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¿Natural o Sintético? 
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CAPITULO 8
¿NATURAL oSINTÉTICO?
Hechos poco conocidos sobre las substanciascancerígenas contenidas en los productos naturales
ABSTRACTO
:
 
La toxicología de las sustancias químicas sintéticas se compara con lade las sustancias químicas naturales, que representan la vasta mayoría de las sustan
-
cias a las que están expuestos los humanos. Se argumenta que los animales tienen unamplio conjunto de defensas generables inducibles para combatir el cambiante conjun
-
to de sustancias químicas en las plantas (pesticidas naturales) y que estas defensas sonefectivas tanto contra las sustancias naturales como las sintéticas. Las toxinas sintéti
-
cas como la dioxina son comparadas a las sustancias naturales como el indole carbinol(en bróccoli) y alcohol. Se discuten las equivalencias entre los pesticidas "naturales" ylos "sintéticos". El descubrimiento de que en los ensayos a elevadas dosis, una granproporción de ambos pesticidas -naturales y sintéticos- son cancerígenos, mutágenos,teratógenos y clastógenos (30 al 50% para cada grupo) atenta contra los actuales es
-
fuerzos reguladores para proteger a la salud pública de las substancias químicas ba
-
sadas en estos ensayos.Este “abstracto” pertenece al estudio
“Sustancias Químicas Naturales y Sintéticas:Toxicología Comparativa”
realizado por los Dres. Bruce Ames, Margie Profet, y LoisSwirsky Gold, de la
División de Bioquímica y Biología Molecular 
, Barker Hall,Univer-sidad de California,
 
Berkeley, USA, y publicado en los
Protocolos de la Academia Nacional de Ciencias 
de los Estados Unidos, Julio 17, Revisado: Agosto 15, 1990.El Presente capítulo se basa en la información contenida en este y otros estudios hechospor los investigadores mencionados más arriba.
¿Lo Natural es Sano?
 
Está muy extendida la creencia de que todaslas comidas “naturales”, especialmente losllamados productos “orgánicos” son sanos ybuenos para la salud, mientras que los pro
-
ductos cultivados mediante la ayuda de pes
-
ticidas sintéticos son dañinos para la salud.Si usted piensa lo mismo, piense de nuevo.O mejor, lea atentamente este capítulo ycompruebe por usted mismo cuáles son loshechos científicos. Una gran cantidad desubstancias que existen de manera naturalen los alimentos es cancerígena, es decir, cau
-
san cáncer en los animales de ensayo o enlos seres humanos. Sin embargo, los ensayossobre animales son algo que es necesario “to
-
mar con pinzas” porque algunas sustanciasque provocan cáncer en ciertos animales, enotro no parecen hacerlo a la misma dosis, ylo mismo sucede con los seres humanos.Por otra parte, no está demasiado claro
 
Ecología: Mitos y Fraudes
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si los experimentos realizados alimentandoanimales con dosis masivas de substanciastóxicas pueden ser extrapolados a los sereshumanos, que no se ven expuestos a dosisque, proyectadas al hombre resultarían serde kilogramos (a veces de toneladas) de tó
-
xicos que ningún ser humano estará ni re
-
motamente cerca de ingerir o de tocar. Además, la definición de “
cancerígena
que recibe una sustancia,
no quiere decirque la ingestión o el contacto con ella le pro
-
vocará indefectiblemente un cáncer
. Veamos esto con poco más de detalle: conel objeto de establecer las dosis máximas olas prohibiciones sobre algunas substancias,se define como
cancerígena
a la sustancia ocompuesto que provoque cambios en el ADN,que lleven al crecimiento descontrolado delas células, es decir, lo que conocemos como
cáncer
. Los experimentos que se realizanpara determinar esta capacidad cancerígenade compuestos y substancias se hacen inyec
-
tando, pintando y alimentando de maneraforzada enormes y desproporcionadas canti
-
dades de la sustancia en cuestión, durante eltiempo que sea necesario, hasta que se obser
-
va el desarrollo de algún tumor, que puedeser
benigno o maligno
. Ya sea uno u otro eltipo de cáncer observado, la sustancia secataloga como cancerígena y se emiten en
-
tonces las alarmas correspondientes y selanzan las campañas necesarias para conse
-
guir su prohibición.Para los reguladores,
carece de toda im
-
portancia
que se hayan realizado numerosasinvestigaciones que prueban que una sustan
-
cia
no es cancerígena
. Las evidencias negati
-
vas no se aceptan, con el absurdo argumentoque
“quizás la dosis no lo suficientemente elevada, o el tiempo de exposición no fue del largo necesario para provocar la aparición del cáncer” 
. La lógica y el sentido común (¡quéescaso se ha convertido!) nos indican que lorazonable sería determinar si las sustanciascon las que entramos en contacto todos losdías, a las dosis que se hallan en los alimen-tos y productos manufacturados, nos puedenprovocar cáncer, o si resultan inofensivas o,al revés, muchas son beneficiosas.La actual suposición de que todo lo “
na 
-
tural 
u
orgánico 
” resulta beneficioso y quelo “sintético o artificial” es tóxico,
va en con
-
tra de todo el conocimiento científico dispo
-
nible en la actualidad.
Los compuestos sin
-
téticos están presentes en los alimentos aniveles mucho más bajos que los canceríge
-
nos naturales que producen las plantas oque tienen todos los alimentos, del origenque se desee. Además, en muchísimos casos, los compues
-
tos sintéticos tienen una potencia canceríge
-
na mucho menor que los cancerígenos natu
-
rales de nuestros alimentos. Como siempre,recuerde al Axioma de oro de la Toxicología:
la dosis es el veneno
. Muchos cancerígenosse producen en los alimentos durante sucocción y por la acción de microorganismos.Estos cancerígenos son más numerosos,están más amplia-mente distribuidos y enmuchos casos son más potentes que los can
-
cerígenos sintéticos.
Pesticidas naturales
Las plantas no tienen piernas para huir desus depredadores –como el resto de los seresvivos del planeta. Para protegerse contraellos, producen sustancias químicas que re
-
pelen los ataques y se conocen como los “
pes
-
ticidas naturales
”. Resultan muy tóxicos pa
-
ra los atacantes y les confiere a las plantasuna defensa muy efectiva. Existen otrassustancias en las plantas cuyo rol se desco
-
noce, pero que también son “
cancerígenas 
”.De cualquier modo que sea, estas sustanciasquímicas no son nada nuevo para la ciencia,son “
100% natural
” y han estado con noso
-
tros desde que aparecimos en la Tierra.Estos tóxicos se encuentran en todos losalimentos que ingerimos, pero hasta hoyhan recibido muy poca atención. Después detodo, son “naturales” y lo natural,
presunta
-
mente
, no hace daño. Macanas. En realidad,nuestros alimentos contienen toxinas y can
-
cerígenos naturales en cantidades
100.000veces mayores que los productos sintéticosfabricados por el hombre, como los pesticidasy los residuos de PCB.
 
