Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword or section
Like this
6Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
LIBRO PINEDA

LIBRO PINEDA

Ratings:

4.0

(1)
|Views: 2,045 |Likes:
Published by Felipe A Torrealba
Cuenta razgos de la vida privada de Hugo Chávez. Pineda fue su compañero de aventura hasta que rompio con la robolución Chavista
Cuenta razgos de la vida privada de Hugo Chávez. Pineda fue su compañero de aventura hasta que rompio con la robolución Chavista

More info:

Published by: Felipe A Torrealba on Mar 16, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/10/2013

pdf

text

original

 
LIBRO 07/10/03ASÍ PAGA EL DIABLO... A QUIEN BIEN LE SIRVEUna narración en primera persona del paso de Hugo Chávez por variasvidas y un sueño de nación.Autora: Berenice Gómez VelásquezPineda el míoLo recuerdo con su uniforme moteado, moviéndose de un sitio a otro,diligente, eléctrico, alzado en el cuartel San Carlos, mientras “pagabauna cana” por ser lo que nunca imaginó ser: un golpista. Lo recuerdo, sin“cuquismos”, o sea sin debilidades o lamentaderas o ataques denostalgia por haber cometido un error, nada que ver, no tenía ni pizca dearrepentimiento. Había reaccionado, había perdido su carrera, porque aél y a sus compañeros los orillaron, los ladillaron, los persiguieron sólopor ser amigos de Hugo Chávez, compañeros de promoción y de vida ypor olfatear desde adentro la cloaca de la injusticia y de la corrupciónmilitar y no andar por ahí con un pañuelo con perfume para evitar laputrefacción. Lo vi y lo recuerdo alejado de Myrna y de los muchachos,preso, comiéndose el pollo que Oscar le llevaba del “Mesón del Pollo” enla avenida Panteón, lo recuerdo luego en libertad, vestido de civil, seveía adolorido, él nunca hubiera querido andar por la calle despojado desus queridas prendas militares, de su carrera, de sus acciones decomando y su trabajo rámbico, me di cuenta de que cuidaba a Hugo, asu pana, lo que 0ara él era “hacer patriay honrar la sacrosantaamistad, luego lo acompañé en la Escuela Naval de Mamo, cuando OscarIván se convirtió en un “boya pelúa” como le dicen a los alféreces denavío cuando se gradúan, más adelante lo abracé fuerte y quise y nopude secarle para siempre las lágrimas que lo acompañan y no loabandonan aquel triste a en que nos lo devolvieron caver. Lorecuerdo igual, en la acera del frente, él en el chavismo más frenético yyo como siempre: del lado contrario, cuando se la jugó con Maduro,Flores, Miquilena y Chávez por las armas de La Pastora, que yo cubrí enexclusiva aunque él no quería hablarme. Lo recuerdo enfrentado entelevisión sin miedo a las consecuencias, al nuevo jefe de la Disip, unteniente politólogo que no sabía y que tampoco hoy sabe nada de ser ohacer de policía. Ahora lo tengo enfrente y se los entrego, en este relatoen primera persona que me regaló luego de varias horas, de varios díasde intercambiar recuerdos y escudriñar pedazos de nuestras vidas, aquí tienen a Luis Pineda Castellanos, quien nació en Trujillo un 22 de enerode 2953, que creció entre el “23 de enero”, “La Charneca” y la “LaVega”, un hombre que sólo tiene un cara y la muestra sin miedo, plenode virtudes y de defectos, simplemente humano, que postergacompromisos si le cae la depre por algún aniversario de su hijo muerto opor un juego de pelota, quien no puede comer de noche porque vomita,porque se maltrató irremediablemente el esófago en una huelga de
1
 
