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Ficha IV. Moradas III Cap. 1 - 2

Ficha IV. Moradas III Cap. 1 - 2

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El modelo de estas 3M no puede ser otro que este “mancebo del Evangelio” porque estas son las moradas de l os buenos y “muy rebuenos” pero, siempre hay un pero, que no son capaces de ir más allá de sus obrillas (3M 1,6) sino que todo lo tienen pesado, medido, equilibrado, arreglado…concertado que diría Teresa.
Son personas estupendas, “que todo lo han cumplido desde jóvenes”, de comunión diaria, de grupo parroquial, catequistas o incluso consagrados, de los que Jesús se complace y a los que mira con cariño, pero cuando escuchan aquello de “vende lo que tienes…y luego sígueme” vuelven las espaldas con tristeza. No, no está aún el amor para sacar de razón (3M 2)
¿Acaso seremos nosotros de éstos?

El modelo de estas 3M no puede ser otro que este “mancebo del Evangelio” porque estas son las moradas de l os buenos y “muy rebuenos” pero, siempre hay un pero, que no son capaces de ir más allá de sus obrillas (3M 1,6) sino que todo lo tienen pesado, medido, equilibrado, arreglado…concertado que diría Teresa.
Son personas estupendas, “que todo lo han cumplido desde jóvenes”, de comunión diaria, de grupo parroquial, catequistas o incluso consagrados, de los que Jesús se complace y a los que mira con cariño, pero cuando escuchan aquello de “vende lo que tienes…y luego sígueme” vuelven las espaldas con tristeza. No, no está aún el amor para sacar de razón (3M 2)
¿Acaso seremos nosotros de éstos?

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09/17/2013

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Ficha IV.
-
MORADAS 
1 
Moradas Terceras.
 
Capítulos 1-2
¡Cuántas figuras bíblicas encontramos en estas terceras moradas!, el protagonista delsalmo 111, David y Salomón, el apóstol Santo Tomás, la Virgen María y
el paradigmadel habitante de las 3M: el joven rico (Mt 19,16-22).El modelo de estas 3M no puede ser otro que este
mancebo del Evangeli
o”
porqueestas son las moradas de los buenos y
muy rebuenos
pero, siempre hay un pero, queno son capaces de ir más allá de sus
obrillas
(3M 1,6) sino que todo lo tienen pesado,medido, equilibrado, arreglado
concertado
que diría Teresa.Son personas estupendas,
que todo lo han cumplido desde jóvenes
, de comunióndiaria, de grupo parroquial, catequistas o incluso consagrados, de los que Jesús secomplace y a los que mira con cariño, pero cuando escuchan aquello de
vende lo quetienes
y luego sígueme
vuelven las espaldas con tristeza.
 No, no está aún el amor  para sacar de razón
(3M 2)¿Acaso seremos nosotros de éstos?Pistas de lectura1-Mirad mucho, hijos, algunas cosas que van aquí apuntadas aunque arrebujadas(Cf 1M 1,9) El primer capítulo de 3M.
 
Teresa nos felicita: si hemos llegado a esta hermosas moradas somos
 Bienaventurados
, hemos vencido los combates y con nuestra perseverancia aquí estamos,
si no torna atrás lleva camino seguro de salvación
. No es posible uncomienzo mejor, aunque muy pronto nos pondrá el ejemplo de David y Salomóny nos avisa de la falta de seguridad en que nos encontramos. En estas moradashay aún más peligro que en las primeras, porque aquí ya nos creemos alguien,somos gente de esa, en nuestras actitudes, que parece que le deben y no le pagan(1M,1-5)Las Bienaventuranzas teresianas (3M 1,2) He aquí una hermosa oración queconviene hacer con Teresa.Teresa recuerda (3M 1,3-4)
…Di
ce el P. Tomás Álvarez
1
que Teresa de Jesús está evocando aquí su propia historia, el recuerdo agridulce de su paso por las3M en torno a sus treinta años, que duró largo tiempo y que describe condramatismo en V 8, 11-12. Es estimulante para nosotros que, en esta experienciade la propia fragilidad nos acompañe la experiencia de Teresa. 
1
Tomás Álvarez,
Guía al interior del castillo, lectura espiritual de las
“ 
 Moradas
 ,
Monte Carmelo
 
