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cultura_03_02_13

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07/26/2013

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 Las 8 preguntas para
 Ana Vacca
(*)
MAR DEL PLATA 
DOMINGO 3 DE FEBRERO DE 2013
IDA Y VUELTA 
: cultura@lacapitalmdq.com.ar
1
¿Qué error le molesta más advertir en un tex-to literario y cuál es el último que halló en ellibro que está leyendo o que acaba de leer?
-Con respecto a su impresión, la falta de registro, lamala calidad del papel, etc. Eso a veces me molesta másque el contenido, si un libro no es atractivo desde sumaterial es como que no me invita a descubrir su conte-nido (cada loco con su tema). Con respecto al texto, enel último libro que leí, recuerdo que tanto adjetivo cali-ficativo negativo, terminó por aburrirme en vez deemocionarme, pero no sería un error, es una cuestiónde preferencias.
(*) Ana Vacca esfotógrafa profesional,aficionada a lapaleontología librera.
LA ESCRITORA ALEMANA MEREDITH HAAF AJUSTA CUENTAS CON SU GENERACION
Contra las redes sociales
La ensayista -nacida enlos 80- reniega delexceso en el uso de latecnología, de la perezaintelectual, delnarcisismoexhibicionista y decategorías como laprivacidad y laseguridad promovidaspor el capitalismo tardío.
 E
l libro ‘Dejad de lloriquear’,cuyo subtítulo es ‘Sobreuna generación y sus pro-blemas superfluos’ (edito-rial Alpha Decay) que estásiendo distribuido en la Argentina,en ciertos momentos adquiere untono panfletario, nunca pierde el ri-gor y el hilo de la argumentación.Meredicth Haaf nació en Munichen 1983, estudió historia y filosofía;en su libro defiende una posicióncrítica contra aquellos que en la ac-tualidad ocupan un rango etarioque va de los veinte a los treinta ytres años aproximadamente y ma-nifiesta su simpatía por los menoresde esa edad, que usan las redes socia-les, en su opinión, ‘‘de manera prag-mática y nada adictiva’’.
NO CORRER RIESGOS
‘Dejad...’ es un ataque abiertocontra una generación de jóvenessobreprotegidos, mantenidos, polí-ticamente apáticos, que confían enla ‘neutralidad’ técnica y que si sequiere invierten el
dictum
del mayofrancés del 68, cuando se decía quehabía que desconfiar de todo aquelde más de treinta años.En el libro es notable la equiva-lencia que Haaf hace entre las aspi-raciones a una vida sin riesgos, aisla-da, desconectada de los otros y unas‘opciones’ que se reducen a la res-ponsabilidad para construir unaidentidad social y así, por contagio,alcanzar una mejor distribución delingreso: un reformismo blando,que como se está demostrando enEuropa, no ha servido más que paramultiplicar el número de desem-pleados.‘‘Nunca la cultura juvenil habíasonado tan lastimosa, por no decircobarde (à). Los de los 80 no le vensentido a estar enfadados. Hemos si-do condicionados para creer que elorden actual es estupendo. Si eres declase privilegiada, se te educa parapensar que es un orden perfecto, y sino lo eres también’’, dice la escritoraa un blog español.Y continúa: (el libro) ‘‘es un pan-fleto crítico. Pero no odio a mi gene-ración. También tiene sus cosas bue-nas. Ser tan sociable y comunicativopuede estar bien, y esas condicionesproducen gente simpática. Es la ge-neración amigable’’.
CLINTON Y COMPAÑIA 
¿Cuándo empezó esta muta-ción? ‘‘Creo que la culpa es de TonyBlair y de Bill Clinton. Empezó enlos 80 con (Margaret) Thatcher, y seconsolidó en los 90, cuando gobier-nos supuestamente socialdemócra-tas empezaron a adoptar políticasque buscaban favorecer a los merca-dos, y los mercados se convirtieronen algo más importante que la socie-dad’’, sostiene la ensayista.¿Y las redes sociales? Es todo uncapítulo, indisociable del estado ac-tual del capital-parlamentarismo.‘‘Efectivamente. La comunicaciónse ha convertido en un fin en sí mis-mo. La gente siempre se ha comuni-cado, o ha hablado para expresar sussentimientos, pero no lo hacían a tra-vés de tantos canales ni con la fre-cuencia y rapidez con la que lo hacenahora. La sensación prevalente hoy esque siempre hay alguien dirigiéndosea tí, y que siempre tienes que respon-derle’’, asegura.