 
¿Natural o Sintético? 
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Lo importante, es que nuestros organismosreaccionan y manejan todas las sustanciasquímicas de la misma manera, sin importarel origen de las mismas. Se repite aquí laerrada visión del ecologismo: la radioactivi-dad natural no es dañina; la provocada porel hombre sí lo es –aunque tengan el mismonivel.Más que estúpido, es un razonamientoinmoral. La creencia popular, alentada porel ecologismo y los “naturistas”, es que la ma
-
yor amenaza para nuestra salud proviene de
los productos sintéticos
en nuestras comidas. Y esta falacia está alentada por los titularesde la prensa y los informes de la televisiónque nos “alertan” del peligro que represen
-
tan los aditivos o pesticidas en los alimentos.Fíjese en la creciente popularidad de losproductos “orgánicos” que se cultivan sin fer
-
tilizantes ni pesticidas. La mayoría cree enel eslogan “
si es natural, es bueno 
”, y muchosconsumidores pagan precios más altos poresos productos –de muy inferior calidad- enun intento por eludir a las sustancias sin
-
téticas que puedan haber en sus dietas. Comoestamos viendo, y como se comprobará másadelante, “
natural
” no quiere decir “
libre detoxinas
”.Por el contrario, la mayoría de los pesti
-
cidas que ingerimos son de origen “natural”.Los científicos reconocen ahora la falsedadde la creencia en que la mayoría de los can
-
cerígenos en nuestras comidas proviene delos residuos o aditivos sintéticos.
Cáncer y el Ambiente
De acuerdo a las estimaciones de la Ameri
-
can Cancer Society de 1996, para 1997 seproducirían unas 550.000 muertes por cán
-
cer en los Estados Unidos. Una de cada cua
-
tro personas probablemente desarrollará uncáncer durante el curso de su vida. Son cua
-
tro los tipos de cáncer que toman cuenta dela mitad de las muertes: Pulmón, colon-recto, mama y próstata, y el cáncer es lasegunda causa de muerte –después de lasenfermedades coronarias. La tercera causaes el derrame cerebral.Pero, ¿cuáles son las principales causasdel cáncer? Hace muchos años, la OMS (Or
-
ganización Mundial de la Salud) llegó a laconclusión que la mayoría de los cánceres seproducen según el estilo de vida y otrasfuentes ambientales y, que por consiguiente,son evitables. Nuevamente,
macanas
. Estaconclusión dio ímpetu para la investigacióne identificación de los factores de riesgo quepodrían contribuir al desarrollo del cáncer. Algo que llevó a la OMS a pensar en un ori
-
gen ambiental para ciertos cánceres, fue laobservación que la incidencia de estos cánce
-
res había cambiado rápidamente durante losúltimos años. Por ejemplo, el cáncer de estó
-
mago era una de las causas de muerte máscomún en los Estados Unidos a principiosdel siglo. Pero que hoy es de rara frecuencia.Por otro lado, el cáncer de pulmón era bas
-
tante raro antiguamente, pero hoy es laprincipal causa de muerte por cáncer entrehombres, y desde 1997, entre las mujeres.Estos cambios ocurrieron con demasiadarapidez como para poder ser explicados porlos cambios genéticos de la población norte
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americana. Otras evidencias importantesque apoyaban la teoría del origen ambientalde ciertos cánceres son las incidencias muyvariables de los tipos de cáncer, de un país aotro, y que no pueden atribuirse a las dife
-
rencias genéticas que existen entre diferen
-
tes grupos de población. Los descendientesde inmigrantes adquieren, en una o dos ge
-
neraciones, el patrón de incidencia de cáncerdel país de adopción. El mejor ejemplo deesto lo constituyen los descendientes japo
-
neses que llegaron a California a principiosdel siglo 20. En una o dos generaciones, losdescendientes americano-japoneses desarro
-
llaron una menor incidencia de cáncer deestómago y una mayor tasa de cáncer demama que sus parientes que permanecieronen Japón, donde las tasas de estos cánceresson inversas a las de los Estados Unidos.De las principales causas de cáncer, sepiensa que la dieta es una de las más im
-
portantes a nivel individual: puede llegar acontribuir con el 66% de todos los casos decáncer.
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