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Desplazamiento Forzado en Florida, Valle del CaucaMujeres, Territorio y Cultura
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Rubén Darío Guevara C. Antropologo Mg S.P- dip. DDHH Investigador USB-GIAPFelipe Barney Arango. Ingeniero Agroindustrial. Investigador USB-GIAP
 
Introducción
.En este espacio, propicio para la reflexión académica, es de nuestro interés poder aportar avances de la investigación que realiza el GIAP de la U.S.B de Cali, en elMunicipio de Florida Valle del Cauca a través de la Asociación de Desplazados-Adesflovalle. Nuestro lugar de referencia es el Municipio de Florida, un centro poblado ubicado al sur occidente del departamento del Valle, sobre la cordillera central, de 54.626 habitantes,de población mestiza (64%) ubicada principalmente en la cabecera municipal,campesina en la zona media de la cordillera, afrodescendiente (31,2%) ubicada en lazona plana y la población indígena (4,7%) concentrada en 5 cabildos de la zona alta delmunicipio.La vocación del municipio es principalmente agcola, en su zona plana se hadesarrollado la agroindustria de la caña de azúcar, a la cual se dedica casi la totalidad delas tierras productivas, aportando la materia prima para los ingenios azucareros de laregión. La zona media de montaña se dedica a cultivos como el café, banano y en lazona alta principalmente se trabaja la ganadería de leche y carne.Desde los años 80, los cultivos de uso ilícito como lo son la coca, amapola y marihuanaingresaron con fuerza en la zona montañosa, las dificultades de comercialización decultivos lícitos para los pequeños productores y el abandono generalizado por parte delEstado en cuanto programas específicos para el desarrollo de estos, generaron todo uncamino abonado para que la economía ilícita penetrara a todo nivel, trayendo consigoun proceso de descomposición social, además de aumentar la presencia guerrilleraejerciendo vigilancia y control sobre la producción y sobre este, paso estratégico desdeel punto de vista militar, pues conecta con los departamentos del Huila, Tolima,Cundinamarca y Cauca, es así como Florida es hoy uno de los Municipios pedidos por las FARC a ser despejado para efectuar el acuerdo humanitario y a donde han llegadodesplazadas las mujeres que tienen familias en el casco urbano, constituyéndose esedesplazamiento, en un acto de retorno, lo que da cuenta del significado e identidad dere-conocer el territorio perdido y que les fue propio. Este acto de retorno tieneimplicaciones en la voluntad y acción de las personas, es clara la dificultad que viveAdesflovalle para plantearse objetivos comunes. Las mujeres desplazadas regresan a susraíces, al territorio que fue suyo, pero todavía el territorio como tal no es elementocohesionador, no se ha lograda la plena identificación y arraigo por su terruño.Si bien no es nuestro interés ahondar en la temática propuesta para este encuentro por cuanto la investigación que adelantamos no está centrada en ella, hoy sólo nosacercaremos a hacer algunas referencias puntuales en relación con esta temática, demanera tal, que el territorio como concepto pueda tener su pertinencia ideológica y susignificado cultural de género.Para el trabajo investigativo se ha recurrido a las historias de vida como el recursometodológico más válido para comprender el fenómeno del desplazamiento y así,entender el pasado y el futuro de las mujeres desplazadas, pues en la medida en queellas describen y narran a manera de testimonio tanto el “hecho causal” de su actual
 
condición, así como toda esa historia que guardada en su memoria, explican y dan razónde ser de su “sentido de renovación” del modo de vida.
I.El problema de tierras
.Las víctimas que va dejando la violencia en Colombia desde hace por lo menos 10 años,son numerosas, difíciles de contabilizar (hay un acuerdo en que son entre 2 y 3.millones con un sub-registro que ronda el 30%). Desarraigados de sus tierras seconvierten en desplazados haciendo parte de esa inmensa población que son los más pobres de los más pobres, los que lo han perdido todo: su tierra, la familia, suestabilidad y su modo de vida, la cultura.La tierra parece ser uno de los motivos de la guerra, es así por cuanto por ejemplo, elacaparamiento ilegal de tierras que han logrado acumular los paramilitares se estáacercando a los 4 millones de hectáreas (Fajardo Darío). Son tierras que se han obtenido por acudir a una violencia aterradora que inculca el miedo a la población la cual seobliga a desplazarse. Se manifiesta que el 60% (Uribe, L: 2004) de los desplazadostuvieron que abandonar sus tierras dejándoselas a los paramilitares que obligaron a estedelito y sin contar las que han quedado “vacías” por efectos de la guerrilla.Es muy serio el problema que tiene el Estado pues no está cumpliendo cabalmente conlo ordenado en la ley con respecto a registrar los predios rurales abandonados y evitar una futura escrituración, como tampoco está cumpliendo con la que obliga a agilizar lostrámites de extinción de dominio de paras, narcos y guerrilla.Son cerca del 70% los desplazados que tienen vínculos rurales directos, en su mayoría pequeños propietarios que abandonaron sus parcelas en búsqueda de alternativas de viday huyendo de una violencia aterradora. Llegados a la ciudad, el anonimato se convierteen su respaldo silencioso, en su cómplice a su situación dramática de supervivencia, seconvierten a veces en fundadores de espacios nuevos como “colonizadores urbanos”(Guevara. C. 2003) y allí, re-inician sus vidas en las peores circunstancias de tiempo,lugar y espacio.En ese proceso de des-territorialización en donde la migración forzada ocupa el primer lugar, por el desarraigo, por el traslado forzoso de ese recorrer de pueblo en pueblo, deciudad en ciudad y aún dentro de ella misma, un grupo de gente desplazada, busca hacer vida social y familiar siguiendo como la lógica de una continua movilización en buscade un suelo en donde quedarse y experimentando formas de vida que no siempre perduran.Sin embargo, lo que se logra observar es cómo ese proceso de desplazamiento que seestigmatiza, conserva de todos modos, no obstante la destruccn, una ciertahomogenización, nuevas maneras de percepción, nuevas experiencias, nuevos modos de percibir y de reconocerse (Barbero: 1992), así como nuevos procesos para re-nacer culturalmenteParece ser que la des- territorialización significa des-urbanización en la medida en quela experiencia cotidiana de la mayoría de la gente es de un uso cada vez menor de susciudades que no son paulatinamente s grandes sino s dispersas y s

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