planteamiento se repite a lo largo de la Biblia y mientras los patriarcasbíblicos acaparan el protagonismo de los textos la mujer aparece siempre enun segundo plano, que solo cobra importancia como espejo del mal, como porejemplo, las hijas de Lot, que en la pecadora Sodoma emborracharon a supadre para quedarse preñadas de él.En el Nuevo Testamento las interpretaciones machistas de los textosbíblicos realizadas por la Iglesia católica se acentúan, transformando lafigura de una María joven, pletórica y madre de siete hijos, según el estudiorealizado por el escritor y periodista Juan Arias , en esa mujer anodinahecha para el dolor, para la aceptación resignada, que sin capacidad deiniciativa y consagrada de por vida a la castidad, hasta el punto dedesconocer el sexo, es transformada por la jerarquía eclesiástica en lareferencia femenina de toda mujer para la cultura cristiana.La Iglesia católica, que en ese aspecto, nada tiene que envidiarles a laReligión islámica, o a la judía, organiza su jerarquía al margen de la mujer,que es relegada al mero papel de sierva, impidiéndole el acceso a cualquierade los cargos de su estructura jerárquica e imponiéndole una moral que lasubordina al hombre, poseedor de los recursos económicos, políticos yreligiosos.Son muchas y diversas, las voces que denuncian el sistemático planteamientodiscriminatorio en la interpretación de los distintos libros sagrados, como laBiblia o el Corán, demandando que la lectura de dichos textos no se utiliceinteresadamente para mantener supeditada a la mujer.En un mundo donde la frontera entre el poder civil y religioso ha sidohistóricamente confusa, las leyes discriminatorias contra la mujer hanpermanecido hasta no hace mucho tiempo. Ha sido la concepción de unasociedad laica, basada en los derechos humanos, la que ha posibilitado laequiparación legal de la mujer
occidental
.En la actualidad, y según los últimos informes de Amnistía Internacional, almenos 36 países mantienen en vigor leyes discriminatorias para la mujer,por razón de su sexo. En su informe, titulado
La discriminación, raíz de la violencia
, determina que las discriminación contra la mujer es la
raíz fundamental
que sustenta la violencia de género, afectando a una de cadatres mujeres en el mundo, y pide a los gobiernos que ratifiquen
sin reservas
la Convención de la ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas deDiscriminación contra la Mujer.
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