ECOLOGIA. Mitos y Fraudes
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durante mucho tiempo en equipos deacondicionamiento de aire e intercambia-dores de calor. Las altas temperaturasinvolucradas produjeron la conversión dela mitad del material en
cuarterfeniles
o
dibenzofuranos
policlorados
, los que sí sonmuy tóxicos. Pero fueron los PCB quienescargaron con toda la culpa y este único in-cidente fue extrapolado y abusivamenteempleado como propaganda en los EstadosUnidos, de donde finalmente salió la prohi-bición de los PCB que afecta y perjudica atodos los pobladores del mundo.Las compañías de electricidad fueronobligadas a cambiar todo su equipamiento,a costos multimillonarios, y retornar aluso, anteriormente prohibido, de los peli-grosos aceites minerales y otras sustan-cias aislantes. Por supuesto, como siem-pre sucede, los costos son afrontados porlos consumidores y usuarios, y regularmen-te se producen explosiones e incendios detransforma-dores que dejan barrios y ciu-dades enteras sin electricidad.Es sabido que los PCB no permaneceninalterables en el ambiente: hay por lomenos unas diez variedades de bacteriasaeróbicas y anaeróbicas que
degradan alos PCB a substancias simples e inofen-sivas
.
(2)
Estas bacterias consiguen reducirlas concentraciones de PCB en agua y sue-lo en un 60 al 65% cada 20 días. Pero, ¿sonlos PCB tan terribles como para ser el mo-tivo de escandalosas campañas alarmistasque han llevado a la neurosis y a la para-noia a cientos de miles de personas?Los PCB son considerados ahora comocontaminantes ambientales ubicuos
(Atlas yGiam, 1981; Bacon et al., 1992, Ballschmitter, 1991, Was-serman et al., 1979, Wolf et al., 1982)
. Estas sustan-cias químicas se bioacumulan en la cade-na alimenticia, a causa de su relativa in-solubilidad en agua y alta solubilidad engrasas, los PCB se almacenan en la grasadel cuerpo). Sin embargo, la persistenciaen el ambiente no significa necesariamen-te que amenacen a la salud pública.
Evidencias Científicas
El peso de la evidencia experimental apoyala conclusión de que los PCB pueden cau-sar cáncer
en los animales.
Extensas revi-siones hechas por la
Agencia Internacio- nal para la Investigación sobre el Cáncer
(IARC, 1987),
el Programa Nacional de Toxi-cología
(NTP, 1989)
, la Conferencia Ameri-cana de Higienistas Industriales Guberna-mentales
(ACGIH, 1996)
, y la Agencia deProtección del Ambiente de los EEUU
(EPA,1996a,b),
han determinado que existe sufi-ciente evidencia para considerar que losPCB son cancerígenos
en los animales
. Aunque del análisis de los estudios quellevaron a esta conclusión indica que lasdosis usadas eran
apenas inferiores
a las
dosis letales
, por lo cual, de acuerdo con lateoría de la
mitogénesis
de Ames y Gold,cualquier sustancia administrada en talesdosis causará
de manera inevitable
unareacción de división celular descontrolada,
llamada cáncer.
La actual política de la EPA es conside-rar a las sustancias químicas que produ-cen cáncer en animales como
potencialescancerígenos humanos
. Sin embargo, cuan-do se interpretan los resultados de losestudios de toxicidad animal, se debe detener en cuenta lo siguiente:
•
Las diferencias Interespecies entre losanimales de laboratorio usados en losensayos y los seres humanos.
•
Variaciones dentro de la población hu-mana, dependiendo de la edad, sexo, ysusceptibilidad individual, y
•
Las muy grandes dosis del agente admi-nistradas a los animales en los experi-mentos. Los efectos observados a estasmuy elevadas dosis pueden resultarirrelevantes para los seres humanosexpuestos a dosis mucho más bajas.En resumen, la actual evidencia cientí-fica indica que los PCB son cancerígenos ytóxicos para los animales
bajo condicionesde elevada exposición crónica.
No lo es enlos humanos a las dosis en el ambiente.
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