El punto más importante que los grandes maestros del pasado hanplanteado en cuanto a la muerte es el siguiente: cuando realmente estáspracticando, no deberías tener miedo a que muera tu cuerpo, o a quepierdas algo. En el pasado, cuando las personas dejaron la vida delhogar, se preparaban mentalmente para entregar su cuerpo y mente almonasterio, y entregar su vida a los seres espirituales que protegen elBudadharma. Todo lo que el monasterio o los protectores del Dharma lespidan que hagan, lo harán. Simplemente están yendo a practicar,descuidando su cuerpo y vida.En cuanto al practicante que no piensa en la muerte o no se preocupapor ella de una forma u otra, puesto que a él no le afecta de ningúnmodo, y por lo tanto no tiene miedo a la muerte – eso también es unabuena actitud. Uno puede practicar bien con ella. Las personas que estánpreocupándose constantemente por su cuerpo durante la meditación –Siento un poco de dolor aquí, un poco de incomodidad allí, si sigoadelante, quizás me pasará algo – nunca practicarán bien. No sólo nodeberías preocuparte por la muerte del cuerpo, sino tampoco deberíaspreocuparte por la muerte del espíritu. Si hay algún tipo de “espíritu” quepodría convertirse en un Buda, entonces definitivamente no es una cosareal. ¡Es simplemente un demonio o un fantasma! Si hay algo que sequeda allí, no importa si es una mente “falsa” o “vagabunda”, o la asíllamada mente “verdadera” o “correcta”, ha de morir; si no, essimplemente un fantasma. Así, ¿qué quieres hacer – convertirte en unBuda o un fantasma?En China había un monje que practicaba muy bien, que era capaz desalir de su cuerpo y viajar alrededor del mundo. En una ocasión salió desu cuerpo por una semana y todos miraban su cuerpo por el hecho deque se sentaba allí por una semana y supusieron que había muerto, deesta manera incineraron su cuerpo. A finales de la semana, el monjeregresó al mismo lugar y no podría encontrar su cuerpo. Por consiguiente, revoloteaba en el cielo gritando: “¿Dónde estoy yo?¿Dónde estoy yo?” Todo el mundo en el monasterio estuvo asustado por esto porque por varios días consecutivos estaba gritando “¿Dónde estoyyo?” Y ahora, algunos de nosotros también estamos utilizando estemétodo, ¿no? ¿Alguno de nosotros lo descubrió?De todas maneras, como lo que ocurrió, después de que estuvieragritando por unos días, el abad decidió deshacerse de él de un ciertomodo. Puso una tina de agua grande justo debajo de donde provino el
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