tanto, el hombre elegante. La elegancia también ha sido tenida muy en cuenta en lafase aristocrática de la historia de España. Azorín dice que la elegancia es la fuerzacontenida. Es una espléndida descripción de la elegancia del aristócrata. La eleganciadel hombre zafio, que no es sino ostentación, no es areté.En segundo lugar, la areté tradicional griega comporta valentía y, en orden a lavalentía, el dominio de los propios impulsos. De manera que, si por una parte eldominio consistía en la elegancia, en la habilidad de saber tratar a la gente, de sabermoverse en sociedad, de saber conducirse, etc., también el dominio de sí esimprescindible para ser valiente; distinción, decoro, desde el punto de vistaindividual. El modelo aristocrático se ha repetido en la historia, no sólo en la fasemedieval griega a partir del ciclo homérico, sino también en las aristocraciaseuropeas. El decoro es otra manera de dominarse: saber distinguir lo que hay quedecir de lo que hay que callar, lo que hay que mostrar y lo que no. Es un autocontrolen lo que respecta a la expresión y al gesto. Hay cosas que conviene que sean dedominio público, y otras que no. Esto también tiene que ver con el pudor.El reconocimiento y la famaPrecisamente porque en Grecia la vida individual está estrechamente vinculada alámbito social, hay un correlato público de la areté del ser humano que es sureconocimiento. En el ámbito social la areté significa fama, prestigio y bienestar. Elreconocimiento de esas buenas cualidades se concretaba en la recompensa simbólica;la fama comporta, además, un voto de confianza: al que por sus buenas cualidadestenía fama, se le añadía el prestigio. Un hombre prestigioso goza de autoridad moral;una especie de eminencia por la que, en principio, sus opiniones pesan más que lasde otros, porque se confía más en él no solamente por honesto, sino por más sabio.Pero una persona que vive así tiene también bienestar: en principio no lo pasa mal,sino todo lo contrario. El aristócrata solía tener bienes de fortuna, no muchos porqueel momento de la riqueza es posterior (la Grecia tradicional es pobre y mientras elcomercio no se desarrolla la gente no tenía muchos bienes); pero precisamenteporque se ha de mostrar como tal, desarrolla una actividad en beneficio de losdemás, lo cual supone la disposición de bienes, es decir, una situación de bienestardadivoso. El euergetés, el bienhechor, era un título concedido por la ciudad.
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