condiciones y alternativas, es por eso que se dedican unas líneas a una miradacrítica que invita al lector a no dejar de considerar las lecciones aprendidas deexperiencias aplicadas.Un escrito que presente las discusiones actuales sobre seguridad urbana nopuede cerrarse sin mencionar una situación que cada día afecta a los habitantesde las ciudades con mayor frecuencia y contundencia, se trata del terrorismourbano, lo aquí expuesto dado el carácter del presente escrito es solo unabrebocas que no pretende simplificar un problema de tan grandes magnitudes yefectos, agotar la temática, y mucho menos, presentar la “fórmula mágica” parasu abordaje.[
I. LA ACTIVIDAD CRIMINAL. Manifestación de múltiples factores [2].
Nadie debiera arrogarse la verdad teórica en materia de criminalidad: el delito esun fenómeno complejo, variante y policausal. Las variables asociadas con laevolución de la actividad criminal pueden agruparse en factores, según sunaturaleza y modo de operar sobre el nivel del delito, como se expone acontinuación:
1. Factor socioeconómico: los incentivos.
La literatura ha comprobado quelos ciclos económicos, el desempleo en grupos vulnerables (hombres jóvenes denivel socioeconómico bajo y -fundamentalmente- la desigualdad social sonvariables fuertemente asociadas a aumentos o disminuciones en el nivelagregado de delito. Estas variables obran como incentivos o desincentivos de laactividad criminal. Contrariamente a la creencia difusa, la pobreza no constituyeuna causa directa de la delincuencia.
2. Factor demográfico y socio cultural.
Dentro de este factor se ubicanvariables que operan como incentivos –grado de urbanización y cantidad dehombres jóvenes. Y variables que obran como barreras de ingreso a la actividadcriminal: familia, escuela y comunidad. En efecto, dado que el crimen es unfenómeno típicamente urbano, incrementos bruscos de urbanización ymigraciones internas se encuentran fuertemente asociados con incrementos enlas tasas de delitos. Las situaciones de exclusión social debidas a la cesantía o ala marginalización prolongada, al abandono escolar o al analfabetismo y a lasmodificaciones estructurales de la familia, parecen ser factores que seencuentran frecuentemente entre las causas sociales de la delincuencia. Aunqueninguno de estos factores constituye por sí solo una explicación satisfactoria.Distintos estudios sobre el perfil del victimario han llegado a la misma conclusión:el delito es una actividad que involucra mayoritariamente a hombres jóvenes,quienes constituyen el principal grupo de riesgo o vulnerable. Es por ello queincrementos en l a proporción de hombres jóvenes sobre el total de la poblacióncoinciden con periodos en donde se observa un incremento en la tasa de delitos.Así mismo, dado que la familia constituye el primer ámbito de socialización de unindividuo, donde se forjan hábitos y se internalizan valores a lo largo de los añosmás importantes para la inserción social del individuo, diferentes estudios hanmarcado la estrecha relación entre el incremento de la delincuencia –juvenil,principalmente- y la desintegración de la familia –medida Vg. por el porcentajede hogares monoparentales-.En el mismo sentido, la educación formal es uno de los pilares para la prevenciónde la criminalidad pues es otra de las instituciones básicas de socialización. En
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