buen humor con frecuentes y gratuitas dosis de muchas clases de diversiones: desde obrasteatrales hasta combates de gladiadores, desdedeclamaciones de Virgilio hasta boxeo libre, desde conciertos hasta revistas militares yejecuciones públicas.Pero ni en la misma Roma había nada que se pareciera a la distracción ininterrumpida que proporcionanactualmente los diarios y revistas, la radio, la televisión y el cine”.
En cuanto a esto se hará referencia exclusivamente a la televisión y esporádicamente alcine ya que serán los núcleos de interés exclusivos en cuanto a los medios masivos dedifusión, porque poseen códigos similares y muchas veces hasta son asimilables encuanto a contenido, cosa que permite un análisis conjunto.En referencia al comentario de Huxley se podría destacar que la comparación con elimperio romano se podría realizar en cuanto al cine dentro de los medios que se tratarán, pero si de distracción se trata, la televisión ofrece como tal la misma capacidad de atraer la atención pero por un tiempo extremadamente más prolongado y con la mismaintensidad. Más allá del contenido que se esté trasmitiendo la estructura de la programación de la secuencia de imágenes se hace cada vez más vertiginosa, esto haceque la atención que se debe prestar a lo que se está mirando es cada vez mayor; estoimplica que la televisión a medida que se desarrolla demanda más atención o dedicación por parte del espectador. Ésta demanda se puede constatar en un nivel superficial en lamera permanencia frente al aparato, pero en un nivel superior y apelativo la televisión enuna de sus facetas más interesantes, la publicidad, puede provocar una reacción ocomportamiento posterior que no sea la pura permanencia inmóvil frente al aparato; comouna especie de orden poshipnótica. Podríamos analizar éste fenómeno en un ámbitocomparativo dentro de un marco epistémico de antropología cultural, cosa que podríadeterminar con mayor propiedad las implicancias que encierra el hecho de que casi latotalidad de lo que se denomina civilización pase un tiempo tan largo y continuo frente aun determinado aparato electrónico sin moverse y sin emprender ninguna actividad productiva o de cualquier otra clase.
1
Aldous Huxley
Nueva visita a un mundo feliz, México, Planeta/Artemisa, 1984, pags. 57- 583
Leave a Comment