91
I
NFORMESOBRELA
C
ERTIFICACIÓN
O
RGÁNICAALA
A
CUACULTURA
I
NDUSTRIALDE
C
AMARÓNEN
E
CUADOR
- "C
ERTIFICANDOLA
D
ESTRUCCIÓN
"
En el período de Desarrollo Regional (500 a.c. – 500d.c.): La cultura Tolita (Provincia de Esmeraldas, CantónEloy Alfaro, parroquia La Tola); la Jama Coaque (pro- vincia de Manabí, Cantón Jama, parroquia Jama);Bahía (provincia Manabí, cantón Sucre, parroquiaBahía de Caráquez; Jambelí, en la zona que ahorapertenece a la provincia de El Oro y Guayas (cantónSanta Rosa, parroquia Jambelí).Finalmente en el período de Integración (500 d.c. –1500 d.c.), se desarrollaron las culturas: Manteño –Huancavilca, en lo que hoy son las provincias de Ma-nabí y Guayas; y Atacames (Provincia de Esmeraldas,cantón Atacames, parroquia Atacames).Las actividades de recolección, caza y pesca de losrecursos del manglar sostuvieron la dieta alimenticiade todas las culturas antiguas de la costa, las cualesposteriormente comercializaron sus recursos haciaotras regiones del país.Esto proporciona indicios de la antigüedad de losasentamientos en estas zonas del ecosistema man-glar y la importancia cultural que tienen para la histo-ria e identidad nacionales. Hasta el momento, éstasson zonas pobladas por comunidades de usuarios-asancestrales, la mayor parte de la población habita enpequeñas comunidades asentadas en los bordes delos manglares a lo largo de los esteros.Más allá de la provisión de alimentos y como fuentegeneradora de la vida de las poblaciones tradicional-mente asentadas en áreas de ecosistema manglar,el bosque por siempre ha sido empleado como ma-terial de inspiración “para expresar su sentido artístico y manifestar su cultura.”
90
En este sentido, los recursosdel ecosistema manglar han permitido la construcciónde viviendas y de soportes para las mismas, la cons-trucción de muebles rústicos, embarcaciones, herra-mientas de trabajo, instrumentos para la caza y pesca y utensilios de cocina. Además, el ecosistema manglar se ha constituido, através del tiempo, en un referente cultural y un ele-mento de cohesión e identificación de las culturasque allí se asientan, así a través de las faenas diariasde pesca y recolección en estas áreas se ha deter-minado la forma de vida de estas culturas. Faenasque se expresan en los cantos, en los bailes, en loscuentos y leyendas que alrededor del manglar sehan desarrollado.
3.POBLACIONES COSTERAS EMPOBRECIDAS
3.1 Cómo se entiende la pobreza
Una de las constataciones de este estudio, comose verá más adelante, es la situación de pobrezaen la que vive la gran mayoría de las personas quehabitan en esta zona en contraste con los informesparcializados en los que se da la idea de que laindustria camaronera ha generado positivos im-pactos en la economía del país “
…produciendograndes beneficios para los involucrados en esta rama productiva y para el país en general comofuente generadora de divisas y empleo, gracias alas bondades climáticas y a los empresarios ca-maroneros
.”
91
Después de casi 40 años de explotar este recurso,se ha podido constatar con cifras, que la situa-ción de esta población no ha hecho más queempeorar.Para este estudio se entenderá por pobreza al “…
es-tado de carencia que todos en calidad de sereshumanos, tienen el derecho de satisfacer
”
92
. Eneste sentido lo que se subraya es la idea de la dig-nidad humana vinculada a necesidades universa-les y a la universalidad de los derechos que lagarantizan.La pobreza entonces incluye una diversidad de as-pectos integradores, Chambers (op. cit. 1983), señalacinco conjuntos de factores que se interrelacionan y que deben ser tomados en cuenta al momento deanalizar una condición de pobreza. Los conjuntosson:a.la misma pobreza que se refiere a la
insuficienciade ingresos
(flujos en dinero o en bienes) y es unfuerte determinante de los otros conjuntos.b.la debilidad física que se vincula con la falta defuerza,
desnutrición, salud deficiente, incapaci-dad física
y una alta tasa de dependencia delgrupo de pertenencia, lo que frecuentemente seasocia de forma directa con la pobreza.c.el aislamiento, considera la
lejanía física, la caren-cia de educación,
la ignorancia y la falta de ac-ceso a servicios e información.
90
De la Cruz y Lastra, 1998 en Torres Marianeli, Yépez Verónica, Las comunidades de usuarios ancestrales del ecosistema manglar y la industria camaronera,Tesis de Maestría en Investigación y Docencia de la Comunicación, PUCE, Quito, 1999; pp. 50.
91
MARRIOT, García Francisco, Análisis del sector camaronero, Apuntes de economía No. 29, Banco Central del Ecuador, junio 2003, pp. 3.
92
Salles, Vania, Tuirán, Rodolfo, “Familia, género y pobreza”, en: Para entender el concepto de género, pp. 71 – 109, Ed. Abya Yala, Quito, 1998.
Leave a Comment