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 –¿Qué novedades aporta la segunda edición dellibro en relación a la primera?
 –Pocas cosas en relación a la mafia, que es más mafiaque nunca. Cada vez es más obvio; incluso para quie-nes antes no veían nada. Pero yo sí que he evolucio-nado durante este tiempo. Mi manera de ver la mafiaha cambiado. Cuando yo escribí el libro la mafia eraalgo que yo lamentaba mucho. Ahora la veo más comouna bendición. En el contexto de la evolución de laconciencia de la humanidad, la mafia médica, comotodas las demás, son necesarias para hacer evolucionarla especie humana.
 –¿De qué manera?
 –La mafia médica es una trama politico-económicaque está al servicio de los intereses de la industria far-macéutica. Asusta a la gente para que cada vez enfer-me más. ¿Por qué la gente acude a este sistema? Porquecreen aún en los dioses que son los médicos y otrosexpertos; creen en autoridades exteriores, en vez dedarse cuenta de que la realidad suprema está dentrode uno mismo. Es necesario que se vea que el sistemamédico no cura para que las personas dejen de acudira él. Peor van las cosas, más podremos evolucionarcomo conciencia.
 –¿Qué otro punto destacaría como crucial?
 –La solución, que ya planteaba en la primera edición,continúa siendo válida, y es que yo tome concienciade que soy soberano, la autoridad suprema del siste-ma. El alma del sistema es el enfermo. Sin alma nohay cuerpo. Como enfermo creo el sistema médico ami imagen y semejanza. Así como doy prioridad a micuerpo sobre mi alma, a mi tener sobre mi ser, el sis-tema médico es exactamente lo mismo: da prioridad atodo el cuerpo médico, que es la organización, sobreel alma, que es el enfermo. Frente a esto, cuanto máscrezca mi conciencia más va a manifestarlo mi cuerpo,que gozará de buena salud.
 –¿Recomienda la medicina natural?
 –Lo primero es dejar de ir al médico movido por elmiedo. Tengo que ser consciente de este miedo. Paramí no mí hay buena o mala medicina; sólo hay ordeny desorden. El orden es, cuando estoy enferma, cuidarmi alma, porque es allí donde todo pasa. El segundo
Llegó la ya famosa Ghislaine Lanctôt a Barcelona para presentar la segun- da edición de su impactante libro 
La mafia médica
(ed. Vesica Piscis).Para mi sorpresa, lo que resultó realmente impactante fue la entrevista que pude desarrollar con ella. La doctora Lanctôt fue mucho más allá de las consabidas (y no consabidas) implicaciones de un sistema que nos chupa la salud para hacerse de oro; más allá incluso de su constructiva propuesta de que debemos anclarnos en el alma para autosanarnos. De- sarrolló ante mis atónitos oídos su visión de lo que será la humanidad del futuro; una humanidad cuya gestación se fragua en la caducidad de lo existente y cuya culminación es… la mutación.
Economía y Sociedad
 
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paso sería dirigirme a medicinas naturales. No me vana sanar, pero sí que me traerán confort. Y en últimolugar, si no hay otra opción, si siento que es correctohacerlo, voy al médico. Lo habitual es que esté ocu-rriendo al revés: primero voy al médico; cuando el mé-dico me dice que me vaya a casa a morir pruebo lasmedicinas naturales; y justo antes de morir es cuandome preocupo por mi alma. Desorden es empezar porlo exterior y acabar por lo interior; orden es al revés.
 –Parece ser que se están retirando muchos reme-dios naturales del mercado. ¿Se está produciendoun ataque de destrucción masiva contra la medi-cina natural?
 –La industria ataca cualquier forma de competencia.La medicina natural es una competencia a los medica-mentos sintéticos, y entonces hay que hacerle la gue-rra. Una gran guerra que está teniendo lugar se llama
Codex Alimentarius 
. Las exigencias tan grandes que seponen a los fabricantes de remedios hacen que todoslos pequeños fabricantes de remedios naturales mori-rán. Y las multinacionales van a asumir toda la indus-tria de estos remedios, que van a ser modificados obien van a desaparecer.
 –¿Qué se puede hacer?
 –Alegrarse. Porque incluso esto es una prueba de queel sistema no está al servicio de los enfermos, sino deldinero. Y así es como recupero mi poder creador: pro-duciendo y comerciando localmente con las hierbas,la ropa, los alimentos, las herramientas… y creandomi propia moneda. Donde yo vivo, en Canadá, tene-mos una moneda local, que se usa en una superficiede unos 100 km
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. Hay muchos lugares donde se usanmonedas locales.
 –Se dice que la mafia está creando virus, enferme-dades, para mantenernos dependientes. ¿Esto estan así, o las nuevas enfermedades son más bienel fruto de la polución ambiental?
 –Ocurre ambas cosas. La mafia lo contamina todo.Infórmese en Internet sobre el proyecto HAARP.También están los
chemtrails 
: casi todos los avio-nes de grandes líneas mientras vuelan están echan-do, de modo oculto, mezclas de productos que sonsales de bario, metales, virus, etc. en superficiesinmensas, que contaminan a las poblaciones, quepasan a padecer bronquitis y otros males. Esto estáprobado, documentado y analizado.
[Vesica Piscis tiene editado un libro sobre este tema, cuyo título es 
Chemtrails: rastros mortales en el cielo
.] 
Ade-más, se están produciendo vacunas para llevar acabo genocidios programados. Las vacunas debili-tan el sistema inmunitario. Así vemos por ejemploque el SIDA no existe; es un síndrome de deficien-cia inmunitaria, provocado en buena medida porlas vacunas. La pobreza, la guerra, el miedo y ladesnutrición acaban de debilitar el organismo; poreso las enfermedades causan estragos en África. Lasvacunas también se ceban en los niños, de modoque tenemos niños que padecen enfermedades pro-pias de personas mayores: asma, diabetes, cáncer…Se calcula que a los 6 años, antes de entrar en Pri-maria, han recibido 30 inyecciones distintas de va-cunas. ¿Cómo puede un sistema inmaduro aguantartodo esto? El tema de las vacunas es el que más hedesarrollado, y es por el que me llevó a juicio elConsejo del Orden Médico de Canadá. Uno puedehablar mal de muchas cosas, pero no de las vacu-nas. Porque constituyen la forma de mantener con-trolada a la población.
 –De modo que usted fue llevada a juicio y le im-pidieron ejercer…
 –Todo el mundo sabía, antes de empezar el juicio,cómo iba a acabar. No fue un juicio imparcial, sino unprocedimiento para echarme. Por otra parte, la prensase ocupó mucho de mi libro durante tres meses. Luegose hizo el silencio absoluto. Se dieron cuenta de quesi me dejaban seguir hablando era muy peligroso parael sistema. Pero no recibí nunca amenazas. Creo quees porque no entré en un estado de guerra con el sis-tema. Simplemente estaba diciendo lo que es; estabainformando.
 
