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10/20/2013

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Suplemento especial
Córdoba, Argentina. Viernes 15 de marzo de 2013.
 
Suplemento especial
CÓRDOBA. VIERNES 15 DE MARZO DE 2013
Por los gestos loconoceréis
Por Julio Perotti
2
Se llamaFrancisco
Por Javier Soteras
8
El sucesor de Pedroy el hebreo
Por Marcelo Polakoff
6
AP
 
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A
 
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La Voz del Interior
 
CÓRDOBA. VIERNES 15 DE MARZO DE 2013
Suplemento especial
 ¿Acaso aquella vez en 2005, cuando Bergoglio fue el cardenal que recibió más votos detrás de Ra-tzinger, no fue señal deque los cardenales llega-dos desde fuera de Romavenían pensando en inau- gurar una era de cambios
AP
Pasos iniciales.
Para Francisco, las líneas fundamentales de la Iglesia son “caminar, construir y confesar”.
Por sus gestoslo conoceréis
N
ada distinto de lo quele dictaba su personali-dad sencilla.Saludar de pie, y no sentadocomo es la costumbre, a los car-denales que lo acababan de ele-gir; inclinar la cabeza en reve-rencia a los fieles que lo vivabanen la plaza de San Pedro.Pedirles que recen por él, pa-ra que sea Dios el que lo bendi-ga; decirles que es el “obispo deRoma” y nunca definirse con launiversalidad de un papa.Salir con los cardenales encolectivo hasta la sede donde sealojaban; decirles, quizá en bro-ma, que Dios debería perdonar-los por haberlo llevado a él a lacima de la Iglesia.Todo en las primeras horasde la fría tarde romana en lasque el cardenal Jorge MarioBergoglio entró a la historiacomo el papa Francisco, el 266°,el primero no europeo en siglos,el primer americano, el primerargentino, el primer jesuita.Y el primero en levantarse,al día siguiente a la mañana,para ir a rezarle a la Virgen enla basílica Santa María la Ma-yor, despojado de los impresio-nantes despliegues de seguridadque suelen acompañar a los pa-pas.Quizá nunca antes, tampoco,un religioso que pasaba a ocu-par la dignidad mayor se hayaacordado de que en la casa en laque había pernoctado esta vez,y todas las anteriores en visitasa Roma, había una cuenta quesaldar. Y pasó a pagarla.Así, en muy pocas horas, Jor-ge Mario Bergoglio, el papaFrancisco, marcó a fuego conacciones cotidianas lo que, esprobable, vaya a ser la cualidadprincipal desu pontifica-do: la senci-llez.El papaFrancisco lle-gó de BuenosAires a Romacomo guiadopor aquelaserto del filó-sofo y poetaitaliano Gia-como Leopar-di: “Es curioso observar quecasi todos los hombres que va-len mucho son de maneras sen-cillas; y las maneras sencillasson tomadas siempre por indi-cio de poco valor”.Sólo que los que trataban dedesentrañar algo más de la per-sonalidad del Pontífice que llegódel fin del mundo advertían que,al contrario del pensamiento deLeopardi, la simpleza es señalde que pueden venir cambiosprofundos en una institucióncuya casa central es nada pro-clive a los cambios.¿Acaso aquella vez en 2005,cuando Bergoglio fue el carde-nal que recibió más votos detrásde Joseph Ratzinger, luego Be-nedicto XVI, no fue una señalde que los príncipes de la Iglesiallegados desde fuera de Romavenían pensando en inauguraruna era de cambios?Porque conviene recordarque siempre se dijo que la edadde Ratzinger lo convertía en unpapa de transición para nuevostiempos.Bergoglio llega al papado con76 años, dos años menos que losque tenía Ratzinger en aquel2005. Pero con un ejercicio pas-toral totalmente distinto.Mientras Ratzinger era unteólogo, un estudioso, Bergogliosumó a esas cualidades la con-dición de pastor, de hombrecomprometido con las necesida-des cotidianas de la gente en lascalles, lejos de las fastuosas bi-bliotecas y el boato que rodea alos miembros de la curia.Por cierto, esos gestos de hu-mildad del hoy papa Francisco –continuidad de aquellos delBergoglio obispo y arzobispo– no deberían confundirse conindicios de poco valor, para se-guir la expresión de Leopardi.Casi con seguridad, Bergo-glio se convirtió en Franciscogracias a los votos de los carde-nales que se rebelaron al “par-tido de la curia”, como se llamaa los jerarcas del