SER IMPLACABLE
Sobre el punto, Haaf es implaca-ble, ‘‘la gente se ha acostumbrado adecir cosas sin que existan conse-cuencias. En Facebook la gente nodiscute. Formas parte de esa red, y lamayoría son amigos tuyos, así que loque haces es ignorar lo que te disgus-ta. Y por añadidura, existe una com-pleta desconexión entre lasformas de ser online y offli-ne’’.‘‘Hay gente que está todoel día posteando, y colgandofotos de todo lo que hacen yven, pero luego los conocés yno tienen nada que decir.Ahora estoy escribiendo unmanifiesto que urge a bo-rrarse de Facebook. Todasesas compañías han pasadoa formar parte de nuestrasvidas, alterando la forma enque nos comunicamos conlos amigos, y la forma enque sentíamos que formá-bamos parte del mundo’’.Para rematar: ‘‘No estarallí es lo que más daña a Fa-cebook. No hacer nada.No hablar y callarte de unavez. El silencio online nocomputa, no se considerauna virtud. Todo el mun-do tiene que estar hablan-do todo el rato’’. Acaso, parloteandosea la palabra más adecuada
Meredith Haaf.
 
2
CULTURA 
Domingo 3•02•2013
2
¿Qué situación de su vida cotidiana encontró refle-jada con sorpresiva exactitud en un libro, una pelí-cula, una canción o cualquier otra obra de arte?
-Hace algunos años un amigo me regaló el libro de AdolfoBioy Casares “La aventura de un fotógrafo en La Plata”. Nico-lasito Almaza es el personaje de esta historia, un joven fotó-grafo venido del interior que llega a La Plata a realizar un rele-vamiento fotográfico de los edificios principales de la ciu-dad; la Catedral, la facultad de ciencias exactas, el museo deciencias naturales, la estación ferroviaria….” Por calle 4 llegóa 73 y, por esta siguió a Plaza Moreno. En la catedral buscó unvitral de pequeños losanges de colores, que era el que más legustaba, graduó la cámara en 30 de velocidad y 2.8 de abertu-ra y sacó cinco o seis fotografías”…. Esa exposición es correc-ta, para esa condición de luz… pensé mientras leía la novela.
 Las 8 preguntas para
 Ana Vacca
Por Verónica Meo Laos
 L
a poeta Lía Rosa Gálvez y el críticoy editor Hugo Beccacece presen-tarán juntos sus últimos libros -Escribir la vida y Pérfidas uñas de mujer,respectivamente- el 7 de febrero en elOcean Club de Mar del Plata. Antes de el-lo, la poeta y gran amiga de Enrique Moli-na, dialoga con esta cronista acerca de susexpectativas previas a la jornada y acercade la palabra como instancia reveladora ydel arte como iluminador del alma.
-¿Por qué decidieron presentarsejuntos?
-Porque ambos creemos que un diálo-go distendido entre escritores que sonamigos da la posibilidad de ahondar,con mucha naturalidad, en ese universo– a veces dichoso, a veces, no– de intere-ses, obsesiones y desvelos que supone eloficio de escribir.
-¿Según tu perspectiva, qué tienenen común sendos libros, el tuyo depoesía y el ensayo de HB?
-Posiblemente parezca que no hay na-da en común, pero hay una corriente deafinidad muy fuerte entre ambos: sonbiografías, narradas con lenguajes y engéneros diferentes (poesía y ensayo) pe-ro que comparten un territorio: el del ar-te iluminando la vida, develando el al-ma. En palabras de Hugo Beccacece, milibro….”es la historia de una vida, es unaautobiografía lírica en la que la poetacrea una personaje literario que sólo enparte coincide con el real”. Y destaca queen el título “es tan importante el infinito“Escribir”, como el objeto directo “la vi-da”. A su vez, su libro “Pérfidas uñas demujer” está hecho de ensayos sobre vi-das, incluyendo en ellas lo que esas vi-das, lo que esos sujetos produjeron. Así,los dos libros tienen en común la narra-ción de una historia. Ambos se ocupande la vida.
