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http://www.scribd.com/people/view/3502992-jorge
IRA
Irish Republican Army
“Voluntarios para liberar Irlanda”
 
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INTRODUCCIÓN A LA CUESTIÓN IRLANDESA 
El siguiente texto ha sido extraído de la revista “Transformaciones. Enciclopedia de losgrandes fenómenos de nuestro tiempo” bajo el título “Irlanda. Comienzo y fin del ImperioBritánico”; Bajo la autoría de
Ana Lía Payró
;
Centro Editor de América Latina
;
Capital Federal, Marzo 1973.
LA CUESTIÓN NACIONAL
La conciencia, en los países coloniales o semicoloniales, entre la síntesis cada vez másvisible de los proyectos o caminos del nacionalismo revolucionario y el socialismo, parten entreotras cosas del conocimiento de la estrategia imperial norteamericana. Esta ha surgido con latransferencia del poder mundial, ejercido hasta la segunda guerra por Inglaterra, a manos de losEEUU, con el agravante de una disputa interimperialista que hoy se profundiza más evidentemente,La estrategia del capitalismo norteamericano difiere de la de su antecesor, en las formasespecíficas de la dominación económica ya no la postulación de una economía complementaria, basadaen la división internacional del trabajo entre capitales y productos industriales por parte de lametrópoli inglesa, y países de base agrícola e importadores de capital y maquinarias, sino controlmonopólico del sector industrial propiamente dicho.Esto significa claramente para los países coloniales y semicoloniales, un nuevo reordenamientodel espectro entre las clases dominantes y las clases dominadas, y por ende una clarificaciónprogresiva sobre el enfoque de la cuestión nacional y la cuestión social. Porque es evidente quesólo dos proyectos histórico-políticos se enfrentan el socialismo y lo que podríamos caracterizarcomo el neocapitalismo desarrollista, forma esta que no puede conducir más que a lasmanifestaciones políticas del fascismo. Así, los programas del nacionalismo revolucionario queexpresaban en conjunto las reivindicaciones nacionales de la clase obrera, los sectores agrarios,la clase media urbana, e incluso la burguesía "nacional", de fuerte contenido antiimperialista,encuentran su cauce definitivo en la asunción de la imposibilidad de romper la dependenciacolonial y semicolonial sin transmutarse en un programa socialista. Los términos nacional y socialse confunden de allí en más, porque sólo habrá revolución nacional antiimperialista si hayrevolución social anticapitalista.Esto significa a mediano plazo una nueva polarización de las clases, que pone en evidencia quepordetrás de la lucha nacional antiimperialista estuvo siempre presente la lucha de clases entreexplotadores y explotados.El caso irlandés, con todo su dramatismo, tragedia y miseria, pone de manifiesto hasta susúltimas consecuencias todo esto que estamosafirmando.La consideración sobre Irlanda, por lo menos contemporáneamente, y desechando lo que Marx yEngels dijeron desde la segunda mitad del siglo XIX, trata de ocultar el peculiar nudo decontradicciones en esta colonia inglesa que fue la primera manifestación de su poderío, y es hoyla expresión más clara de su decadencia imperial. Parece difícil comprender cómo en la EuropaOccidental puede existir una situación colonial, en la medida en que Inglaterra y la mayoría delos países europeos fueron losartífices de la Revolución Industrial y depositarios originales delsistema de producción capitalista. Sin embargo, el colonialismo es inherente al sistemacapitalista, y no sólo en su etapa imperialista; de esta manera nos podemos explicar tanto eldominio del país de Gales, de Escocia e Irlanda, desde muy antiguo, como los casos de Grecia,España y Portugal. Intentar explicarse la casi guerra civil en Irlanda, con alternativas desde elsiglo XVI, aceptando el carácter confesional de la lucha, es desoír la experiencia históricaacumulada por nuestros pueblos. Reducirla también a la expresión de una minoría nacional, quetrata de obtener un status cultural y político dentro del sistema dominante, es también minimizarel carácter de sus luchas.El nudo del problema, a nuestro criterio, se encuentra en la inescindible síntesis entre unalucha nacional contra la dominación imperial inglesa