126 ESTUDIOS PÚBLICOS
Evaluar el nivel académico de las universidades es una tarea
atrayente y necesaria para un país que realiza en ellas una elevada
inversión en términos relativos y en la cual tiene cifradas muchasesperanzas. Su realización, si se quiere alcanzar un resultado eficaz,
ha de ser una empresa de enorme envergadura y bien útil sería quealguna vez se hiciese en forma seria, completa y rigurosa. Adelantoesta consideración para advertir que las reflexiones que siguen no
pretenden constituir una evaluación de nuestra educación superior
en términos definitivos. La información que permitiría hacerlo no
existe para todo el sistema y llevaría largo tiempo reuniría, si acaso
fuera posible que las instituciones afectadas la tuviesen y a la vez
que estuvieran dispuestas a entregarla (cosa que, estoy seguro, difí-
cilmente ocurriría). Por ello, quiero dejar sentado que mi "evalua-
ción" no pretende ser otra cosa que un conjunto de juicios persona-
les, fundados en una experiencia de años trabajando en una corpora-
ción universitaria, ilustrados en lo posible por cifras o datos concre-
tos o bien por la vía del ejemplo con la institución a la que perte-
nezco. Por supuesto, debo dejar en claro que las afirmaciones que
aquí se vierten son todas eminentemente personales y no involucranen sentido alguno a nadie, ni mucho menos a dicha entidad.
Para los efectos de abordar este tema voy a utilizar un esquema
de trabajo que me parece funcional al propósito del mismo, sin pre-tender construir con ello un modelo determinado.
Distinguiré tres áreas de análisis:
la de las funciones
la de los actores
la de apoyo
Dentro de ellas, pasaré revista a una variedad de tópicos univer-sitarios con los cuales espero se podrá ir perfilando un diagnóstico
de la situación y, al propio tiempo, entregar elementos de opinión
para el lector, que ojalá motiven ulteriores análisis, así sean de refu-
tación, ejercicio tan poco frecuente en nuestro medio.
Con relación a las funciones, abordaré inicialmente la estructu-
ra del gobierno universitario, como condicionante del accionar del
sistema en cuestión y, luego, trataré separadamente la tarea de for-
mación de profesionales, a nivel de Pre y Post-Grado y la de Investi-
gación y Publicaciones en Chile (esta última como reflejo de una la-
bor de extensión).
En cuanto a los aspectos de apoyo, me referiré brevemente a lo
que concierne a la infraestructura y posteriormente al financiamien-
to de la educación superior, como requisitos materiales de los cualesdepende en parte el progreso académico.
Finalmente, abordaré el papel de los actores del sistema, profe-
sores y alumnos, analizando distintos puntos que son inherentes altema de fondo.
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