-¿En qué se diferencian los dos li-bros?
-”Escribir la vida” es un extenso poe-ma autobiográfico, en el cual se entrela-zan lo lírico y lo narrativo. Relata el pasode la noche oscura del alma, al día de unnuevo nacimiento. “Pérfidas uñas demujer”, con una prosa exquisita y refi-nada nos entrega y descubre a Visconti,a Proust, a Bianco, a la guardiana de lossecretos Jovita Iglesias y su fascinaciónpor sus adorados Silvina Ocampo y BioyCasares. También, las vidas de MarleneDietrich, Truman Capote y Horst, entreotros, iluminadas por la mirada sagaz yreflexiva de Beccacece.
-¿Qué expectativas tienen con Mar del Plata, qué esperan recibir del pú-blico?
-Quienes asisten a una presentaciónde esta naturaleza, lo hacen por múlti-ples motivos: afinidad estética e intelec-tual, amistad, curiosidad. Nos seduce yalegra la posibilidad de abrir el juego an-te un público así. En mi caso, además,hay una razón muy personal: Pedro Lu-ro, pionero, antepasado mío, cuya vidaestá estrechamente ligada a Mar del Pla-ta, tiene una presencia vigorosa en unode los pasajes más extensos de mi libro.Esa es la sangre que corre por mis venas.
-¿Ya se han presentado los dos jun-tos en otras oportunidades?
-Es la primera vez que nos presenta-mos juntos y creo que es algo inédito. Es-te encuentro entre dos escritores, pre-sentando y dialogando sobre sus respec-tivas obras, en un marco de amistad y li-bertad, tal vez sea una nueva forma detrasmitir el fuego que nos desvela.
-¿Lo seguirán haciendo?
-Si la experiencia resulta enriquecedo-ra para todos, como esperamos que sea,¿por qué no?
Por Gabriela Urrutibehety 
www.gabrielaurruti.blogspot.com
 E
l lector que escribe un dia-rio sospecha que las lectu-ras pueden tener tempora-das, como la ropa. No en el sentidoque plantean algunos: lecturas deverano como sinónimo de librosfáciles, de lectura veloz. Por el con-trario, ¿cuándo sino en verano,mientras el calor estira el tiempo alagotar el cuerpo más rápido, sepueden encontrar condicionesmejores para iniciar empresas co-mo los siete tomos de En busca deltiempo perdido o las mil y pico depáginas de La guerra y la paz o loslaberintos irlandeses de Ulysses?También, considera el lector queescribe un diario, puede ser el mo-mento de leer más -¿más? ¿cómose entiende más? ¿más qué: pági-nas, horas, profundidad, anchu-ra?- o de experimentar nuevos mo-dos de lectura.El lector que escribe un diario hapasado unos días leyendo en si-multáneo. En paralelo y en para-doja, se ríe al anotar en el diario ellector que escribe. Una novela po-licial voluminosa de Mankell que,por supuesto, le ha prestado su ve-cina, y se llama El Chino y dos vo-lúmenes finitos: La luna que cae,de Mario Goloboff, y Manigua, deCarlos Ríos.El lector,mientras el calor derrite la realidady las páginas en las que escribe,piensa que el tiempo es inversa-mente proporcional a la cantidadde páginas.El lector que escribe un diariopiensa que la densidad narrativa sedice de muchas maneras.La novela Mankell abunda enhistorias: una trama abigarrada derelatos que, de acuerdo con lasmarcas del género, van coinci-diendo en el final. Una novelacomo el delta del Paraná que figu-raba en los manuales que el lectorque escribe un diario frecuentabaen la escuela. La historia empiezaen una aldea de Suecia, en mediode un bosque y continúa en China,en Mozambique y en Londres. Pe-ro también en el siglo XIX, cuandoparte de una aldea china y aterrizaen el far west norteamericano, an-tes de emprender el regreso a Chi-na pero por el lado contrario, pre-via escala en Inglaterra. Latrama involu-cra una ven-ganza, una difí-cil relación en-tre hermanos yun matrimonioen crisis, perotambién