Sin títuloBraulio por entender aplicable la eximente recogida en el artículo 20,7 del C. Penal , y condene a Lucía y aCarlos Alberto como autores de una falta de lesiones a la pena de 12 días de localización permanente y aindemnizar a Braulio en 12.462,05 euros más los intereses con expresa imposición de las 2/3 partes de lascostas de ambas instancias a ambas.SEGUNDO.- La representación de Carlos Alberto y Francisca se opuso al recurso de apelación.TERCERO.- La representación de Lucía impugnó el recurso de apelación.CUARTO.- Hay que señalar que la Jurisprudencia del T. Supremo ha establecido reiteradamente eninterpretación del art. 741 de la L.E .Criminal que la valoración de la prueba en el juicio penal debe serrealizada por el Juez de Instancia y de acuerdo con el principio de la libre valoración y en conciencia, lo queno supone la admisión de arbitrariedad, sino que se deberán tener en cuenta en esa valoración pruebas decargo existentes, y que las mismas sean suficientes, practicadas con sujeción y respecto a los principios deinmediación, oralidad, publicidad y concentración y en presencia de las partes.La revisión de la valoración de la prueba que ha efectuado en la sentencia recurrida el Juez a quo, sedebe concretar a la forma en que se han practicado o desarrollado en el plenario las pruebas, si existenpruebas de cargo, y si la valoración efectuada obedece a las reglas de la lógica, experiencia y de la sanacrítica (SS. T.C. 17-12-85, 23-6-86, 13-5-87, 2-7-0, 4-12-92, 3-10-94 ), y únicamente debe ser rectificado,bien cuando no existe al imprescindible marco probatorio de cargo, vulnerándose entonces el principio depresunción de inocencia, o bien, cuando un detenido examen de las actuaciones revele un manifiesto yclaro error del juzgador "a quo" a tal entidad que imponga la modificación de la realidad fáctica establecidaen la resolución apelada, o más concretamente, sólo cabe revisar la apreciación hecha por el Juez de laprueba recibida en el acto del juicio oral en la medida en que aquella valoración haya sido llevada a cabopor el órgano judicial de forma arbitraria, irracional o absurda, es decir, si la valoración de la prueba ha sidohecha mediante un razonamiento que debe calificarse de incongruente o apoyado en fundamentosarbitrarios, como aquéllos que aplican criterios contrarios a los preceptos constitucionales. (SS. T.C. 1-3-93,S. T.S. 29-1-90 ).Como conclusión a la doctrina expuesta, no se puede obviar que el Tribunal de apelación podrávalorar sin cortapisas la prueba documental, cuya valoración, dada su naturaleza, no precisa de inmediacióncomo ha establecido la S.T.C. 198/2002 de 28 de octubre , ATC 220/1999 de 20 de septiembre ; máscuando la cuestión se centra en la valoración de la prueba testifical, pericial o en la declaración de laspartes, tal valoración no puede efectuarse sin la concurrencia de los principios de publicidad, inmediación ycontradicción, que integran el derecho constitucional a un proceso con todas las garantías, las cuales nopodrán ser valoradas en segunda instancia dada la constitucionalidad declarada del art. 795 de la L.E.Crim .y practicada en la instancia, si no concurren los requisitos previstos en el apartado tercero de aquelprecepto, la prueba no puede ser reiterada; lo que implica la no posibilidad de su valoración en la segundainstancia, que es la pretensión deducida en el presente recurso de apelación.La S.T.C. de 09.02.2004, establece que "en la apelación de las sentencias absolutorias, cuandoaquella se funda en la apreciación de la prueba, si en la apelación no se practican nuevas pruebas, nopuede el Tribunal ad quem revisar la valoración de las practicadas en la primera instancia, cuando por laíndole de las mismas es exigible la inmediación y la contradicción (STC 167/2002 ).Consiguientemente se vulnera el derecho a un proceso con todas las garantías cuando el Tribunal deapelación que debe resolver un recurso de apelación frente a una sentencia absolutoria revisa y corrige lavaloración y ponderación realizada por el Juez de Primera Instancia de las declaraciones del acusado sinrespetar los principios de inmediación y contradicción, siendo ello necesario para pronunciarse sobre suculpabilidad o inocencia en la medida en que, a consecuencia de ello, la condena carezca de soporteprobatoria".Sentada la anterior doctrina, se concluye que con base en la misma no puede procederse a efectuaruna nueva valoración de la prueba en alzada, en lo que respecta a la declaración de las partes y testigos,sin que concurra el principio de inmediación y que de la revisión de la documental no pueden extraerse lasconsecuencias inculpatorias que sostiene la apelante en relación a la pretensión de que se condene a losacusados absueltos.QUINTO.- Revisión de la prueba practicada en relación a los hechos declarados, probados,determinantes de pronunciamiento condenatorio.Tras la revisisón de las pruebas practicadas en la vista oral, se constata:El acusado manifestó: " que estaba recogiendo unos vasos en la barra del bar, vió como una chica seabalanzaba sobre otra y la empezaba a pegar él la cogió por detrás y la sacó del bar hasta las escaleras,donde apareció un chico y una chica que le zarandearon, le hicieron perder el equilibiro y se cayó,golpeándose el codo."La testigo Asunción , manifestó en el juicio:"Estaba dentro del bar y vió que el chico de seguridad leagarró del brazo y le gritaba suéltame que me haces mucho daño:" el cogió a la chica del cuello y a ella ledió un empujón contra el coche. Aparecieron los de seguridad."La testigo Lucía , declaró: "Estaba dentro del bar y empézó a discutir con una chica, gesticulando sincoger carretilla, levantó las manos y notó que el chico le agarró por el brazo y la arrastró por el bar:Asunción le dijo que le soltar. Le soltó y golpeó a Asunción en la cara lanzándose contra las escaleras levolvió a agarrar del brazo y lanzó a Asunción contra un coche y apareció el jefe de seguridad."Carlos Alberto declaró: vió que los hombres de seguridad metieron al acusado en el "Komplot".Montserrat testificó: "no se acordaba de nada, habia bebido".Ramón , responsable de seguridad de la discoteca Komplot, declaró que estaba en la sala e Brauliosalió con tres personas que le estaban increpando, tenía sangre y arañazos en el brazo y un golpe.Del conjunto de las pruebas practicadas en la vista oral, se concluye que la valoración que enconjunto ha realizado el Juez a quo de las mismas, es racional, lógica y ajustada a la realidad de laresultancia fáctica, que ha quedado establecida en virtud del testimonio coincidente en lo sustancial de losapelados, con la corroboración objetiva de las lesiones que avalan el desarrrollo de los hechosdenunciados, sin que proceda sustituir el criterio del Juez a quo por el interesado del acusado. Se ha acreditado la realidad de las lesiones que presentaban ,compatibles con la descripción de laviolencia física que empleó el acusado frente a ellos, sin que hubiera existido una agresión entre Montserraty Lucía previa a la intervención del vigilante y sí sólo una discusión entre ambas.Página 2
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