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diálogo
revelado
Directora: Aiola Virella GarcíaEditora: Odalys Rivera MontalvoEditor Desaío: Manuel ClavellSubeditora: Edmaris Otero JoverRedacción: Hermes Ayala, YennierÁlvarez Jaimes, Carlos E. Cataño,Wilda M. Rivera y Margarita SantoriCorrección: Manuela GarcíaFotograía: Ricardo Alcaraz DíazArte: Claudia Flórez GalindoEditor Diálogo Digital:Eduardo Andrade GressSubeditora Diálogo Digital:Norenid FelicianoAdministración, ventas ysuscripciones: Noemí Núñez DíazGerente Proyectos Especiales:Perla Soía Curbelo
Seaceptancolaboraciones.Diálogosecomprometeaexaminarlas,perono necesariamenteapublicarlas,nicontestarcorrespondenciarelacionada.Las colaboracionesdebenenviarlasadobleespacioynodebenexcederde las tres cuartillas (papel 8 1/2 x 11). Diálogo se reserva el derecho de editar lostextos por razones de espacio y hacer correcciones de estilo pertinentes.LaUniversidaddePuertoRicoesunpatronoconigualdaddeoportunidades enel empleo. No se discrimina encontra deningúnmiembrodelpersonal universitario o en contra de aspirante a empleo, por razón de raza, color,género,nacimiento,edad,impedimentoísicoomental,origenocondición social, ni por ideas políticas o religiosas.
Jardín Botánico Sur #1187 calle Flamboyán, San Juan Puerto Rico 00926-1117
E-mail: dialogoupr@yahoo.com • Teléfono: (787) 763-1399 • Fax: (787) 250-8729
Universidad de Puerto Rico • Año 22 - núm. 215 •febrero-marzo 2009
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reportajedesafío
Aunque padece una condición ísica que lomantieneencamadoyconectadoaunventilador, José Carlos López Ruiz cursa el primer año debachillerato en Ciencias en Computadoras en laUniversidadInteramericanadeAguadillaconuna beca de honor y un promedio de cuatro puntos.Variosexpertosargumentanqueescrucialenocar la política pública hacia la rehabilitación delvictimario a la vez que se le presta protección yapoyoalassobrevivientesdeviolenciadoméstica. Farasch López Reyloz analiza la exposiciónCuerpos,quehageneradomuchasvisitasycríticas en Puerto Rico.
2732-3336-37
internacionalvida sanaadrenalina
Aunque gura desde hace décadas comouna meta a cumplir, la creación de un estadopalestino nunca se ha concretado debido alproblema de la denición del espacio queocupará el prometido estado árabe.Recientemente, el Departamento ederal deAsuntosde losVeteranos publicó un estudioque conrma como real el Síndrome de la Guerra delGolo,unaseriedecondicionesqueaectaalosque participaron en esta guerra entre 1990 y 1991.Con su particular estilo, Hermes Ayala comentasobre la reciente controversia en torno a lacelebración de los Juegos Centroamericanos ydel Caribe en Mayagüez y el regreso del ClásicoMundial de Béisbol al estadio Hiram Bithorn deSan Juan.
portada
Este 2009, se celebra el Año Internacional de la As-
tronomía. También, se cumplen 400 años desde que el
cientícoforencianoGalileoGalileiusarauntelescopiopara contemplareluniverso.Susobservacionessobreelsistema planetario revolucionaron no sólo la ciencia sino la ormacómosepercibíaelmundo.Apropósitodeestacelebración, orecemosunelocuenteensayoescritoporeldoctorDaniel Altschuler, sobre los trascendentes hallazgos del llamadopadrede laAstronomíaysuimpactoen elmundocientíco. Asimismoincluimos algunos apuntes relacionadosconla llamada “ciencia de las estrellas”.Foto de portada de Ricardo Alcaraz
    f   o   t   o   p   o   r    R    i   c   a   r    d   o    A    l   c   a   r   a   z
 