la escla-vitud en EstadosUnidos, la situa-ción de los cam-pesinos en China,la revolución deMao, Mobutu y larelación del “gi-gante asiático” conlos países de Africa.Lo público y lo pri-vado, la historia y laactualidad, lo coti-diano y lo extraordi-nario, todo se anudaen torno a varios ase-sinatos y el descubri-miento de su autor.El chino, escribe el lector en sudiario, es de ese tipo de narracionestironeadas desde la primera letrapor el final. Lecturas de vértigo pu-ro: como el ojo del remolino, quellama a dejarse caer.Paralelamente, el lector que es-cribe un diario continúa leyendola saga de Algarrobos, la ficticiaciudad que plantó Goloboff en lapampa húmeda. Como dice lagente en los pueblos, acá pasa po-co. ¿Pasa poco? El lector que escri-be un diario relee lo que ha escritoy duda.La novela reclama, desde el ini-cio, el placer de la relectura. Mien-tras va leyendo, el lector que escri-be un diario sabe que volverá a re-correr esta frase, esta página, estapalabra. Urge, por un lado, llegar alfinal pero dejando con el lápiz mi-guitas en el camino como Hansel yGretel. Y una vez llegado al final, lapausa necesaria para la resonanciadura lo que permite la necesidadde recomenzar. Como en el amor.Esta novela, a diferencia de laotra, es muy breve -132 páginas- yes en el proceso de volver a leercuando van apareciendo, de a po-co, las otras historias, las que ape-nas son aludidas: un silencio llenode resonancias, elusiones que nohacen más que repetir. Lo que nose puede decir grita amordazadopara despertar (nos) otras capaci-dades auditivas, reflexiona el lec-tor que escribe en silencio.Una lectura, piensa el lector, másparecida a esos parques en los que acada paso hay senderos laterales,circulares, sinuosos y muchos ban-cos para detenerse y quedarse lar-go rato allí, a la sombra. Que comocualquiera sabe en el pueblo, cal-ma, cobija, pero a menudo, in-quieta. Aunque no se diga
DIARIO DEL LECTOR
 Leer en verano
ENTREVISTA A LA POETA LÍA ROSA GÁLVEZ
 Acerca del arte como iluminador del alma
 
Lía Galvez con Beccacece.
 
Domingo 3•02 •2013
C U LT U R A 
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 Las 8 preguntas para
 Ana Vacca
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¿De qué lugar, personaje común o circunstancia engeneral que ofrece Mar del Plata se apropiaría paraincorporarlo como pasaje central de alguna de susobras?
-Sin dudas de Alfonsina…por ser mujer, por su vocación,sus obras, por su fragilidad, por sus amigos…y porque final-mente decidió cómo y cuándo partir. Me es inevitable cadavez que camino por la Perla pensar en esa mujer.
El ensayista y filósoforeflexiona sobre elconcepto de loimpropio en su nuevolibro. “Lo impropionombra algo queacompaña la aventurahumana de lo que nodisponemos”, dijo yubicó allí alpensamiento, ellenguaje y la memoria.
 E
n “Lo impropio”, el ensayistacordobés Diego Tatián explo-ra una categoría político-exis-tencial que abre una constelación deperspectivas sobre el trazo de “lo co-mún”, permitiendo volver a pensaral comunismo en su primera formu-lación como práctica democrática ra-dicalizada por fuera de toda ilusiónpropietaria.El libro, recién publicado por la ca-sa “Excursiones”, es un objeto de par-ticular belleza: viene acompañadapor dos reproducciones originales deartistas, elegidos y coordinados porMartín Di Paola. Tatián nació en Cór-doba en 1965; graduado en Filosofíaen la Universidad Nacional de Cór-doba, especializado en la filosofía deSpinoza, ha escrito varios libros sobreese pensador y cantidad de ensayos,algunos recuperados en este libro,que componen la revista Nombres,orientada por Oscar del Barco.
