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CAPITULO 15
EPÍLOGO
y Últimas Noticias
as conclusiones de todo esto son muydescorazonantes. Estamos comprobandode manera científica cómo el movimientoecologista está imponiendo una percepcióndel ambiente, sus riesgos y sus problemas
que no es la real
. Estamos comprobandodiariamente la manera en que corporacio-nes, fundaciones y otras organizaciones sehan infiltrado en los gobiernos y en loscírculos de poder para prolongar su domi-nio de los mercados internacionales, dise-ñando políticas que se imponen a las na-ciones menos desarrolladas para asegurarque sus recursos naturales se mantengandisponibles para los países industrializados; y el dictado de leyes, regulaciones y prohi-biciones que buscan y consiguen frenar eldesarrollo económico e industrial de lospaíses sujetos a estas políticas neocolonia-les.
Las Pandillas ecoterroristas
Ya vimos que son grupos formados paraimponer por la fuerza su voluntad al restode la población. Se organizan cuidadosa-mente con el objeto de provocar cambiosmediante la amenaza de la fuerza: de ma-nera directa por medio de demostracionesantinucleares, abordaje de barcos ballene-ros, incendio de peleterías, atentados ex-plosivos contra laboratorios científicos,sabotaje de maquinaria forestal o chantajesnucleares a gobiernos para que se votenleyes "ambientales" como ocurrió en 1976en Australia y obligó al gobierno del primerministro Fraser a acceder a la creación delMinisterio del Medio Ambiente (dirigido porlos personajes que los chantajistas "suge-rían") para lograr la promulgación de diver-sas regulaciones ecologistas y otras de-mandas, o en caso contrario detonarían 2bombas nucleares en las ciudades de Sid-ney y Melbourne. Si para "salvar al ambien-te" es necesario volatilizar a 10 millones depersonas
, la Causa ya no me parece tan"sagrada".
 La manera indirecta de conseguir sus fi-nes consiste en sobornar científicos, fun-cionarios, periodistas, legisladores y, en fina quien sea necesario, para conseguir susobjetivos políticos: hacer que el resto delmundo viva y actúe de la manera que losamos de la corporación ecologista creenque es la adecuada. Nada menos democrá-tico, por cierto, pero ya vimos antes que elecologismo, como ideología, tiene sus raí-ces profundamente incrustadas en lafilosofía eugenésica del nazismo. Aunquemuchos sostienen que proviene del comu-nismo (del Rojo me pasé al Verde . . .), losnexos del movimiento ecologista con la
Sociedad Eugenésica Alemana
de los años30 no puede ser negada de ninguna manera.A los políticos y legisladores que no pue-den sobornar, los aterran con sus cuentos y fantasías de Apocalipsis cercanos y, apo- yados por la siempre complaciente prensaávida de escándalos, catástrofes y predic-ciones apocalípticas que espanten a loslectores los abruman con las presiones pú-blicas generadas por las muy bien orques-tadas campañas de alarma ecológica (Green-peace, World Wide Fund for Nature, etc.) yconsiguen la aprobación de las numerosasregulaciones y prohibiciones con que pre-tenden imponer sus políticas, bajo el dis-fraz de protección del ambiente o de lasalud de los vecinos. Total, en materia cien-
 