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Juntillas
Violencias
Silvia Álvarez CurbeloPresidenta Junta Editorial Diálogo
L
a imagen de un legisladorhusmeando en un zaacón,ávido de encontrar el smokingwine que condene a la Universidad de PuertoRico por orgiástica y derrochadora; el acoso aun síndico universitario por un animador deun circo radioónico de tres pistas, jadeante porver correr la sangre que eleve los ratings de suespectáculo, o el asedio a la designada Procu-radora de la Mujer por una jauría moralista enpleno celo inquisitorial, son algunas muestrasañadidas al álbum sórdido de violencia enPuerto Rico.Seguramente, no provocan el horror antro-pológico rente a la tragedia de la mujer quetrotaba en una mañana prístina y la biograíainsondable de su presunto asesino. Ante lamuerte agazapada en un baúl (y vienen a mimente recuerdos jóvenes del ajusticiamientodel primer ministro italiano Aldo Moro), todopalidece, poco es comparable. Es natural pensarque hemos tocado ondo pero si algo debemosevitar es caer en la trampa del caso límite. Deun lado, porque aislamos la instancia extremadel escenario cotidiano de violencia. De otro,porque, si medimos por escalas, proveemoslas oportunas coartadas a otros perpetradoresde la violencia. Aquellos de la estridenciamediática pagada en seis ciras, aquellos de lalegislación insana motorizada con estipendiosy dietas, aquellos del rumor corrosivo que minainstituciones y proyectos de uturo.Los ataques a la Universidad no sonnuevos. Leyendas urbanas que perviven sóloen neuronas selectivas hablan de pelús, vagos,ateos y comunistas. El país, en su memoriay en su opinión sensata, valora y aprecia a laUniversidad. A la de sus maestros, a la de susmédicos, a la de sus artistas y escritores, a la desus ingenieros, a la que envían a sus hijos. Ala que custodia en museos, en bibliotecas y enarchivos los tesoros de la imagen y de la palabra.La que capacita a los proesionales que el paísrequiere para asumir un modelo de desarrollo ala altura de los tiempos. La que genera las inves-tigaciones que nos colocan en mapas mundialesen los campos de la salud, la biotecnología, lapsicología clínica, las ingenierías. La que ormaal traductor orense, al historiador, al antropólogoy al administrador de empresas. En Río Piedraspero también en Utuado, en Aguadilla y Cayey.La que le ha servido bien al país en los rudos ycomplicados tránsitos de su modernización. Laque acoge al artista consagrado pero tambiénal punk rocker, al que hace cómics manga o unperiódico digital. La que ha sido hervidero crítico,aún rente a sí misma, porque de eso se trata lalibertad.Lo que tienen de nuevo estos ataques son losniveles de escarnio. Son las cotas de vulgaridad.Son los exhibicionismos desaorados. Es horade que los perpetradores se detengan y piensenen los riesgos para el país que entrañan lasviolencias mediáticas y las violencias partidistas.Necesitamos mayores dosis de recato. Porque,¿con qué nos vamos a quedar después de lagraticación del gotcha, del “te lo dije”, del “si sequeda callado es porque algo esconde”. ¿En québaúl vamos a encerrar al país, a sus instituciones,a sus esperanzas?En momentos en que la contracción econó-mica se extiende viralmente con estadísticasque bordean abismos, se requiere de miradas yacciones no sólo urgentes sino sabias. Obamaha hablado de la audacia de la esperanza, deatreverse a imaginar mundos mejores. Pero piensoque se precisan, igualmente, por parte de todosnosotros, actos deliberados de retrospección. Oír,aunque sólo sea como tacones lejanos, los ecosde generaciones que se enrentaron antes quenosotros a crisis de envergadura dramática. Desus bullicios y lamentos, de sus victorias ante laadversidad, rescatemos ademanes de prudencia,de respeto, de templanza, de sobriedad del ego ygenerosidad para con el bien común.Quizás, en todo esto haya un dilema canino:podemos ser un perro de la idea, de la palabray del goce como Buddy, mascota del presidenteClinton, convertido en testigo novelado por LuisRaael Sánchez, o podemos seguir el camino deotro perro literario, que con tristeza describe elpoeta rancés Baudelaire: aquél incapaz de olerel exquisito perume de tanto aicionarse a lacarroña.
 
Luego de seis años, Diálogoestrena en esta edición un nuevodiseño gráco que responde alreplanteamiento editorial que trajoconsigo nuestra llegada al espaciodigital.Desde el inicio del año académico,los contenidos de Diálogo se hancaracterizado por trabajarse enormatos de reportajes en proundidad,crónicas y columnas de opinión.Nuestra artista gráca Claudia Flóreznos presenta un diseño vanguardistaque acerca nuestra publicación alormato de revista.Esperamos que nuestra nuevaimagen le regale una lecturaplacentera.Se divulgan las ciras, y comienza la conmoción.Los medios reseñan los asesinatos, los homicidios ylas violaciones,ycadaacrecelapercepcióndequela Islaesmáspeligrosa.¿Realmenteelpeligroaumenta,o vivimos en una sociedad históricamente violenta?Ilustración José E. Rivera, tendenciaspr.com
Puerto Rico,¿históricamente violento?

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