-¿Podrías definir qué entendéspor “impropio”, y si opera por opo-sición a lo “propio”?-
Se trata de un término que buscaentrar en constelación con otros queen el pensamiento contemporáneocomienzan con un prefijo negativo,como lo “impersonal” -que empleaSimone Weil en un ensayo muy im-portante sobre La persona y lo sagra-do-, lo “inhumano” -desarrolladopor Jean-Francois Lyotard en un librode ensayos y conferencias-, o la cate-goría de “no-sujeto de la política”, enla que está trabajando el filósofo es-pañol Alberto Moreiras por relaciónal “pensamiento post-hegemónico”.Aunque en el libro casi no aparecedesarrollada de manera explícita, “loimpropio” es una expresión que sin-toniza con una búsqueda general deestos ensayos en cierto modo muydistintos, y procura nombrar algoque acompaña la aventura humanade lo que no disponemos. El pensa-miento, el lenguaje, la memoria en sunúcleo involuntario, están atravesa-dos de impropiedades que los despo-ja de su carácter instrumental y disipatoda ilusión de dominio. Lo impro-pio no es algo con lo que se pueda ha-cer algo; sólo es pasible de una lucidezque se obtiene en el arte, la política, lafilosofía, en personajes de la literatu-ra como Bartleby o Jacob von Gun-ten.
-Lo impropio, ¿tiene alguna rela-ción con lo común, lo comunita-rio, el comunismo en su sentido“original”? ¿Cuál sería esa rela-ción, si la hubiera?-
Lo impropio es lo común, lo queno es propiedad de nadie (que noequivale a decir que es propiedad detodos) y no podría ser objeto de apro-piación, individual ni colectiva. Peroeso común no es algo que esté ya ahí,autoevidente y al alcance de todos. Eslo que resulta de una tarea, de una ex-periencia, a veces de una vida entera;es siempre un descubrimiento, unhallazgo y puede ser muy minorita-rio. Ese fondo inapropiable, impro-pio, es lo que hace posible la comuni-dad -y si se quiere permite resignificarel comunismo- como construcciónde la diferencia y como deseo deotros. Comunidad no se define tantopor lo que es propio de un colectivohumano, que conformaría así unahomogeneidad, una anterioridadsustancial, una identidad, sino poruna indeterminación y un no saber.La política se abre hacia declaracio-nes de igualdades y de libertades nue-vas gracias a esa indeterminación.
-En el libro aparece una serie decategorías (irrepresentable, incal-culable, inapetencia) que se orien-tan en una dirección, creo, contra-ria a la que define el universo clasi-ficatorio y numérico de la tecno-ciencia contemporánea.-
En mi opinión es necesario forjarun saber del hombre no reducido alas antropotécnicas y las representa-ciones que están a la base de la biotec-nología contemporánea; un saberque permita mantener abierta la hu-manidad como un enigma. Sabemoshoy que la expresión “derechos hu-manos” establece un significante ba-jo cuya invocación es posible llevar acabo bioguerras, promover masacresy limpiezas étnicas, naturalizar cam-pos de hacinamiento en los que sehallan suspendidos todos los dere-chos y las más elementales garantíasjurídicas. La usurpación de los dere-chos humanos para asesinar en sunombre (una articulación de genoci-dio y humanitarismo de extrema efi-cacia militar, política y retórica, yaque los mismos aviones arrojanbombas y cajas con alimentos y me-dicinas en las mismas poblaciones,que no sabrán cuándo sucederá unacosa y cuándo la otra), revela la nece-sidad de disputar el concepto y reins-cribir el litigio en su interior.El trabajo de la filosofía, de la escri-tura, del arte, se orienta -como “resis-tencia”- a testimoniar y preservar es-ta inhumanidad (algo “privado dehabla, incapaz de mantenerse ergui-do, vacilante sobre los objetos de suinterés, inepto para el cálculo de susbeneficios, insensible a la razón co-mún...”) y plantear un “conflicto delas inhumanidades”.Si lo propio del hombre es estar ha-bitado por lo inhumano -que en rigorno es algo “propio” sino más bien im-propio, la violación de los derechosdel hombre (la deshumanización so-cial, económica, biopolítica) lo estanto respecto de la humanidad delhombre como de lo inhumano quehay en él.