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 –Hace poco salía la noticia de que los médicos de-nunciaban que las farmacéuticas inventan enferme-dades para vender más fármacos. ¿Cómo lo valora?
 –Los médicos empiezan a darse cuenta de la situación,y cada vez tienen más coraje para denunciarlo, pues sesienten impactados por lo que está ocurriendo. Formaparte del mismo proceso de evolución general hacia latoma de conciencia.
 –Puesto que estamos en una evolución, ¿qué pa-radigma médico cree que podemos esperar dentrode diez años?
 –Es muy difícil para mí poner años. Como humanidadllegamos a un callejón sin salida; nada va a poder se-guir igual. No sólo el sistema médico; ya se han vistoalgunos sistemas que experimentan sacudidas impor-tantes: la religión, la familia… El sistema médico va aderrumbarse, pero probablemente el sistema económi-co, que actualmente se está sosteniendo por un hilo, seva a derrumbar antes. Cuando la gente se dé cuenta deque el sistema médico es dañino va a dejarlo. La gripeaviar ha contribuido a ello: ¿sabe cuántos muertos haproducido la gripe aviar en los últimos nueve años?152. Si contamos la gente que muere en los hospitalespor errores médicos, hay 10.000 al año ¡sólo en Cana-dá!. Los gobiernos están gastando millones de dólarespara evitar una pandemia que no existe y que no exis-tirá nunca (excepto si la provocan). Hay gente que seasusta mucho, y otra que empieza a preguntarse quéestá pasando. El resultado es la pérdida de confianzaen las autoridades. Probablemente dentro de diez añosla medicina ya no será tal como la conocemos.
 –¿El miedo es pues el principal factor de control?
 –Exactamente; es la clave que permite sostenerse a lasmafias. Mientras tienes al individuo en el miedo, pue-des hacer con él lo que quieras.
 –¿Cómo puedo salir del círculo vicioso al que elmiedo me encadena?
 –Tengo que tomar conciencia como individuo de misoberanía, de que soy la autoridad suprema. La auto-ridad suprema, que llamamos Dios, siempre la hemosconcebido fuera. Y ¿qué es Dios? El espíritu creadorde todo, que está dentro de todo. Pero como que elser humano se define como la criatura creada por unpoder creador que está fuera, entonces tiene miedo.Teme al espíritu creador, a sus ‘cambios de humor’.Cuando tomo conciencia de que soy el espíritu crea-dor y a la vez la materia creada, los dos, ya no tengomiedo. Puesto que yo soy el creador. Es interesantever la palabra ‘INDIVI-DUALIDAD’: ‘dualidad’ signifi-ca ‘dos’, y ‘indivi’ quiere decir ‘indivisible’. El espíritucreador y la materia creada son indivisibles. Cuandoyo reconozco esta verdadera unión se manifiesta lapaz, la salud, la unidad… las cualidades que yo soy.Consigo incluso la inmortalidad física.
 –¡La inmortalidad! ¿Cómo podemos generar uncambio de tanto alcance?
 –La inmortalidad física no quiere decir que voy a vivirmil años. Quiere decir que yo puedo materializar y des-materializar mi cuerpo a voluntad. Fíjese que estamosen el reino de la muerte, y no somos ni conscientes deello. Los seguros por los que pago se edifican sobre mismiedos, bajo todos los cuales late el miedo esencial: elmiedo a morir. Acceder a la inmortalidad no es cuestiónde tomar una pócima mágica; es una cuestión alquími-ca que consiste en sanar mis miedos. A medida que losvoy viendo los voy sanando. Así es como llego a encon-trar quién soy realmente. Y lo que soy es un ser divino.La muerte no existe; sólo existe en este mundo limita-do en el que vivimos. Cuando olvido que soy inmortalcreo un personaje que es una oveja, que tiene miedo de

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jaime2300left a comment

Excelente entrevista, compraré el libro. Gracias