y un enfrentamiento social contra los agentesnativos de la penetración británica, que son a la vez portadores de la explotación capitalistainterna.Lucha de clases contra los explotadores nativos significa a la vez la reivindicación nacionalcontra el opresor extranjero. El confesionalismo no es más que una forma, todavía primaria deexpresión, de la revolución irlandesa y probablemente un momento en el proceso de clarificaciónideológica y política de sus objetivos últimos, que no podrán ser otros que los socialistas. Latradición nacionalista tiende a englobar en sus filas a todos los católicos, quienes expresan enel plano religioso a los gaélicos, habitantes de Irlanda, dominados por una minoría anglo-sajona.La cuestión racial es entonces un nuevo elemento que se mezcla en el conflicto y se transforma enun militante racismo anticatólico en la boca de los protestantes del Ulster.Sin embargo, no todos los católicos quieren la misma cosa, ni todos los protestantes. Lo pruebapor ejemplo que la alta clerecía católica repudiaba las acciones del IRA, (lrish Republican Army)Ejército Republicano Irlandés, en medio de la violencia desatada por el ejército inglés en elUlster y pone de manifiesto que en un momento de la lucha la alta o mediana burguesía católica seunirá a la alta o mediana burguesía protestante para negociar un cambio en el status colonial deIrlanda, pero sin modificar el sistema de las clases, salvo para incorporar a la burguesíacatólica. Y también juntas harán lo imposible por reprimir las acciones de masas y a susexpresiones militares. Por el otro lado, los obreros católicos y protestantes tendrán que liquidarsu secular lucha, impulsada y alimentada por la desocupación, la concentración industrial en el
 
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Ulster y fundamentalmente por la especialización agraria de un país condenado a proveer mano deobra y alimentos al mercado inglés. Y al asumir las reivindicaciones comunes, la lucha por laliberación irlandesa se insertará en el proceso general de los pueblos por su independenciadefinitiva, sintetizando todo el sistema de contradicciones en la que es fundamental: explotadoresprotestantes y católicos-explotados, protestantes y católicos.
EL ORIGEN DEL PROBLEMA 
Sobre la población indígena de tronco céltico, sucesivas oleadas de invasiones de distintosigno y origen van dejando un sedimento romano, escandinavo, normando y anglo-sajón. Sobre losvestigios romanos y ante la presencia de los monasterios, centros de difusión de la religióncatólica, los pueblos daneses en el siglo IX instalan factorías en las costas irlandesas. Aprincipios del XII ya son pacíficos comerciantes integrados a los modos gaélicos de vida.En 1170, desde las costas de Bretaña desembarcan los nuevos dueños de Inglaterra: son losnormandos que toman Dublín; si bien son absorbidos culturalmente la impronta política y social dela dominación comienza a dejarse entrever. Hacia 1536, iniciada por Inglaterra la era de lasmonarquías nacionales, en plena etapa mercantilista, Enrique VIII Tudor plantea el liderazgo realen la religión nacional y rompe con la Iglesia romana y el papado. Uno de los mecanismos deafianzamiento de la dominación inglesa sobre Irlanda es la imposición del Acta de Supremacía y lacoronación de Enrique como rey de Irlanda. A la resistencia gaélica contra los invasores se sumaahora la resistencia contra la imposición religiosa, forma concreta de la anglificación y delahogo de la identidad cultural, política y social de los primitivos pobladores gaélicos. Lacuestión religiosa es desde ese momento la manifestación más visible de la lucha contra losconquistadores. Pero la Irlanda cristianizada por San Patricio en el siglo V resiste el cismareligioso y en 1569 bajo el reinado de (sabe{ 1 de Inglaterra la conferencia de Munster acuerda"la defensa de Irlanda y de la religión católica".La persecución religiosa y la idea de construir enclaves protestantes como reaseguros internosy centros de difusión de la penetración inglesa, se diseña cada vez con más claridad. El Ulster(el nordeste de la Isla de Irlanda), la zona gaélica más homogénea, se convierte en el bastión dela resistencia frente a los asaltos y proyectos isabelinos, Así provee una base militar para