Vaticano, quehabían alimentado la candida-tura del arzobispo de San Pablo,Odilo Scherer.Los murmullos que se escu-chan en la zona de la plaza deSan Pedro son una veleta queorienta adónde mirar para verlos vientos de cambio: la resis-tencia de los cardenales de Es-tados Unidos habría sido deter-minante para inclinar todo afavor de Bergoglio.Algo de eso se fue notandodurante las congregaciones pre-vias: los prelados de Washing-ton, Nueva York y Boston, entreotros, acostumbraban a ofrecerconferencias de prensa durantelos días previos al cónclave, pe-ro recibieron la orden de aca-llarlas.Alguien se estaba sintiendoincómodo por la apertura de los“americanos”, que, apenas ter-minó el cónclave y cuando yaestaba Francisco al frente de laIglesia, se tomaron su revan-cha.“Los obispos de Estados Uni-dos agradecen a Dios por la guíadel Espíritu Santo y la elecciónacertada realizada por el Cole-gio de Cardenales”, afirmó Ti-mothy Dolan, el arzobispo deNueva York y presidente de laConferencia de Obispos Católi-cos estadounidenses.Dolan y sus pares parecierontraer a Roma el mandato de susfieles, unos 78 millones, con unaalta proporción de latinos: mo-dernizar las instituciones de laIglesia, aun a extremos comopermitir el casamiento de lossacerdotes y la consagración demujeres, algo que difícilmenteun papa se proponga hacer. Nisiquiera Francisco, claro.Estos cambios para favoreceruna nueva evangelización com-partirán el tiempo y el esfuerzode Bergoglio frente a las situa-ciones internas del Vaticano,que encontrará plasmadas enun informe que Benedicto XVImandó a hacer y que le será en-tregado a Francisco.Se trata ni más ni menos quedel gobierno central de la Igle-sia, detrás de los altos muros delos que se escapan muchos es-cándalos.Pero aun antes de ser papa,
La primeramisa
Vestido con losparamentos do-rados y la mitra,celebró la pri-mera misa de supontificado enla Capilla Sixti-na, acompaña-do por los 114cardenales quelo eligieron yjunto a los queno participarondel cónclave portener más de 80años. Franciscoaseguró que “sinla confesión, laIglesia se con-vierte en una la-mentable ONG”.
Bergoglio dejó asentada su po-sición como para que la jerar-quía vaticana sepa que debeponer las barbas en remojo.En el diario milanés
LaStampa
, en febrero pasado, lan-zó un fuerte ataque al “carreris-mo” (hacer carrera en la curiaromana) por lo que implica en“la búsqueda de ventajas queentran plenamente en esta mun-danidad espiritual”.“Como ejemplo de lo que esrealmente la vanidad, con fre-cuencia digo: mirad a un pavoreal. Si lo miras de frente esmuy bonito. Pero si da algúnpaso y lo ves por detrás, te dascuenta de la realidad. Quien ce-de a esa vanidad autorreferen-cial, en el fondo esconde unamiseria muy grande”.Más aún, entonces habló de lanecesidad de romper con una“Iglesia autorreferencial”, que nomira a los fieles, que no los acom-paña allí donde ellos necesitan.Inclinar la cabeza desde elbalcón de San Pedro es un gestosimple, pero sirve para mirar alos que están por debajo. Un pa-pado para ellos. Y que tomennota los que creen que sencillezes debilidad.
 Los murmullos que se es-cuchan en San Pedro sonuna veleta que orienta adónde mirar para ver el cambio: la resistencia de los cardenales de EstadosUnidos habría sido deter- minante para inclinar todo a favor de Bergoglio.
Bergoglio
se convirtió en Francisco gracias a los votos de loscardenales que se rebelaron al “partido de la curia”
/ El nuevoPontífice,
a su condición de teólogo y estudioso, suma la depastor, de hombre comprometido con las necesidades de la gente.
Francisco
 EL CAMBIO QUE LLEGA DESDE ARGENTINA
“Felicito a los hermanosargentinos por el papa Francisco, pero Dios sigue siendo brasileño”. Frei Betto, ex fraile dominico,teólogo de la liberación.“Congratulo al nuevo Papa y  felicito a la Iglesia Católica y al pueblo argentino. Conexpectativa, los fieles esperan la venida del papa Francisco I a Río en julio”. Dilma Rousseff.“Es nuestro deseo que tengauna fructífera tarea pastoral. Lleve el mensaje a las grandes potencias del mundo, paraque dialoguen”. Cristina Fernández de Kirchner.
ENVIADO
JULIO C. PEROTTI
Desde Ciudad delVaticano
 
