• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
 Ricardo Lafferriere
 En tiempos de Kristina El primer semestre
 Buenos Aires, Julio de 2008
 
2
  En tiempos de Kristina – El primer semestre
Primera edición – 2008ISBN: 978-1-4357-4180-5Copyright © 2008 Ricardo LafferriereAutor y editor: Ricardo Lafferriere
 Ricardo.lafferriere@gmail.com
 Charcas 2737, 6º D – 1425 Ciudad Autónoma de Buenos AiresRepública ArgentinaQueda hecho el depósito que indica la ley 11.723
 No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, latransmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446 
 
3
 Lo bueno y lo malo
Como es natural ante un cambio en el palacio, las expectativas seabren con esperanzas, aún de los más incrédulos. Los discursos electorales –que tienden siempre a los dramas- comienzan a matizarse, y aún losrivales más encarnizados suelen abrir caminos de ilusiones, aunque más nosea por puro voluntarismo, ante el cansancio que generan las batallas permanentes.La nueva presidente comenzó su gestión antes de hacerse cargoformalmente. Las designaciones en el gabinete ratificaron lo del “cambiosin cambios”, al incluir muy pocas variantes frente al estado mayor delEstado vigente durante el reinado de su esposo. Y algunas medidastomadas en estos días ayudan a configurar la “transición”, en cuanto puedahablarse de ella habida cuenta que hasta ese tradicional concepto quedalicuado con el cambio que no lo es.Mencionaremos en esta nota dos noticias destacables, uno por lo patética y otra porque ayuda a ilusionarse.Sobre la primera, hablamos la semana pasada pero todo lo que sediga es poco, frente al agravio que ocasiona a miles de compatriotas quehan tomado sobre sus espaldas el peso del país: los hombres de campo. Elsalvaje incremento del impuesto extraordinario a la producciónagropecuaria (las mal llamadas “retenciones”, como si en algún momentose devolvieran...) llega a confiscar, en las situaciones más extremas, másdel 70 por ciento de la ganancia del empresario rural –incluyendo en estasuma las “retenciones”, el impuesto a las ganancias, el impuesto de sellos,el impuesto al cheque, los aportes patronales, los impuestos provinciales yen algunos casos, hasta impuestos municipales-. No hay país en el mundo,en sistemas de economía libre, con este grado patológico de apropiacióndel trabajo ajeno por parte de sus estructuras políticas.Podría argumentarse que con esta medida, la nueva mandatariacorrige los desaguisados de su marido, volcándolos sobre un sector quetiene pocos votos y escasa capacidad de presión. Sin embargo, unargumento de esa naturaleza renunciaría a cualquier pretensión decoherencia, y confesaría la ausencia de estado de derecho: una sociedadcon normas no admitiría un procedimiento de robo institucional como ese,nada más que porque el que gana o tiene algún dinero, carece de fuerza para resistir la exacción.También podría imaginarse que la transferencia de ingresos arbitrada por el Estado con esa medida implica la contribución de quienes puedenhacerlo a una transformación económica destinada a ganar productividad, para cuando la situación cambie y ya no existan esos preciosinternacionales tan favorables. Pero si así fuera, sería inexplicable que no
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...