CAPÍTULO 7Declara los grandes deseos que tiene la esposa de sufrir mucho porDios y por el prójimo y los frutos abundantes que dan en la Iglesiaestas almas favorecidas de la unión divina y desasidas del propiointerés.------------------------------------------------------------------------
PRÓLOGO
1. Viendo yo las misericordias que nuestro Señor hace con lasalmas que traía a estos monasterios que Su Majestad ha sidoservido que se funden de la primera Regla de nuestra Señora delMonte Carmelo, que a algunas en particular son tantas lasmercedes que nuestro Señor les hace, que solas a las almas queentendieren las necesidades que tienen de quien les declarealgunas cosas de lo que pasa entre el alma y nuestro Señor, podránver el trabajo que se padece en no tener claridad, habiéndome a míel Señor, de algunos años acá, dado un regalo grande cada vezque oigo o leo algunas palabras de los Cantares de Salomón, entanto extremo que sin entender la claridad del latín en romance, merecogía más y movía mi alma que los libros muy devotos queentiendo; y esto es casi ordinario, y aunque me declaraban elromance, tampoco le entendía más... que sin entenderlo mi...apartar alma de sí.2. Ha como dos años, poco más o menos, que me parece me da elSeñor para mi propósito a entender algo del sentido de algunaspalabras; y paréceme serán para consolación de las hermanas quenuestro Señor lleva para este camino, y aun para la mía, quealgunas veces da el Señor tanto a entender, que yo deseaba no seme olvidase, mas no osaba poner cosa por escrito.3. Ahora, con parecer de personas a quien yo estoy obligada aobedecer, escribiré alguna cosa de lo que el Señor me da aentender que se encierran en palabras de que mi alma gusta paraeste camino de la oración, por donde, como he dicho, el Señor llevaa estas hermanas de estos monasterios e hijas mías Si fuere paraque lo veáis, tomaréis este pobre donecito de quien os desea todos
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