laresistencia nacional y sus familias se convierten en los líderes étnicos y culturales de laIrlanda gaélica. A pesar de la resistencia del Ulster, a principios del siglo XVII el antiguoorden celta ha desaparecido casi completamente, Con la caída del Norte y la rendición de O'Neill,jefe de la resistencia, en mayo de 1609, las tierras de los señores irlandeses" del Ulster sonconfiscadas y entregadas a colonos ingleses y escoceses. Bajo el cetro de Jacobo 1 Estuardo,Irlanda se convierte en colonia británica.El proceso de los asentamientos ingleses había comenzado antes, en forma desarticulada, en lascomarcas de Leix, Offaly y en la Provincia de Munster. Es desde el año de 1609 cuando el proyectode sustitución adquiere categoría de estrategia: anglificar el Ulster por medio de la políticallamada plantación, emergente de la experiencia inglesa en el nuevo mundo. Las tierras de losnobles irlandeses, unas 250.000 hectáreas, se concentran forzosamente y luego parceladas sonofrecidas a los colonos escoceses a bajo precio, mientras los comerciantes ingleses toman posesiónde las ciudades. Estas se convierten en centros de protestantismo en una provinciamayoritariamente católica. Los presbiterianos escoceses, quienes han reconocido al rey como jefede la Iglesia, poseen las mejores tierras y los mejores títulos sobre ellas. Coexisten todavía conlos irlandeses católicos más pobres, pequeños arrendatarios, y con los trabajadores agrícolas enuna amarga competencia conlos protestantes por la supervivencia. Una vez incorporada Irlandaefectivamente a la corona inglesa, el "apartheid" británico comienza a esbozarse no permitir quela mayoría 'irlandesa absorba a la minoría anglosajona. El anatema católico será el instrumentomás idóneo de la separación entre conquistadores y conquistados. Los pasos de esta política sonlos siguientes: 1) condena del papismo. El arzobispo anglicano de Armagh, monseñor Usher, dice:"La religión de los papistas es supersticiosa y herética; la tolerancia para con ellos es un gravepecado". 2) la mezcla étnica es desestimulada. 3) las concesiones de tierras se otorgan sólo siexiste el compromiso de utilizar mano de obra inglesa o escocesa. 4) se confisca y expropia a losacusados de infidelidad. El antiguo campesinado irlandés queda relegado á las montañas áridas,mientras los protestantes simbolizan el nuevo dominio en las tierras bajas y fértiles.El esquema político se va a complicar con la lucha entre la prerrogativa real y la autoridaddel Parlamento en la metrópoli, al compás de ella se produce en 1641 un alzamiento irlandés quedura doce años. En Kilkenny se forma un Parlamento nacional que proclama la independencia frente aInglaterra y la libertad de conciencia y de credo; la aboliciónde las leyes que convenían enimpotentes a las asambleas locales e igualdad para los católicos. La revolución es sofocada porOliverio Cromwell. Desembarca en Dublín en 1649 y castiga de manera atroz el alzamiento. Cincosextas panes de la población irlandesa ha muerto. Las tierras son nuevamente repartidas. Los pocosderechos que restaban son cercenados: los irlandeses no pueden entrar en la marina, ni en elejército, ni tener cargos públicos, ni un caballo cuyo precio sea superior a las cinco librasesterlinas. Las nuevas confiscaciones (13.500.000 acres sobre una superficie de 20 millones) sólodejan algunas zonas de Connacht y Clade a los nativos. En las restantes, los irlandeses seconvierten en aguateros y leñadores.Luego de los asentamientos cromwellianos, sólo un tercio de la tierra queda en manos nativas.La segunda colonización se había consumado. Las notorias diferencias entre la colonización delnorte y el sur se agudizan. Al sur los pequeños propietarios irlandeses se mantienen totalmentedominados por unos pocos terratenientes. Llegan a ser agricultores de pequeñas parcelas,dependientes de los caprichos de los propietarios protestantes de origen inglés. La restauraciónde los Estuardo despierta las expectativas irlandesas, pero pronto se demuestra que no sonpercibidos más que como posible masa de maniobra para los jaqueados reyes Dos actas restrictivasconfirman el interés económico inglés en la colonia: limitaciones al ganado, primer articulo de
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