CÓRDOBA. VIERNES 15 DE MARZO DE 2013
La Voz del Interior
 
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 3
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A
 
Suplemento especial
Una oportunidad a la esperanza
U
n papa que sonríe; que da las buenas tar-des, que hace una broma apenas unos mi-nutos después de recibir sobre sus hom-bros el peso entero de una Iglesia lastimada; quepide la bendición antes de darla; que es jesuita co-mo tantos otros que consiguieron hacer caminarde la mano la fe y el conocimiento; que vivía enun apartamento en vez de en un palacio cardena-licio y se montaba en el transporte público para ira confortar a los enfermos y a los pobres. Un papaque hace ocho años pudo serlo y dijo que pase demí este cáliz; un papa que viene del nuevo mundo;que tiene cara de buena persona y que elige elsencillo nombre de Francisco, es una oportuni-dad a la esperanza.Para los católicos y para quienes, desde de laduda o del descreimiento absoluto, desean que laIglesia abra las ventanas y se dedique a remar allado de los hombres, sólo el tiempo dirá si el argen-tino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, es el papaque estaba esperando el mundo. Pero el miércolespor la noche, frente a Roma rezando por él en silen-cio, logró ganarse su oportunidad.Hace dos días, cuando los cardenales, con todala pompa y el boato de que es capaz el Vaticano,entraron en la Capilla Sixtina y juraron sobre losEvangelios, no había mucho que celebrar. Las quinielasdecían que para sustituir a Benedicto XVI –el papateólogo que no pudo con las intrigas de la Iglesia– ha-bría una pugna muy cerrada entre un cardenal italia-no representante del poder y del dinero y un brasileñopreferido por la curia. La única y débil esperanza eraque el cardenal estadounidense con cara de simpáticoy sandalias de franciscano consiguiera engatusar alEspíritu Santo.Después de Juan Pablo II, el pon-tífice carismático que encubrió aMarcial Maciel y sus vicios, y del fa-llido Benedicto XVI, la Iglesia golpea-da por los escándalos del poder y deldinero necesitaba un revulsivo. Peroesa procesión de hombres ancianosvestidos de púrpura no era una lla-mada a la ilusión.Sin embargo, la noche del miérco-les, cuando los restos del humo blan-co aún vagaban por las orillas delTíber, todas las campanas de Romase pusieron a sonar y se abrieron por fin las cortinasdel Vaticano, la sorpresa estaba allí.
Rápida elección
La elección de Bergoglio duró menos de lo que se es-peraba. No hay que olvidar que el cónclave se inicióbajo el signo de la división después de 10 reunionesmuy intensas del colegio cardenalicio –formado porlos 115 electores más los cardenales mayores de 80años–, en las que 161 purpurados alzaron su voz parahablar de la situación de la Iglesia. Aunque, al iniciode los encuentros, los cardenales prestaron juramen-to de no filtrar a la prensa el contenido de las discu-siones, enseguida se supo que los temas más canden-tes fueron la necesidad de reformar la Curia, la pos-tura de la Iglesia ante la pederastia y la situación delInstituto para las Obras de Religión (IOR), el bancodel Vaticano.Algunos cardenales –entre ellos, los estadouniden-ses– solicitaron además tener acceso al informe secre-to que sobre el caso Vatileaks –el robo y la filtraciónde documentación privada de Joseph Ratzinger– ela-boraron tres cardenales octogenarios. Antes de su re-nuncia, Benedicto XVI determinó que el informe sólofuese conocido por su sucesor, pero nada más llegar aRoma muchos de los cardenales insistieron