¿Por qué se crea?
En primer lugar, es preciso diferenciar creatividad de invención (y sobre todointentar no confundirlas). En el mundo de la cocina actual se inventa muy poco, pero sepuede crear mucho. Aventurándome en una primera definición, diré que crear es poderver lo que no todo el mundo percibe. Teniendo en cuenta que todo
ya
existe de algunaforma, el creador original será capaz de acceder a lo que muy pocas personas ven y, conla ayuda de sus conocimientos, ofrecer algo nuevo.Pero intentémoslo de nuevo: la creatividad es una conjunción de dos elementosclaves, la
voluntad
de hacer algo nuevo y la
capacidad
para poder llevarlo a cabo.En mi opinión, la voluntad engloba una manera de vivir, un estado de ánimo, unansia de búsqueda, una constancia en el trabajo; vamos a llamar a la voluntad «alma de lacreatividad».La capacidad es la profesionalidad del creador, es decir, la conjunción de latécnica y de los conocimientos que posee. Bautizaremos a la capacidad con el nombre de«cuerpo de la creatividad.Junto a estos factores, otros elementos desempeñan papeles de primer orden en eldesarrollo de la creatividad. En primer lugar, el cocinero debe
saber comer:
difícilmentepodrá realizar nuevas creaciones si no confía en la capacidad de su paladar para decidir siuna idea es buena o no lo es, teniendo presente que el gusto es, naturalmente, relativo.Otro aspecto relevante es la
honestidad.
El cocinero (o el pintor, el músico, el escritor)que se propone
innovar debe partir de la premisa que lo nuevo es lo que no se ha
hecho jamás y. en ningún caso, lo que él desconoce. Ignorar en qué direcciones se mueven loscreadores contemporáneos puede llevar a «copiar» recetas que ya existen. Desde unpunto de vista ético no se puede censurar al cocinero que así actué, pero su esfuerzo seráestéril. Por este motivo, la
inquietud
por descubrir lo que se ha hecho o se está haciendopara actualizarse y conocer las últimas tendencias interesantes, es un factor deprimerísima importancia. En este sentido, el cocinero debe saber asimilar lo que haconocido sin dejarse influir en lo más mínimo, para lo que precisa un gran
equilibrio,
facultad de difícil ejercicio que sólo se adquiere con la experiencia. Ahora bien, no es lomismo cocinar para un comensal habituado a ir un par de veces al año a un restaurante decocina creativa que servir a una persona que visita continuamente todos los restaurantescreativos del mundo. Al primero cualquier novedad, por pequeña que sea, le puedeparecer una sorpresa; el segundo comensal podrá clasificar cada nueva experiencia segúnsu justo valor, en un baremo compuesto por una amplia gama de parámetros.Existen muchas posibles respuestas a esta pregunta, aparentemente tan simple. Encualquier caso, todas coincidirán en un punto importante: la necesidad de crear. Se tratade un fenómeno difícil de explicar, en el que conviven el placer de resolver los problemasque se plantean y de ver la obra terminada, con la angustia que suelen causar las muchashoras en las que no se llega al resultado deseado.En mi opinión, el mejor remedio para sobrellevar esta sensación es tratar el actode crear con la misma frialdad que éste parece tratarnos. La creatividad, en mi caso,forma parte de mi trabajo y la disfruto como un regalo; por ello, trato de no darle mástrascendencia de la que tiene en realidad. Por otra parte, uno puede inclinarse por«recrear», es decir, por perfeccionar y matizar conceptos ya existentes otorgándoles unestilo personal, o bien por innovar, por crear algo realmente nuevo. Cada creador 0pta,naturalmente, por lo que más se adecue a sus objetivos y a sus posibilidades.En ocasiones, la opinión que los cocineros creativos despiertan en muchaspersonas conlleva una interpretación errónea de lo que representa la innovación. Con fre-cuencia se cree que los cocineros creativos «sofistican sus platos porque no saben cocinaren un estilo clásico y tradicional. Por lo que a mi respecta, antes de dedicarme a la cocinacreativa aprendí y cociné la mayoría de platos clásicos y. de hecho, aunque en laactualidad rara vez me dediqué a ello, las personas que han probado mis preparaciones«tradicionales» me han sugerido que, paralelamente a mi actividad en El Bulli. podríaabrir un restaurante de este tipo; es una posibilidad que no descarto. Mi caso no es único:Página 3de 33El Bulli 0223/08/2005file://C:\Documents and Settings\microsoft\Mis Documentos\descargas emule\cocina\Ferra...
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