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En este marco se habla de una "farsa electoral" por parte del gobierno para "poner un freno alas movilizaciones de las masas y aislar de éstas a la vanguardia armada". Esto no implica para elPRT que las masas vayan a seguir esta política, especialmente dada su situación económica. Por elcontrario, como consecuencia de esa situación, los sectores populares se movilizaron fuertemente yfavorecieron las condiciones para el desarrollo de la organización. Estos lineamientos semantendrán hasta marzo del 73.En cuanto a las elecciones específicamente, el PRT sostiene en el documento de abril que nodebe mantenerse una actitud pasiva y que si bien la estrategia es "romper las elecciones,demostrar que son sólo una farsa", según la situación esto puede hacerse mediante el boicot omediante la participación. Santucho deberá insistir reiteradas veces sobre estas dos formas deintervención posible; sin embargo, también como parte de los problemas de funcionamiento quetendrá el PRT durante el año 72, la táctica electoral no se resolverá claramente, como veremos.El otro aspecto que caracterizará los análisis del PRT tiene que ver con las expectativas deque las masas se desilusionen con el viejo líder y avancen a posiciones revolucionarias. Es éstauna constante en los análisis de Santucho, que implica -aunque sin sistematizar- una concepción decómo se constituyen los idearios y las lealtades políticas, aspecto sobre el que volveremos en laparte final, pero que es de enorme importancia para entender el surgimiento del "22".Una de las estrategias sostenidas -no sin dificultades- por el PRT en este período son losComités de Base (CdB). En la reunión del Comité Ejecutivo de mayo del '71, se definiría lapolítica de conformar CdB amplios para preparar la intervención "contra la farsa electoral y porun programa predominantemente democrático.
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Sin embargo, pese a la insistencia de Santucho,
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laorganización de CdB no parece haber tenido la respuesta esperada en muchas regionales. El ComitéCentral (CC) había designado un responsable para centralizar esta política, Cacho Ventricci. Seráéste el único miembro del CC que se irá con el "22" y, como veremos, la política de los CdB tendrácierta afinidad con lo que luego se propondrá la nueva organización.Ventricci, nacido en 1943, había sido presidente de la Juventud Peronista de Tres de Febrero,en el Gran Buenos Aires, y activista sindical en una lista opositora a la dirección del gremio dela Alimentación, en Nestlé. Allí conoció al Indio Bonnet, quien lo incorporó al PRT en 1967, alparticipar ese año como delegado en el III Congreso de la organización. En el V Congreso (1970)fue elegido miembro del CC, y luego del Buró Político. En septiembre de 1971 es enviado a Cubacomo responsable de un grupo de militantes que viaja a recibir entrenamiento. A su regreso, serádestinado a la regional Buenos Aires, constituyéndose allí uno de los núcleos embrionarios delERP-22 de Agosto.
2. El PRT frente al peronismo.
Según Irma Antognazzi, en el PRT parecían convivir dos líneas, una "nacional y patriótica" y laotra "por el socialismo y anticapitalista".
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Esta idea cobra mayor peso al analizar el FRIP laorganización fundada en 1961 por los Santucho y que confluiría con el morenismo para fundar cuatroaños después el PRT. Como señala Pozzi, el grupo fundado en Santiago del Estero "distaba mucho demanifestarse "de izquierda" o marxista, o anticapitalista. Antes bien, se definía como nacional yantiimperialista... Como parte de eso, abrevaba en los revisionistas argentinos, principalmenteJuan José Hernández Arregui y Arturo Jauretche". La visión de la Revolución Cubana, agrega Pozzi,les llegaba de la mano de John William Cooke.
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También se manifiesta esta tensión cuando "durantela década de 1980 muchos de los sobrevivientes se alejaron del marxismo internacionalista paraadoptar posturas cada vez más nacionalistas".
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Tanto en los orígenes de la organización como en la evolución ulterior de algunos militantesexisten concepciones nacionalistas, ancladas en autores determinantes del andamiaje ideológico dela izquierda nacional y de los Montoneros en particular. Resulta por lo tanto decisivo paraentender el surgimiento del "22" las posiciones que el PRT desarrolló frente al peronismo, a losfines de clarificar si existían en éstas irresoluciones que pudieran aclarar las posiciones quedesarrollará la fracción.En este sentido, nos limitaremos aquí al documento más importante que produjo el PRT alrespecto, el que según De Santis constituía "una lectura imprescindible en la formación políticade los militantes de la organización al punto de convertirse en un clásico de la literaturapartidaria".
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Dicho documento se originó en una polémica entre militantes del PRT y las FAR en 1971, en laque estos últimos, reivindicando al marxismo como marco teórico, sostenían su apoyo al peronismo.Carlos Olmedo, dirigente de las FAR, intervino en la polémica con un largo documento.
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Sus
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Con este criterio amplio describe Santucho los Comités de Base propuestas en una carta a Sayo -su compañera- escrita en septiembre desde la cárcel. Seoane,María, Todo o Nada. Planeta, Buenos Aires. 1997. p. 141.
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Cfr. por ej. el editorial de El Combatiente Nº 70, julio de 1972.
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Cfr. Antognazzi, Irma. La lucha armada en la estrategia política del PRT-ERP (1965-1976). En Razón y Revolución Nº3, invierno de 1997. Reedición electrónica, julio de 2001. Buenos Aires, 2001, p.19.
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Pozzi, Pablo. Por las sendas argentinas...El PRT-ERP. La guerrilla marxista. Eudeba, Buenos Aires 2001, pp.45 y ss.
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Ibidem: p.413.
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De Santis, Daniel (comp.), el PRT-ERP y el peronismo. Documentos, Nuestra América, Buenos Aires, 2004, p.11.
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La polémica completa puede consultarse en Baschetti, Roberto. Documentos (1970-1973). De la guerrilla peronista al gobierno popular. De la Campana, LaPlata. 1995, p.145-214.
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