en que,antes de dibujar el perfil del papa que ahora necesitala Iglesia, sería conveniente saber la situación interna.El primero en expresar la preocupación creciente fueel cardenal Raymundo Damasceno, arzobispo de Apa-recida y presidente de la Conferencia Episcopal deBrasil: “¿Por qué los cardenales que somos los conse- jeros más próximos al papa no podemos acceder a losdocumentos?”Finalmente, los tres cardenales que investigaron –Jozef Tomko, Salvatore De Giorgi y Julián Herranz– informaron en privado y sin entrar endetalles y nombres, a los purpuradosque lo solicitaron. También llamó laatención que la décima y última de lascongregaciones generales estuviesededicada a hablar del IOR, el banco delVaticano. El secretario de Estado, Tar-cisio Bertone, quien además es presi-dente de la comisión cardenalicia quecontrola a la entidad, informó a loscardenales de su situación. Según fil-traciones periodísticas, el cardenalBertone recibió varias críticas duran-te las congregaciones generales por sumanera de dirigir el Vaticano en los últimos años.Pero, al margen de los asuntos polémicos, la Iglesiaque desde el miércoles depende de Francisco tiene nu-merosos retos por delante, y todos ellos fueron aborda-dos en los días previos al cónclave. Antes de encerrar-se en la Capilla Sixtina, los cardenales parecían tenerclaro que la Iglesia necesita ahora un papa fuerte, unpontífice capaz de reformar la curia, organizar los di-casterios (ministerios) del Vaticano para hacerlos máseficaces, limpiar la podredumbre puesta al descubier-to por el caso Vatileaks, impulsar el diálogo con el Is-lam, afrontar de una manera valiente el papel de lamujer en la Iglesia y la postura oficial ante la bioética.Como dijo el cardenal Angelo Sodano en la misa
 Proeligendo Pontifice
, “un pastor que anuncie el evangelioy la misericordia; un buen pastor capaz de dar la vidapor sus ovejas”.Ahora, tras conocer al nuevo papa, aquellos objeti-vos parecen pobres. La Iglesia, venían a reconocer susresponsables, necesitaba un plomero, un bombero, unalbañil, alguien que lograra apuntalar las ruinas yesperara a que vinieran mejores tiempos para volvera alzar el vuelo. Dos horas después de que se supierasu nombre y se conocieran su sonrisa serena y su buenhumor, a Roma seguían llegando mensajes de sorpresay de alegría. De los principales gobernantes y tambiénde quienes, desde dentro de la Iglesia, vuelven a teneresperanza.
 La Iglesia, venían a reconocer sus responsa- bles, necesitaba un plome- ro, un bombero, un albañil, alguien que lograra apun-talar las ruinas y esperara a que vinieran mejorestiempos para volver a alzar el vuelo.
PABLO ORDAZ
Perfil
Periodista deldiario español
El País
desde 1989.
Francisco
 EL CAMBIO QUE LLEGA DESDE ARGENTINA
“Al ascender al trono de papa, ustedeligió el nombre de Francisco, que  recuerda a famosos santos de la Iglesia. Ejemplo de sacrificada entrega”, Kiril. Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa.“El dios del fútbol es argentino, y ahora también el Papa”. Diego Armando Maradona.“La elección del primer papade las Américas refleja la fortaleza y vitalidad de una región que moldea al mundo”. Barack Obama, presidente de Estados Unidos.
AP
Celeste y blanco.
Un hombre llega a la Catedral de Buenos Aires en bicicleta y con bandera.
AP
Orgullo argentino.
Una modelo sostiene en alto la Bandera argentina en medio de la concurrida Plaza San Pedro del Vaticano. Varios fotógrafos intentan captar el momento.

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