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tífica, los legisladores son tan ignorantescomo el común de los mortales y los "ase-sores" son siempre escogidos entre losmiembros de las ONGs ecologistas.Están conscientes que la promulgaciónde tratados internacionales como el Proto-colo de Montreal, o el de Kioto, les ahorra-rán el trabajo de tener que usar ejércitos ytropas de invasión para imponer sus volun-tades, ya que lo hará en caso de que senieguen las víctimas, la Fuerza Pública delas Naciones Unidas, es decir, los CascosAzules, los Blancos o las Boinas Verdes, deacuerdo a la importancia y gravedad de lasituación.Es evidente que resulta más convenienteusar la fuerza del Gobierno para quitarlesalgo a los demás, o para obligarlos a haceralgo que no desean hacer. Es además másseguro. Y legal. Es así como estas Reivindi-caciones de los Derechos Animales o laprotección de los ecosistemas, convertidasen Leyes se ha constituido en una impor-tante causa de las grandes crisis económi-cas y en la Decadencia Moral de muchospaíses.Por otro lado, el accionar de las
Pandi-llas Ecologistas
y de las Legislativas esabsolutamente inmoral: dado que el mediode conseguir la aplicación de los
Objetivos 
 es el empleo de la Fuerza o de la mentira,cualquier persona racional y honesta sienteque sus principios morales y sus derechosnaturales son despiadadamente pisoteadospor la Matonería Estatal. Si los resultadosconseguidos a través de este matonismohubiesen servido para mejorar en algo lacondición de aquellos a quienes dicen re-presentar o proteger, se podría hacer lavista gorda y aceptar algunas injusticias (sia usted no le repugna aceptar injusticias,
amí sí
).Los legisladores y gobernantes de todo elmundo rasgan sus vestiduras declamandosu afán por promulgar Leyes para el BienPúblico, sin que hayan siquiera demostra-do su capacidad o sabiduría para determi-nar qué es lo que a mí o a usted nos con-viene, como integrantes de las sociedadesque han tenido la desgracia de caer bajo supoder. Se arrogan estas Pandillas el derechode legislar y usar la Fuerza Pública paraimponernos
SU
modo de pensar, y por es-tas Leyes y por la fuerza, establecen lo que
NO
podemos hacer, lo que
NO
podemostener, los productos que
NO
podemos usar,la basura que
NO
podemos quemar, la for-ma de
NO
arrojar la basura, adonde
NO
 podemos ir, lo que debemos pagar para
NO
 ir presos, lo que
NO
podemos leer, lo que
NO
podemos escribir, y hasta donde pode-mos protestar o patalear contra las injusti-cias que se nos imponen en nombre de la
"Salvación del Planeta" 
, de la
"biodiversidad" 
,del
Aire Limpio 
, del
Agua Pura 
, de las
Sel- vas Lluviosas 
, las
Ballenas, Focas y Búhos 
del "
desarrollo sostenible 
".Se nos bombardea todos los días con elargumento que los maravillosos logros dela civilización occidental están dañando demanera irreparable al ambiente de la Tierra.Algunos ecologistas insisten que cualquieruso que se haga de los recursos naturaleses dañino. En nombre del "ambientalismo"se nos está urgiendo a que abandonemosuna civilización que cree en el progreso y elmejoramiento de la condición humana, yadoptemos otra que esté dedicada al
"desa- rrollo sustentable" 
como se le conoce actual-mente. No está para nada claro qué es estodel desarrollo sustentable y, sobre todo, nose nos hace claro
a cuál nivel de desarro-llo
será posible continuar con el progreso.Lo que se ha venido comprobando es queeste sistema que se nos propone rechazatotalmente cualquier futura industrializa-ción de ninguna nación del mundo y no esotra cosa que un movimiento de retorno ala naturaleza y a las costumbres de nues-tros antepasados.
La Humanidad en Peligro
A pesar de toda la evidencia científicadisponible sobre los increíbles avanceslogrados en el uso y aprovechamiento delos recursos naturales, en el constantedesarrollo de tecnologías que consiguenremediar y solucionar los muchos proble-mas ambientales que se van presentando,muchos líderes del movimiento ecologistasiguen hablando como si nada hubiesecambiado en los últimos 25 años. Escuche-mos al vicepresidente de los Estados Uni-dos, Al Gore:
"La Humanidad ha entrado súbitamente a unanueva relación con el planeta Tierra. Los bosquesde la Tierra están siendo destruidos; en la capade ozono se está abriendo un enorme agujero.
 