-¿Podrías explayarte sobre las su-puestas diferencias entre un sujetoy una ostra, y cómo, desde esa pre-gunta, llegás a pensar la misantro-pía?-
En un ensayo muy singular en elque, bajo la inspiración del estoicis-mo romano, defiende el derecho alsuicidio, David Hume comienza conesa pregunta radical: ¿por qué la vidahumana sería más importante para eluniverso que la de una ostra? Quizássea esta la pregunta más radical de lafilosofía y de respuesta más incierta,si se prescinde de la religión. En cual-quier caso es una manera de formularla pregunta por el ser humano y porsu cuidado, amenazado por poten-cias que procuran un “más-allá-del-hombre” pero en un sentido nonietzscheano sino tanático; un másallá que es la destrucción del ser hu-mano tal y como existió por siglos.Decir ser humano en este sentido esdecir una criatura afectada por el ero-tismo y por la muerte propia.Con la palabra “misantropía” merefiero a la destrucción de la forma-hombre (no necesariamente delhombre físico) en los dos aspectos de-cisivos que lo especifican como tal: elerotismo y la muerte. Esa misantro-pía se expresa en un conjunto de an-tropotécnicas que en el inicio de susposibilidades han mostrado ya todolo que pueden hacer y anuncian elreino del Übermensch luego de ha-ber invertido la función clásica delpoder de castigar -cuyo formulaciónextrema era “hacer morir y dejar vi-vir”- en la función biopolítica de “ha-cer vivir y dejar morir”, tal como noslo han mostrado los últimos escritosde (Michel) Foucault.Más-allá-del-hombre en cuanto re-plicación e inmortalidad, clonacióny criogenia; condición sin nombreen la que el erotismo ha dejado de serel fundamento trágico de la vida y lamuerte.Se presenta como pulsión demuerte y nostalgia de la condiciónpre-sexual y pre-mortal. No muerteabsoluta sino estado de diferencia-ción mínima entre seres vivos, esta-do de pura repetición de seres idénti-cos como “solución final” del proble-ma humano, liberado finalmente delerotismo y de la muerte.Una antigua pulsión misantrópicaha hallado al fin su forma en esta uto-pía de inmortalidad. Frente a ella talvez sea necesario volver a los filósofosy tomar prestado de ellos su verdadúltima -que adopta ahora una di-mensión política de resistencia-; lainsistente lucidez que no han dejadode comunicar una y otra vez, “que fi-losofar es aprender a morir”
DIEGO TATIÁN, AUTOR DE “LO IMPROPIO”
“Filosofar es aprender a morir”
 L
a obra capital de Miguel de Cer-vantes y documentos sobre la li-teratura de su época estarán disponi-bles a finales de año en una plataformadigital que desarrollarán el Centro deEstudios Cervantinos y la FundaciónBiblioteca Virtual Miguel de Cervantes.Los responsables de ambas institu-ciones, Carlos Alvar Ezquerra y Ma-nuel Bravo Lifante, respectivamente,firmaron un acuerdo de colaboraciónpara poner en marcha este proyecto,que ofrecerá los mejores fondos dis-ponibles sobre el autor del Quijote.En la plataforma se incluirá la GranEnciclopedia Cervantina, con más de6.000 páginas impresas, y el Banco deImágenes del Quijote, que reúne, cla-sifica y etiqueta las más de 17.000 ilus-traciones que existen de las edicionesquijotescas desde las primeras refe-rencias de 1605 hasta el Quijote delCentenario de 1905.También la Biblioteca de Autor Mi-guel de Cervantes, que cuenta con suobra completa, los principales textosatribuidos, traducciones a distintaslenguas y libros inspirados en la vida ola obra de Cervantes, como “El Quijo-te de los niños” (1861), “Capítulosque se le olvidaron a Cervantes”, delecuatoriano Juan Montalvo, “La rutade Don Quijote”, de Azorín, o “Mito”,de Antonio Buero Vallejo.Además se integrará en esta plata-forma una biblioteca cervantina dereferencia y una colección de libros decaballerías y materiales de apoyocompuesta por cuidadas ediciones deobras del género y guías de lectura
Todas las obras de Cervantes estarándisponibles en internet a finales de año
Diego Tatián.

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