Prefacio a la séptima edición
Q
UIÉN HABRÍA PODIDO IMAGINAR
que una tesis basada en la Historia de las Religiones obtuviera un éxito editorial? La aridez deun texto,con construcciones eruditas aleja habitualmente al gran público. Su lectura se considera como reservada al especialista iniciado,ávido de nuevas hipótesis de última hora, audaces y poco fundamentadas. Pero cuando, y a pesar de su rigor, las afirmaciones vertidasponen en duda el sistema de representaciones recibidas, afectando ala propia identidad del lector llegando a hacer tambalear sus creencias más íntimas, se coloca todo de patas arriba y provoca una cierta conmoción social... Todos conocemos el éxito de obras a base deescándalo...El libro de Claude-Brigitte Carcenac Pujol que hace tambalearnuestros conocimientos sobre Jesús, ¿es en sí escandaloso? No. Comotampoco son escandalosos los trabajos científicos sobre la Biblia quedesde Richard Simón* han venido a resquebrajar las creencias establecidas o las teologías partidistas que camuflan opciones institucionales determinadas. ¿Este trabajo de investigación permitiría establecer como efecto inmediato, un parentesco entre el Hijo de Dios y elFaraón? ¿Jesús era egipcio? Claude-Brigitte Carcenac Pujol no cae enla temeridad de un Freud que hace de Moisés un hijo del Faraón; ellada a entender que los redactores de los evangelios, Marcos y Lucas
* Richard Simón (1638-1722). Especialista en lenguas semíticas, es el fundadorde la crítica bíblica. Fue puesto en el índice (lista de libros prohibidos por el Vaticano).
(N. del T.)
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