Ficha IV.
-
MORADAS 
2 
Teresa nos ofrece un espejo (3M 1,5-6) Parece ser que hay muchos orantes quellegan a estas moradas, pero no tantos que pasen más adelante
He aquí unretrato- robot de los tales:Muy deseosos de no ofender a Dios, se guardan de todo pecado aún venial.De penitencia amigos. Sus horas de recogimiento. Gastan bien el tiempo, su viday su hacienda.Se ejercitan en obras de caridad con los prójimos. Muy concertadas en su hablary vestir y gobierno de casa.Es una linda disposición, nos dirá Teresa, pero algo falla y es que hay una faltade generosidad, como la del joven rico, un apego excesivo a la propia voluntad ya las propias ideas. Es la adolescencia espiritual en suma.
 
Un remedio muy teresiano (3M 1,7)
¡Oh humildad, humildad!
, la falta de ella esel problema, falla el propio conocimiento,
 pruébenos el Señor que lo sabe bienhacer 
. El amor ha de ser probado con obras, asevera Teresa de Jesús, Dios seconforma con
la determinación de nuestra voluntad 
 ¡
Pruébanos tú Señor, que sabes las verdades para que nos conozcamos!
 Para reflexionar, revisar la vida, interceder, agradecer, contemp
lar…
 1. ¿Qué te ha sugerido el texto?, ¿Te reconoces de alguna manera en estas personasdescritas?2. Dice Teresa de Jesús que es este un estado para desea
r…P
ara pasar más adelantetal vez hay que dejar que Dios, y los demás, rompan mis esquemas yseguridades. Medita y comparte Camino de Perfección 32, 8 en este contexto.3. Ora con Teresa:¿Qué podemos hacer por un Dios tan generoso
(3M 1,8)4. Aunque no sea con la obra podemos con
la determinación de la voluntad 
ofreceral Señor la vida, puedes orar con la poesía
Vuestra soy para Vos nac
í”
 
 
Ficha IV.
-
MORADAS 
3 
Vuestra soy, para Vos nací,
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Vuestra soy, pues me criastes,
 
Vuestra, pues me redimistes,
 
Vuestra, pues que me sufristes,
 
Vuestra, pues que me llamastes,
 
Vuestra, porque me esperastes,
 
Vuestra, pues no me perdí.
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Veis aquí mi corazón,
 
Yo le pongo en vuestra palma,
 
Mi cuerpo, mi vida y alma,
 
Mis entrañas y afición;
 
Dulce Esposo y redención
 
Pues por vuestra me ofrecí.
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Dadme muerte, dadme vida:
 
Dad salud o enfermedad,
 
Honra o deshonra me dad,
 
Dadme guerra o paz crecida,
 
Flaqueza o fuerza cumplida,
 
Que a todo digo que sí.
 
¿Qué queréis hacer de mí?
 
Dadme riqueza o pobreza,
 
Dad consuelo o desconsuelo,
 
Dadme alegría o tristeza,
 
Dadme infierno, o dadme cielo,
 
Vida dulce, sol sin velo,
 
Pues del todo me rendí.
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Si queréis, dadme oración,
 
Sí no, dadme sequedad,
 
Si abundancia y devoción,
 
Y si no esterilidad.
 
Soberana Majestad,
 
Sólo hallo paz aquí,
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Dadme, pues, sabiduría,
 
O por amor, ignorancia,
 
Dadme años de abundancia,
 
O de hambre y carestía;
 
Dad tiniebla o claro día
 
Revolvedme aquí o allí
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Si queréis que esté holgando,
 
Quiero por amor holgar.
 
Si me mandáis trabajar,
 
Morir quiero trabajando.
 
Decid, ¿dónde, cómo y cuándo?
 
Decid, dulce Amor, decid.
 
¿Qué mandáis hacer de mí?
 
Vuestra soy, para Vos nací
 

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