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HUMILDAD: UN DESAFÍO PARA EL EMPROISTA
ASE-012-2008
Germán Alberto Méndez.C.P. Asesor Espiritual.
Carta a los Mentores y/o Coordinadores Diocesanos
El Motivo de esta carta tiene una historia de amistad primero que todo y un camino de algunos añosde conocimiento de personas, y situaciones en el Movimiento. Quisiera recordar cada caso. Terminéesta carta al llegar a Venezuela hace apenas unas horas de hoy 26 de Septiembre de 2008, y ansíover a los emproístas antiguos con quienes tengo contacto, y ver a los más jóvenes, a mi familia dehermanos y guías. Dije que el Motivo de esta carta tine historia... pues ahora encuentro unosemproistas más serios, más hermanos, más amigos, más dispuestos a Dios, más después dealgunas dificualtades: ¡Qué alegría poder volverlos a ver! 
1.- Es central para el movimiento hoy la formación de sus guías
El mensaje del Evangelio tiene un papel fundamental en la formación de hombre nuevo,especialmente en la formación de los guías que son evangelizadores en la iglesia.Los equipos de formación llamados Pre-encuentro y Mentalización (Pre-centroguías) tienenque ser la guía para una Nueva Evangelización. Por lo tanto, dada la importancia y centralidadde la formación, se debe empezar desde el lanzamiento que es donde ponemos a pruebanuestro testimonio de emproístas. Y, por supuesto, debe estar muy presente en la formacióncontinua de todos nuestros grupos y comunidades.El objetivo último del emproismo es:
hacer de los jóvenes hombres y mujeres nuevoscapaces de revelar a Jesucristo en los ambientes en donde estén presentes
, por lo tanto elacompañamiento se trata de una educación en valores: los valores del Reino. Estos valoresson: la verdad, la libertad, la justicia, la solidaridad, la paz y la caridad o amor cristiano. Y delo que estoy hablando es de formación práctica, más que teórica. No se trata tanto de adquirir conocimientos acerca de lo que es ser guía, cuanto de vivenciar la experiencia de la presenciade Cristo en nuestras comunidades y grupos de jóvenes. Esta es lo más importante de todanuestra espiritualidad.De una parte es importante que el guía reciba toda la información necesaria para conocer larealidad de los jóvenes donde nos comprometemos activamente, de profundizar en las Bases yCarisma del Movimiento, en la historia y presencia de nuestra familia en la iglesia, y en lasdiversidades culturales y didácticas de los diferentes países y centroguías, hasta que de forma progresiva cada uno pueda hacerse responsable de los valores y antivalores, tanto de los suyos propios como de los que encontrará en el campo de evangelización. Pero, de otra parte, el guíadebe ejercitarse en el difícil arte de construir unidad, de propiciar la cooperación, de fomentar en todo momento el diálogo y la reconciliación, que es la forma de hacer presente el amor deDios al interno de cada grupo donde también los hermanos y hermanas emproístas quierenconstruir la civilización del amor.La pregunta es cómo. Haciendo propia la experiencia de que el testimonio es el alma delMovimiento, es decir, recordando que el testimonio hace presente a Jesús en medio de
 
nosotros, y que esta presencia se vivifica y estimula en la oración; aceptar esto requiere denuestra parte, humildad.
2. El modelo a quien seguimos es Cristo nuestro héroe
El modelo del guía sigue vigente en nuestros tiempos, no necesitamos buscar otro modelo ymenos aquel que nos lleve al individualismo… La escuela de los guías es la comunicación queforma el
hombre nuevo
al estilo del que es Hombre Nuevo: Jesús.Por eso es tan necesario, desarrollar una actitud contemplativa; crear alrededor nuestro unambiente de acogida y diálogo que a la larga nos permita descubrir la presencia y la acción deDios en el mundo. esto es encontrarse con Jesucristo en nuestras historias. Se trata de cultivar y compartir una espiritualidad de la humildad, que familiariza al emproísta a descubrir elrostro de Jesús en los jóvenes y en todas las personas. El Movimiento debe ir familiarizandosu corazón y su mirada con los diferentes rostros de Jesús: Descubrir el rostro del Señor en losrostros jóvenes, sufrientes y que lo están buscando es algo que desafía a todos los cristianos auna profunda conversión personal y eclesial… en su momento lo han hecho los pastores denuestra iglesia en cada una de las reuniones (Medellín, Puebla Santo Domingo, Aparecida), encada uno de esos momentos fuertes para la iglesia ellos fueron haciendo diferentes opcionesque han concretado nuestra reflexión y nuestras programaciones. Pero ahora se trata endefinitiva de hacer la experiencia de Dios en la cercanía con los jóvenes. No es posible querer construir la civilización del amor sin sentir de verdad las necesidades de los jóvenes, y sin propiciar alrededor nuestra el ambiente de acogida y diálogo necesario para entenderlos. Nuestra misión nos exige la misma humildad de Jesús, si queremos ser precisos, paracomprender, conocer y acompañar a los jóvenes de hoy sin temor a engañarlos, revestidos decaridad, prudencia y firmeza como nos dice la carta de los efesios (Ef ).Me llama mucho la atención que el documento de Aparecida mencione en el N. 446 a losMovimientos con una pedagogía especial, me parece que está hablando de nosotros en particular, o al menos preferencialmente, pues somos el único Movimiento de jóvenes para los jóvenes nacido y aprobado en la iglesia con esta pedagogía propia. Por tanto es necesariocapacitarnos, pues somos algo así como especialistas de la evangelización a los jóvenes. Estoquiere decir, que necesitamos estudiar profundamente el funcionamiento de nuestra pedagogía propia para comprender s a la nueva juventud, e intentar desde elacompañamiento a nuestras comunidades de jóvenes alternativas viables y concretas a susnecesidades y sufrimientos. Debemos estar a la altura de las circunstancias y hoy se requiereuna mayor formación. La mayor de todas el testimonio.
3. Desafíos para realizar esta formación
Recuerdo claramente el internacional de Venezuela, alel desafío fue concretar elacompañamiento de cara a los jóvenes más necesitados. El gesto de aquel momento fue sacar el altar y celebrar la eucaristía mirando un sector popular de la ciudad, se trataba de formarnosen la “
inculturación”.
Después en “Houston 99” la formación del guía dijimos no tiene que estar centrada enconceptos teóricos, sino en una
“experiencia”,
fue la primera vez que hablamos de formaclara una espiritualidad. Recuerdo al grupo vibrar al decir que ser emproísta es una manera deser en el mundo.Pero el desafío continuó en avance, pues en Costa Rica 2003 ya no hablabamos de unMovimiento “sectorial”. Como decir que la formación del guía tenía que estar enfocada al2
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