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Las especies vivientes están muriendo a unavelocidad nunca antes conocida. Los desechosquímicos en crecientes volúmenes están filtrán-dose en los suelos para envenenar las aguassubterráneas, mientras que gran cantidad dedióxido de carbono, metano, y clorofluorocarbo-nos están atrapando el calor en la atmósfera,elevando la temperatura global."
No existe ninguna evidencia científica de-mostrada que apoye ninguna de estas acu-saciones.Por el contrario, la opinión prevalecienteentre la gran mayoría de los científicos se-rios es contraria a toda la paranoia am-bientalista y puede resumirse de la mane-ra siguiente:
 
A pesar de la histeria de algunos pseudocientíficos, no existe razón alguna paracreer en el calentamiento global.
 
Ni la Humanidad ni los CFCs tienen ningunaresponsabilidad en la
 
disminución
de lacapa de ozono, simplemente
porque esadismin-ción no se ha producido!
 
 
En los Estados Unidos existen hoy muchosmiles de hectáreas más de bosques que a lallegada de Colón en 1492, y un 30% másque a principios del Siglo.
 
El ecosistema de la Tierra no es frágil, y loshumanos no tienen la capacidad para des-truirlo, porque su capacidad de recupera-ción va más allá de lo que se creía.
 
Las culturas menos desarrolladas no sonnecesariamente más puras o bondadosascon la naturaleza que las civilizaciones tec-nológicamente avanzadas. De hecho, locontrario es con mucha frecuencia la ver-dad.
 
Las severas regulaciones no son el mejormétodo para proteger adecuadamente alambiente.
 
La mayoría de las organizaciones ecologis-tas han abrazado sus causas con el entu-siasmo y fervor religioso de una Cruzada,abandonando la Razón y haciendo dogmade Fe muchas premisas falsas.
 
La Humanidad es parte de la Naturaleza yno necesariamente su enemiga.
Es asombrosa la manera cómo ha conse-guido la Humanidad sobrevivir en un am-biente generalmente hostil. No tenemos nigarras ni colmillos ni escudos o caparazo-nes. No tenemos ni espinas ni glándulasvenenosas para defendernos. Ni siquieratenemos plumas o gruesas pelambres paramantenernos calientes en la nieve. En rea-lidad, cuando nacemos sólo estamos adap-tados para sobrevivir en los trópicos.Nuestra vista no es aguda como la de lospájaros, nuestro oído es muy pobre compa-rado al de los animales; nuestro olfato nopuede ni compararse con el de la mayoríade los mamíferos o peces. Los predadoresnos ganan en velocidad en tierra o en elagua.Sin embargo, a pesar de todas estas des-ventajas, hemos conseguido llegar hastadonde estamos... y alguna razón debe haberpara ello. Hemos conseguido penetrar entodos los nichos ecológicos que existen, yhemos logrado sobrevivir en cualquier tipode ambiente climático que se conozca en la Tierra. ¿Cuál son, entonces, nuestrasventajas sobre el resto de las especies delplaneta?Primero, tenemos un cerebro que no seve en ningún otro animal superior. Un ce-rebro que es capaz de pensamientos abs-tractos; un cerebro que puede resolver pro-blemas. Hemos desarrollado medios de co-municación a través del lenguaje humanoque excede por tanto a la comunicaciónentre los animales, que se ubica en unacategoría completamente diferente.Estamos aprendiendo mucho sobre loslenguajes animales y sus maneras de co-municarse, pero querer comparar la capa-cidad de comunicación de los grandesprimates o el de los delfines y ballenas conlas capacidades del lenguaje humano, espasar por alto la inmensa diversidad deexpresión; las implicaciones y matices delas palabras en los miles de idiomas queexisten entre los seres humanos.El Rey León sólo es filósofo parlante cuan-do Disney dice que debe hacerlo . . . y esoporque la taquilla es jugosa.El pensamiento abstracto conduce alpensamiento sistematizado, lo que a su veznos lleva al aprendizaje, la más elevadaactividad que realizan los seres humanos.Aprender y enseñar, la formación del cono-cimiento, el cuestionamiento de la verdad,el desarrollo de sistemas filosóficos, la apli-cación práctica de las ideas estas son lascosas que distinguen a los seres humanosde las demás especies vivientes. Cuandounimos el pensamiento, habla, y aprendi-zaje a la peculiar capacidad de caminar so-
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