I
Rongai, 4 de febrero de 1938Querida Jettel:En primer lugar, ve a buscar un pañuelo y siéntate tranquilamente. Es preciso quetengas los nervios bien templados. Si Dios quiere, volveremos a vernos muy pronto. Seacomo fuere, mucho antes de lo que esperábamos. A partir de mi última carta desdeMombasa, que te escribí el día en que llegué, han pasado tantas cosas que la cabeza aúnme da vueltas. Sólo estuve una semana en Nairobi y la pasé bastante abatido, pues todoel mundo me decía que aquí, si no sabes inglés, no hace falta ni que te molestes en buscar trabajo en la ciudad. Pero tampoco veía posibilidad alguna de encontrar empleoen una granja, como hacen casi todos para tener al menos un techo. Entonces, hace unasemana, me invitaron a comer junto con Walter Süskind (de Pomerania) a casa de unarica familia judía.Al principio no le dí mayor importancia y supuse que la gente de este lugar no seríamuy distinta de mi madre en Sohrau*. que siempre sentaba a su mesa a algún pobrediablo. Sin embargo, ahora sé lo que es un milagro. La familia Rubens lleva cincuentaaños viviendo en Kenia. El anciano Rubens es presidente de la Comunidad Judía de Nairobi, la cual se ocupa de los
refugees
(ésos somos nosotros) recién llegados al país.Los Rubens (cinco hijos adultos) pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron deque tú y Regina aún seguíais en Alemania. Aquí las cosas se ven de un modo muydistinto de como yo las veía en casa. Ya ves, tú y mi padre teníais toda la
razón
cuandono queríais que emigrara yo solo, y rae avergüenzo de no haberos escuchado. Por lo quesupe más tarde, Rubens me echó una buena reprimenda, aunque naturalmente yo no leentendía. No puedes hacerte una idea de lo que tardé en comprender que la Comunidadestá dispuesta a adelantar las cien libras que necesitáis tú y Regina para el servicio deinmigración. A mí me han mandado de inmediato a una granja para que los trestengamos un alojamiento cuanto antes y yo al menos pueda ganar algo de dinero.Eso significa que debéis partir lo antes posible. Esta frase es la más importante de todala carta. Aunque me he comportado como un borrico, ahora has de confiar en mí. Cadadía que pases con la niña en Breslau* será un día perdido. De modo que veinmediatamente a ver a Karl Silbermann. Él es quien más experiencia tiene encuestiones de emigración, y te llevará a ver al hombre de la agencia de viajes DeutschesReisebüro que tan bien se portó conmigo. Él te dirá cuál es la forma más rápida deconseguir un pasaje de barco, da igual el barco que sea y lo que dure la travesía. A ser posible, toma un camarote en tercera. Sé que no es lo más confortable, pero será muchomás barato que segunda y necesitamos hasta el último céntimo. Lo principal es queestéis a bordo y en el mar cuanto antes. Sólo así podremos volver a dormir tranquilos.Asimismo deberás ponerte en contacto sin pérdida de tiempo con la empresa Danziger por lo de nuestros cajones. Ya sabes que dejamos uno vacío para lo que se nos ocurriera.En los trópicos es muy importante una nevera. También necesitamos como sea unalámpara de gas, una Petromax. Asegúrate de que también te den los accesorios. De locontrario tendremos la lámpara, pero estaremos a oscuras. En la granja a la que hevenido a parar no hay luz eléctrica. Compra también dos mosquiteras; si te llega eldinero, tres. Lo cierto es que Rongai no es zona declarada de malaria, pero quién sabedónde acabaremos. Si no queda sitio para la nevera, saca la porcelana de Rosenthal. No _____________________________________________________________________
* Hoy Zory. (N. de los T.)* Hoy Wroclaw. (N. de los T.)
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