hambre, que camina cuatro kimetros diarios hasta que se causamalditas en los pies, que hay que aplacarle con aceite de palo, quiendesea vivir cada día para que Oriana, su hija adolescente, pueda tener elmejor paísposible y el más sólido respaldo de su padre.Saldde la imprenta merideña, donde ingresó ayer, el libro de laperiodista Berenice Gómez titulado Así paga el diablo a quien bien lepaga, que recoge las entrevistas sostenidas por Gómez, experta en elasunto castrense venezolano, con el oficial Luis Pineda Castellanos,compero de promocn del presidente Chávez y quien fuera sulugarteniente en los años previos a su triunfo electoral.El libro, destinado a convertirse en el mayor éxito de librería de este añopor la superabundancia de anécdotas escandalosas, refuerza laimpresión creada por otros testimonios de militares que acompañaron aChávez desde los tiempos de la conspiración previa a la asonada del 92:¡en qué manos hemos caído!Sondeado por la sagaz mez, Pineda Castellanos se despepitahaciendo el relato de la degradación de quienes nos gobiernan, de susperipecias de alcoba (que el deslenguado prodiga sin ahorrarse losnombres de las señoras supuestamente involucradas), de sus chapuzasy traiciones, de sus corruptelas y trapacerías, de su ínfima estaturahumana. A la vez, el monólogo de Pineda tiene episodios muy graciosos,que él expone con escasez de recursos expresivos y lexicales pero con
2
 
indudable picardía y sentido narrativo.Como otros libros de lo que ya constituye un subgénero del testimonioen Venezuela (los libros escritos o dictados por ex amigos de Chávez queahora lo presentan satanizado, cobarde y mentiroso), éste, de quien sedefine como el encargado de parar la bala antes de que Chávez salieralesionado, constituye un catálogo de defectos del mandatario. Y paradesplegarlo, a Pineda no le importa ofrecer un retrato perverso de sí mismo ni de las fuerzas armadas, muchos de cuyos miembros aparecenaquí como una recua de malandros iletrados (y él mismo se pinta comoun diligente alcahueta al echar el cuento de cómo le facilitaba a Chávezsu agotadora agenda de cama).He aquí un fragmento del libro: “Yo tenía que ver qué mujer le tocabaesa noche en ese sitio, pararle la carrera a las damiselas que queríanentrar. ¡Dios mío!, aquel furor uterino que desataba el hombre era a todaprueba de calidad, impresionante: niñas, jóvenes, maduras y viejas,solteras, casadas, divorciadas. Todas querían tocarlo, acariciarlo, que leshiciera un hijo... A mí me tocaba lidiar con ellas, pararles el trote sinofenderlas, porque no todas poan acceder a Hugo. Cada vez quellegábamos a una tarima, pasaba revista en el personal femenino,siempre había mujeres buenotas, él me hacía una seña con la boca enmedio del mitin, y yo me iba arrimando hacia la dama en cuestión, laescogida de la noche, hasta que llegaba a la elegida y él asentía con lacabeza, yo le caía y le decía:“—Señorita, el comandante quiere hablarle más tarde, ¿cómo se llamausted? Aquí tiene mi número de teléfono, llámeme para mandarla abuscar ¡Y listo!El furor que ocasionaba Hugo era tan grande que, sin temor a exagerar,de 10 mujeres escogidas, 8 contestaban luego del acto. Tenía de dóndeescoger, buenotas, simpáticas, inteligentes, motolitas, casadas,solteras...” Milagros SocorroUn libro hecho de corajeBerenice mez esculcó los entresijos emocionales, pasionales ypolíticos de Chávez y de quienes están a sus alrededores. Es un librovaliente que de pronto invita a revisar las acciones y las actitudes delactual presidente, de manera que al profundizar cada quien vayadescubriendo las horruras del poder descontrolado. Las minucias de laadulancia y la entrega carnal de ministras y visitantes femeninas quemás tarde desean olvidar los encuentros.Es un libro valiente, bien escrito y mejor informado. Y tenía que ser así porque Berenice mez es una de las personas que ha estudiado
3

Activity (6)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
1 thousand reads
liked this
biosaludquimica liked this
Luis Carlos liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->