3
La interacción dialéctica entre los dos aspectos de este principio, centralismo y democracia enesta etapa inicial, le dieron mayor peso al primero, esto como un resultado lógico, natural de
a)
la clandestinidad y las condiciones de represión en que se desenvolvía nuestra actividad,
b)
lalimitada capacidad política de la militancia y
c)
el papel preponderante que jugaron algunosmilitantes que aunque eran dogmáticos, sectarios, militaristas, emocionalmente desequilibrados ycon un escaso manejo de la teoría revolucionaria, en ese momento aparecían como los de mayordesarrollo político y militar. Entre tanto ciego, los tuertos se autoerigieron comandantes.En la estructuración no se contó, ni siquiera como posibilidad, con la figura política de unainstancia que expresara las decisiones de toda la militancia, el congreso, por lo que nunca hubouna definición clara de que este debía ser la máxima instancia de dirección, que en los períodosen que este no estaba reunido lo era el Comité Central (CC) y como el CC no podía estarpermanentemente reunido debía contar con una instancia ejecutiva, un colectivo permanente deconducción, conformado por algunos de sus miembros, lo que en muchas experiencias mundiales sellamó Buró político.En la UP la máxima instancia de dirección era el Buró Político (BP) conformado por dos militantesque se habían auto designado así, L y F.El BP nunca fue una instancia ejecutiva del Comité Central, un colectivo permanente de conducciónestratégica que estuviera supeditado a alguna instancia colectiva o al partido. Teóricamenteestaba conformado por dos miembros del Comité Central, al cual nunca le rindió cuentas, y cuyaelección y funcionamiento nunca estuvo claramente definida en los estatutos partidarios. El BP anadie rindió cuentas y en los hechos sustituyó al CC, colocándose por encima de éste y delpartido.La militancia creció, nuevos militantes trajeron sus bríos, su entusiasmo, sus sentimientos, sudignidad, su alegría, su vida y fueron dando forma y contenido a la organización.En 1972, la UP adoptó como lineamiento la GPP, o lo que en ese momento se interpretó así, fue unacierto pero que llevó la deficiencia de una adopción en lo general, a la que lefaltaron algunasprecisiones metodológicas y proyecciones estratégicas para la realidad concreta, sobre el partidorevolucionario, las fuerzas armadas populares y revolucionarias, la organización de las masas y elpoder popular.Ese lineamiento, como ya mencionamos, fue la transmisión que de su experiencia, hicieron losvietnamitas a un revolucionario de otro país, de lo que ellos consideraron que en ese momento lepodía servir a ese pueblo. El documento que conocimos no aborda experiencias sobre el desarrollodel ejército, sobre las insurrecciones, la combinación de la lucha política y la armada y otrosaspectos. Ya vienen incluidas las correcciones que ellos hacen al planteamiento de GPP de Mao,sobre el papel que juegan la lucha política, la clase obrera, las ciudades y la insurrección. Porcierto los vietnamitas no dicen que eso sea un lineamiento de GPP.Las deficiencias en nuestro lineamiento, en el funcionamiento y en la estructuración, inicialmentetuvieron poco peso, pero en el curso de la lucha se fueron haciendo más evidentes.Desde la visión de tener una actitud correcta ante la vida, una línea correcta, serrevolucionarios, ligarnos a las masas, ejercer la crítica y la autocrítica, tuvimos un desarrollocontradictorio.La mayoría de la militancia trató de aplicar esto y vivir de acuerdo a estos planteamientos, sinembargo en lo que era el BP, la simulación, la pose, aprender a fingir que se era revolucionario,fue la tónica, pues mientras se decía una cosa se hacía otra, dándose actitudes como: lascompañeras eran sexualmente hostigadas; había relaciones patriarcales y de sometimiento haciaotros militantes por parte del BP; los miembros del BP, que nunca participaron en lasrecuperaciones económicas (ni en otras acciones militares), derrochaban los recursos recuperadospor otros compañeros como Héctor Eladio, en un estilo de vida de pequeña burguesía acomodada quellevaban estos compañeros y sus familias; en sus familias las mujeres eran golpeadas, incluso enreuniones políticas, extendiéndose elmaltrato hacia sus hijos.La falta de una formación revolucionaria y los desequilibrios emocionales, en el BP, fueron lacausa de que tempranamente en esta organización, afloraran actitudes y fenómenos como:El vanguardismo, el hegemonismo, el protagonismo, la competencia insana, la colocación de losestímulos materiales por encima de los morales, la doble moral, la descalificación, los corrillos,el pragmatismo, la absolutización, el militarismo, el dogmatismo, el doctrinarismo, laintolerancia política, la limitada capacidad teórica y de análisis y la falta de autocrítica.El proyecto de partido que en los hechos impulsaba el BP pasó a ser un proyecto familiar ypersonal, en donde el partido era construido como un coto de poder de sus dos miembros, al quepermitían el acceso, hasta cierto punto, a los que consideraban sus incondicionales. La fidelidada F y L era condición para ascender a otros niveles de responsabilidad y de información en elpartido, esta fidelidad era y es muy parecida a la
lealtad
patriarcal-autoritaria, que en lasestructuras mafiosas se promueve hacia
los padrinos
.Estas formas de relación fueron posibles por las mismas actitudes que la militancia adoptó,aceptando esto como revolucionario, autocensurándose, y en donde desde
la clandestinidad y lacompartimentación
el BP dirigía. Estos absurdos llegaron a las orientaciones explícitas querecibieron algunos compañeros en las convivencias, de que si eran detenidos, podían entregar acualquiera, menos a los miembros del BP.
2. Y LA MATASEGUÍA DANDO MÁS DE LO MISMO
En 1985, ya como PROCUP-PDLP, existía el Buró Político (BP), el cual seguía estando conformado porL y F, era la máxima instancia partidaria y se encargaba de resolver los aspectos estratégicos.
Leave a Comment