NACHO VEGAS
«Lo importante es el camino»
Hacía tres años que
Nacho Vegas
(Xixón, 1974) no apoyo de ningún ilustre compañero de viaje.
El
sacaba disco en solitario y no eran pocos quienes
manifiesto desastre
(Limbo Starr) llega ahora paraaguardaban expectantes un nuevo trabajo en el que el continuar la línea interrumpida en
Esto no es una salida
cantautor más aclamado de la escena independiente (2005) y corroborar que, ocho años después de su álbumdemostrara el estado actual de su propuesta sin el de debut, Vegas está mejor que nunca.
ENTREVISTA DE
MIGUEL BARRERO
FOTOGRAFÍAS DE
C. S. ULLA y PABLO ZAMORA
Algunos críticos han definido
El manifiestodesastre
como tu disco más comercial. ¿Estásde acuerdo con esa apreciación?
La verdad es que no lo sé. Es algo que yo tambiénhe pensado, y no sabría qué decir. Sí es cierto queahora veo mis dos primeros elepés –
Actos inex-plicables
y
Cajas de música difíciles de parar
–como dos trabajos bastante duros, sobre todo elsegundo, que era un disco doble y del que algunagente me dijo que no había sido capaz de pasar delprimer cedé. Cuando saqué
Desaparezca aquí
síme dijeron que había temas que se ajustaban mása un
standard
de canción de rock, más comercial,con ejemplos como
El hombre que casi conoció aMichi Panero
o
Nuevos planes, idénticas estrategias
.Sin embargo, a mí
Desaparezca aquí
me parecíaun trabajo bastante duro, o por lo menos para mílas canciones reflejaban un momento un pocoduro en mi vida. En
El manifiesto desastre
creoque vuelve a pasar lo mismo, pero posiblementecuanto mayor sea la dureza del momento quequieres reflejar en las canciones mayor es tambiénel distanciamiento que adoptas respecto a ellas, ypuede que eso sea lo que hace que las cancionesparezcan más comerciales... De todas formas, haceunos días, en otra entrevista, una chica me pre-guntaba si creía que éste era mi disco más denso.Las opiniones, ya sabes...
Es evidente la continuidad –sonora y, de algúnmodo, también temática– con
Desaparezcaaquí
. ¿Puede decirse que Nacho Vegas haencontrado su tono?
Encontrar el tono de uno mismo supone una bús-queda continua cuando haces canciones, pero sí escierto que en lo que se refiere a la manera de can-tar noto que hay momentos en los que lo estoyencontrando o en los que me acerco a donde quie-ro llegar, sobre todo si comparo la forma que ten-go de cantar ahora con la que tenía hace nueve años,cuando estaba con las canciones de
Actos inex-plicables
. En realidad eso sólo lo consigo en ciertosmomentos. Hay otros muchos en los que aún me veolejos, y por eso la búsqueda continúa.
Después de grabar sendos discos con EnriqueBunbury [
El tiempo de las cerezas
] y con Chris-tina Rosenvinge [
Verano fatal
] y de participaren el proyecto Lucas 15, ¿te sentiste más forta-lecido o más vulnerable a la hora de meterte denuevo solo en el estudio?
Más fortalecido. En el lapso que me tomé entre
Desaparezca aquí
y
Esto no es una salida
,y
Elmanifiesto desastre
aproveché para hacer estas trescolaboraciones y de todas ellas he aprendido mucho.Cada vez que haces una colaboración un poco seria,un poco sentida, te metes en la forma de ver las cosasde otro artista y de ahí sales tocado, sales apren-diendo cosas que no sabías antes de meterte en ello,y eso sirve para coger más fuerzas.
En cuanto el disco estuvo en la calle, ya avisas-te de que el orden de las canciones planteabaun recorrido cronológico en sentido inverso.¿Cómo decidiste darle a
El manifiesto desastre
esa estructura interna?
Son decisiones que tomo muy a posteriori, cuandolas canciones ya están grabadas. En las sesionessiempre grabo más canciones que las que van en elpropio álbum y eso hace que las canciones aparez-can inconexas en mi cabeza, como si no tuvierannada en común entre ellas. Una vez que las graboy las veo desde fuera es cuando me doy cuenta deque hay algo en ellas que tiene un sentido, y a la horade secuenciar y ordenar el álbum me di cuenta delos temas que se repetían, con el paso del tiempocomo motivo recurrente, y también de que se podíaestablecer ese viaje, que además tuvo que ser a lainversa. El punto de partida, en orden cronológico,sería la última canción,
Morir o matar
, y el punto dedestino sería
Dry Martini S. A
.. No me imagino cómopodría ser este disco si se abriese con
Morir o matar
.Sería algo muy duro.
De todas formas, desde
El tiempo de las cerezas
se advierte una tendencia a abrir tus discos contemas potentes, rotundos, pegadizos. Con loque las grandes discográficas calificarían como
singles
en potencia...
Sí, pero es algo que he cambiado con el tiempo.Cuando hice
Actos inexplicables
recuerdo quedije en todas partes que tenía pensado abrir todosmis discos con canciones instrumentales, y luego esalgo que no he vuelto a hacer.
Cajas de música difí-ciles de parar
empieza con
Noches árticas
, que noes una canción muy clara para abrir y que podía ser-vir también para cerrar, y el tema del que más sehabló de aquel disco era el que cerraba uno de loscedés. Al hacer estos últimos discos pensaba en dis-cos que a mí me gustan, que abren con cancionesbastante claras y que hacen que a medida que vasescuchándolos te vayas sumergiendo en el universoque reflejan y acabes encontrando las joyas verda-deras que están dentro. De todas formas, son cosasque pueden cambiar, y en otro disco puedo hacer-
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