· CONTRAMAESTRE:.........Manuel Pérez Delgado (El Mijita), de 35 años, casadocon doña Rosario Rodríguez Díaz. Fallecido.· COCINERO:......................Manuel Pedrote Castellano, de 30 años casado condoña Mercedes Amate Espinar. Fallecido.· NEVERO:...........................José; Cáceres Benítez, de 41 años, casado con doñaRosario Benítez Ruiz. Fallecido.· NEVERO:........................... Miguel García Blanco: (El Cambembo),sobreviviente.· MARINERO:.....................José; Antonio Pedro Crespo: sobreviviente.· GRUMETE:.......................José Vicente Durán: sobreviviente.El “SAMARITANA” llega a la “Sotá”, y cala el arte preparando todos los elementosimprescindibles para prevenir cualquier acontecimiento adverso que pueda surgirdurante el tiempo que piensa correr el arte en la “Sotá”.Roque -el patrón-, quiere quedarse en el puente en la primera corrida hastachorrar y saber si valía la pena quedarse allí o buscar otro caladero más rentable ymanda a los marineros que se vayan a descansar la hora o hora y media que piensa darlea la corrida, pero en estos lugares es raro que ningún marinero se meta en el rancho adormir a pesar que estamos en pleno invierno y en cubierta hace frío, pero es más elmiedo y la desconfianza al lugar que el frío que se pueda pasar en el tiempo que va adurar la corrida.Una vez que el cocinero ha preparado un poco de café para la tripulación, el barcoapaga las luces en cubierta dejando las reglamentarias en situación de calado y Roque sededica a observar los cables desde el puente a la vez que otea el horizonte observandotodo tipo de luz que se pueda observa en la mar.No llevan más de media hora de calado cuando Roque desde el puente ve comolas luces de, al parecer un mercante, navega con rumbo inequívoco hacía el lugar en elque se encuentra el pesquero calado, pues sus luces, verde y roja de los costado, así como los torrotitos del palo de proa y el de popa están enfilado hacía ellos sin que senote cualquier cambio de rumbo.El patrón observa que éste se acerca cada vez más sin que se le note el menorgesto de cambio de rumbo y, empieza a gritarle a los marineros que están echado en loscatres del rancho de proa a que salgan del mismo y se dispongan a preparar lasantorchas impregnadas en gas-oil para llamar la atención a aquel monstruo que surca elagua sembrando la muerte a su paso.La tripulación enloquecen gritando los unos, mientras que otros tratan de cortar elcalamento con ánimo de poder maniobrar y zafarse de la tragedia que están viviendo,pero el tiempo se acaba, al mercante no le intimida los gritos de los marineros, nitampoco las antorchas encendidas de los mismos en aptitud de amenaza y con ánimo delanzarla hacía el buque que no se aparta de su camino.Los primeros marineros empiezan a saltar al agua perdido los nervios, mientrasotros dudan hacerlo al no saber nadar o esperando una última maniobra del mercanteque pueda dar una solución a la pesadilla que están viviendo.
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