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Capítulo 5COMPETENCIAS INTERCULTURALES DE LOSORIENTADORES
OBJETIVOS DEL TEMA
1.
 
Analizar y comprender el concepto de competencia intercultural (¿es una o sonvarias?, ¿qué o cuáles son?) y su aplicación a la orientación educativa.2.
 
Comenzar a plantear algunas actividades y estrategias formativas (colaborativas, sies posible) que ayuden a desarrollar las diferentes competencias planteadas.
ESQUEMA DEL TEMA
1. INTRODUCCIÓN2. CONCEPTO Y COMPONENTES DE LA COMPETENCIA INTERCULTURAL2.1. ¿A qué llamamos competencia intercultural?2.2. La comunicación intercultural3. SU APLICACIÓN A LA ORIENTACIÓN4. EJEMPLIFICACIÓN DE LOS INDICADORES DE ALGUNASCOMPETENCIAS.5. CÓMO INCIDIR EN EL CAMBIO DE MENTALIDAD DEL PROFESORADO:ESTRATEGIAS FORMATIVAS
 
La orientación educativa desde una perspectiva intercultural 
1. INTRODUCCIÓN
Aunque la orientación
multicultural
1
se suele definir como la intervención congrupos de culturas
diversas
, en la que el orientador y “los clientes” pertenecen adistintas culturas, centrándose por tanto en el estudio de grupos culturales específicospara realizar intervenciones adecuadas, hay autores como Pedersen (1987:xi) queconsideran que
“toda orientación es, en cierta medida, multicultural”,
si se parte deuna definición amplia de cultura (atendiendo a variables como género, edad, tendenciasexual, etnia, raza y estatus socioeconómico).Desde esta postura, se considera que
todas y todos
somos culturalmente diversos-pertenecemos a distintas culturas-, y en este sentido toda orientación sería intercultural.Esta es la perspectiva que defendemos en este tema, puesto que todos pertenecemos agrupos diversos, que conforman nuestra particular forma de percibir, analizar y explicarla realidad. Ahora bien, al igual que ocurre con la diversidad debida a otras variables,consideramos que la cultura debe tenerse en cuenta de forma explícita, ya que de locontrario muchas de nuestras actuaciones en educación y en orientación tenderán adiscriminar a determinados grupos (aunque sea de forma inconsciente), al no valoraradecuadamente su bagaje cultural.Es preciso hacer énfasis en que la
competencia intercultural
no se adquiere sólocon el estudio de un tema, ni siquiera con un curso dedicado específicamente a sudesarrollo. En este tema, de carácter introductorio, se pretende que lleguemos a serconscientes de su necesidad y se comprendan y manejen los aspectos básicos de dichascompetencias, así como de la importancia de contribuir a la adopción de un enfoqueintercultural en el centro educativo.
2. COMPETENCIAS INTERCULTURALES DE LOS ORIENTADORES
A continuación definiremos primero qué se entiende en general por
competenciaintercultural,
deteniéndonos en particular en el análisis de la comunicación intercultural,para centrarnos posteriormente en las
competencias interculturales de los orientadores,
de forma más específica
.
2.1. ¿A qué llamamos competencia intercultural?
 Chen y Starosta (1996, citados por Rodrigo Alsina) entienden la competenciaintercultural como la
habilidad para negociar los significados culturales y actuar comunicativamente de una forma eficaz de acuerdo a las múltiples identidades de los participantes aunque siempre (añade Rodrigo Alsina) dentro de una cierta ambigüedad.
Para Aguado y cols. (1999) la competencia intercultural se define como una
combinación de capacidades específicas
que implica: actitudes positivas respecto a ladiversidad, habilidad comunicativa verbal y no verbal, y capacidad de reflexionar sobrela propia cultura.Diversos autores coinciden en señalar que los componentes de la
competenciaintercultural
, coincidiendo con la definición general de competencia, son los
1
Como se ha dicho antes, este es el término más usado en EEUU y aunque preferimos el término
intercultural
, en ocasionesmantendremos el término original al citar autores de dicho ámbito.
116
 
Competencias interculturales de los orientadores 
conocimientos,
las
habilidades o destrezas
y las
actitudes,
que debe poseer elinterlocutor / mediador intercultural, complementados por los
valores
que forman partede una determinada sociedad y de los numerosos grupos sociales a los quepertenecemos. Señalamos a continuación en qué consiste cada uno de estos elementos,empezando por los
conocimientos
que constituyen la base de la competenciaintercultural (Byram, Nichols y Stevens, o. c., pp. 5-7):
 a) Conocimientos
Los
conocimientos
acerca de los grupos sociales, sus producciones y suscostumbres tanto en el propio país / zona, como en el de nuestro interlocutor, queincluye el conocimiento acerca de otras personas, de cómo se ven a sí mismas, de losprocesos generales de interacción social, y cómo influyen en todo lo anterior. No serefiere al conocimiento exhaustivo acerca de diversos grupos o de una cultura específica(aunque éste también puede darse cuando se trabaja con poblaciones concretas y seconocen los diversos grupos culturales del centro o institución en la que se va aintervenir), sino al conocimiento general sobre cómo funcionan y cómo se forman losgrupos sociales y sus identidades, tanto el nuestro propio, como el de otros. Si se puedeanticipar con quién vamos a interactuar o a intervenir, resultará muy útil elconocimiento de su “mundo”. Pero si esto no es posible, entran en juego las habilidadeso destrezas para ir obteniendo ese conocimiento a lo largo de las intervenciones.Uno de los errores más frecuentes que se suele cometer a este respecto esconsiderar que los diferentes grupos culturales presentan una serie de rasgos definitoriosque los caracterizan. De esta manera, resultaría coherente la posibilidad de llegar aconocer estos rasgos específicos. Pero de nuevo, debemos volver a recordar lo que yahemos visto tanto en relación al concepto de cultura como en relación a la construcciónde estereotipos. Podemos habernos desarrollado en un contexto determinado, asumiendogran parte de los elementos constitutivos de esa cultura (costumbres, formas deinterpretar y enfrentarse a la vida, sentido del humor, etc.) pero eso no quiere decir quetodos y cada uno de los miembros de ese grupo estén cortados por el mismo patrón.Todos y cada uno de nosotros somos diferentes. Tenemos interacciones distintas congentes distintas, interpretamos, asumimos los diferentes estímulos que nos llegan deforma distinta. Y definitivamente, llegamos a constituirnos en personas diferentes, unasde otras. Podemos coincidir en algunos aspectos, pero probablemente, éstos serán losmás superficiales.Por esta línea, y más allá de la necesidad de abarcar una serie de conocimientosespecíficos sobre los diferentes grupos con los que podemos trabajar, debemos sercapaces de llegar a conocer y descubrir las características específicas de cada una de laspersonas con las que trabajamos. En nuestro entorno de trabajo lo podemos apreciarclaramente. Probablemente la mayoría de profesionales de su contexto, de su centroeducativo, son de su mismo grupo cultural. Pero a pesar de ello usted no le asigna unaserie de rasgos específicos. No piensa, claro es español, seguro que le gustan los toros yse enfrenta como un quijote a la vida, es un católico exacerbado y eso lo puede verreflejado en su conducta diaria. Todas y cada una de las personas con las que trabaja sondiferentes, y más allá de una serie de elementos específicos, lo que los determinan sonsu forma de ser, de relacionarse con los demás, muchas de sus ideas sobre muchos ydiferentes aspectos, sus actitudes, el día a día va construyendo esa relación, va haciendomodificar esa percepción que tiene sobre el otro.
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