Abril en res puesta a un requerimiento de la Fuer za Aérea, se or de el envío de una sección con dos MB-326GBhacia la Base Aeronaval Almirante Zar con la tarea de proveer defensa contra-aérea. De tal for ma los siete “326” quedaron en condi- ciones de uso, mientras tanto se planifica ba el des pliegue de los MB-339 a las Islas Mal- vinas. La razón de ello fue la necesidad de satisfacer los requerimientos de apoyo aéreo solicitado por el comandante del Batallón de Infantería de Marina Nº5. El envío de los MB-339A hacia Port Stanley significa ba operar en condiciones prácticamente preca- rias, casi sin apoyo técnico en tierra además de quedar com pletamente ex puestos dada la ausencia de re paros o defensas. No obstante todas las desventa jas, se tomó la decisión de enviar los, comenzando así la or ganización del destacamento. El 24 de Abril aterrizaron a las 11:15 horas dos Aer Macchi MB- 339A al mando del Ca pitán Molte- ni y del Teniente de Navío Gar cía Velazco, con el apoyo logístico de un Beechcraft Su per King Air. Deinmediato se realizaron vuelos de reconocimiento en zona. La prime- ra acción tuvo lugar el 1 de Mayo, cuando se efectuó un reconoci- miento ar mado contra posi bles he- licópteros. Dos días mas tar de, al regreso de una misión similar, el MB-339A tri pulado por el Tenien- te de Fragata Betez se estrelló en  proximidades de la pista causando su muer te y la destrucción com pleta de la aeronave. Como consecuencia de ello, con un único avión a dis posición, la actividad fue casi nula, a la es pera de refuer zos así co- mo de cohetes “Al batros” de 70mm. Varios intentos de cruce fueron abor tados ante la  presencia de patrullas aéreas enemigas o de naves en la ruta. Recién hacia el 15 de Ma- yo se sumaron otros dos MB-339A. Una vezreci bidos re por tes iniciales so bre los prime- ros movimientos ingleses en el Estrecho San Car los, se or denó una salida de reconoci- miento con dos aviones. Por fallas, solamen- te uno pudo hacer lo pilotado por el Teniente de Navío Owen Crip pa, con instrucciones de infor mar situación y atacar cualquier heli- cóptero presente en la zona. Llegado al es- trecho, en la zona de la Bahía San Car los, descu brió la posición de la fragata HMS “Ar gonaut” a la que atacó con fuego de ca- ñón de 30 mm y cohetes de 5”. Este vuelo solitario, per mitió esta blecer que las manio-  bras de la flota inglesa configura ban un de- sem bar co en gran escala y que no se trata ba de una manio bra diver siva. Los connuos ataques y las condiciones am bientales, de ja- ron ino perativos a todos los MB-339A con- fir mando asi las peores previsiones. Para resta blecer la situación otros aviones fueron
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val Río Grande, y durante el transcur so del mismo se pudo com pro bar el grado de alis- tamiento y actualizándose los planes de ope- ración, dado que por distintas causas per sis- tían tensiones por diferencias territoriales con Chile. A su regreso se encararon activi- dades de mantenimiento a fin de solucionar  las fallas nor males en este ti po de des plie- gues, como tarea previa al inicio del adies- tramiento de pilotos primarios. A fines de Mar zo, el Ca pitán de Cor  beta Car los Molte- ni reci bió instrucciones para integrar se a la Unidad de Tareas de Ataque del Gru po Ae- ronaval Costero. Dentro del Plan de Opera- ciones Navales del Operativo “Rosario” los Aer Macchi de bían estar alistados para reali- zar misiones de ataque a unidades de su per - ficie desde las bases de Río Grande y Trelew en el caso de ser requeridas. El rá pido desen- lace de las acciones por la reconquista de las
Los “Sea Lynx” eran plataformas aéreas muy modernas y eficaces.El transporte de carga lo realizaron los eficientes Fokker F-28 en misiones de alto riesgo.
Islas Malvinas, no requirió la par tici pación de la EA4A que regresó a su base natural. Casi al mismo tiem po el Ar senal Aero- naval Nº1 fue instruído para poner en ser vi- cio el mayor número de aviones posi bles de la 1° Escudrilla de Ataque, logrando alistar  nada menos que dieciséis de los diecisiete aviones de dotación. Este total inclua nueve MB-339A y a siete MB-326GB. Elnuevo Plan de Operaciones para la Fuer za de Tareas Aeronaval, esta blecía la for mación del Gru po de Tareas Insular GT80.1 al man- do del Ca pitán de Navío Héctor Mar tini, cu- yo com ponente princi pal era la EA41. Se  planificó que los aviones de la misma serían des plegados hacia la Base Aeronaval Viceal- mirante Her mes Qui jada (Río Grande) y ha- cia la Estación Aeronaval Ushuaia, con el rol asignado de reconocimiento ar mado y apo- yo aéreo cer cano. La or den de des pliegue dio inicio el 12 de Abril con el traslado y es- ta blecimiento del Gru po reo Insular  (GAI) en Río Grande, constituyéndose así el Gru po de Tareas 80.1 con una dotación ini- cial de seis MB-339A. El día 14 de Abril se-ría refor zada con la llegada de dos MB- 326GB. El 19 de Abril se des plegaron tres MB-326GB hacia Comandante Es pora y dos días más tar de fueron enviados los MC-

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