agina nueva 1file:///C:/Temp/feu_01_revizado/Filosofia%20Enciclopedica%20Univers...2 of 2551/2/2007 1:09 AM
antes que leáis esa misma afirmación en las sublimadas palabras del Espíritu de Verdad de nuestro plano yconfirmado él y yo su secretario representante, por los Espíritus de Verdad de otros planos y todos,confirmados por nuestro Padre Eloí.Todo lo diera por no tener que hacer estas declaraciones, a fin de no incitar a los perversos a ser másperversos; pero, entonces, ¿no tendrían la atrevida excusa de decir, no nos lo había dicho y no lo conocíamos?Y yo no quiero dejarles esa tangente, aún a trueque de sufrir un picotazo más, de sus envenenados guizques.Pero no podrán tener excusa de ignorar lo que tanto hemos repetido.Cuando hemos escrito nuestra obra, la hemos dado como autor propio, bajo nuestra propia firma yresponsabilizándonos, ante los hombres y ante el Creador nuestro Padre. Cuando los Maestros Espíritus deVerdad y hermanos de luz de los mundos de nuestra solidaridad, de orden del mismo Padre acudieron anuestra Cátedra a depositar su progreso de sabiduría, les servimos de secretario, creyéndonos tan honrados eneste caso, como en el momento que usamos la balanza pesando las acciones de todos los espíritus, ante el ojoescrutador del Creador. Y debimos hacerlo en estricta justicia; pues el mismo Padre lo aprobó, como lohabréis de leer en estas páginas de los hermanos de luz y de cuya autenticidad y verdad he de responder bajomi fe responsable. ¿Quién podrá acusar cargo más delicado y tremendo que garantir la verdad y grandeza delmismo Espíritu de Verdad? ¡Oh, si pudiera renunciar¡...¡Oh, si otro hubiera a quien cargar tan tremendaresponsabilidad!...Yo pregunto, yo inquiero; yo miro abajo, arriba y a los cuatro puntos cardinales, preguntando interesado atodos los depositantes de su palabra y sólo oigo esta contestación: “Si otro buscas, si otro quieres, créalo. A tinos señaló el Padre; a ti entregamos nuestros tesoros y sólo tú tienes el deber de dárselos a los hombresnuestros hermanos”. He aquí, pues, que sólo soy esclavo de mi deber, pero soy señor de mí mismo. A mí, sóloel Padre me ha de redimir, sin dinero, porque sin precio fui esclavo, como lo hizo escribir a Isaías.Heme, pues, aquí cumpliendo mi deber, con 60 años a cuestas, sin temer el tremendo trabajo y trajín de dar alos hombres en DOCE GRANDES TOMOS, la voz de los Maestros, entremezclados sus discursos con partede nuestros trabajos de juicios y saneamiento del espacio; sin cuya labor no podrían venir las generaciones deespíritus que llegan regenerados a continuar el progreso, sin estorbos, de los perversos, que ya fuerontrasladados a los mundos de su afinidad, quedando sólo, de aquellos, unos pocos encarnados, que en amor y justicia se les puede conceder esta existencia de tregua, que aprovechan tan mal, pero que acrecientan sudeuda, aunque sus calumnias y oposición nos pongan un laurel a nuestra lucha y valor de sostener la verdad.En “La Filosofía Enciclopédica”, “Voz del Espiritismo Solidarizado”, nada de lo que atañe a la vida delespíritu y del hombre, queda sin considerar. Subiremos de mundo en mundo, hasta conociendo idiomas deellos. Ascenderemos de plano en plano y comprenderemos su división político-geográfica. Bajaremos amundos de principio, hasta los embrionarios, donde aún la conciencia no se hizo en el espíritu.Reconoceremos nuestro mundo y entraremos en sus entrañas, y nada nuevo será, porque esto sólo será laconfirmación irrefutable de lo que el hombre en su deber, os dio en sus obras.En estas lecturas, veréis el amor del Padre en su más alto grado, y leeréis: “El hombre habla al hombre, paraque mejor lo pueda entender”. “El Juez es hombre, para juzgar a los espíritus que fueron hombres; con lo que,el Padre demuestra su máximo amor, porque les da ocasión a sus hijos, de exponer al hombre sus causas conmás confianza”: dijo en el Juicio, el Espíritu de Verdad.El hombre, como tal y como Juez, habló a los hombres en sus obras, por ciencia, conciencia y experiencia,pero sólo con arreglo a justicia. Yo, era el ingeniero que levantaba el edificio sobre el terreno saneado yfundamentó sobre cimientos estables, con perfecta división, en plomada rigurosa y con piedra de granito, sólomirando, que este edificio debe durar todos los siglos que a la tierra le quedan de vida; por lo cual, puedodecir: Otra ley ni otra sabiduría, no se os dará, ni aquí ni más allá.
Leave a Comment