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Susan Mallery - Serie Principes Del Desierto 07 - El Jeque Enamorado

Susan Mallery - Serie Principes Del Desierto 07 - El Jeque Enamorado

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Susan Mallery Susan Mallery Susan Mallery Susan Mallery 
7 Príncipes del desierto Príncipes del desierto Príncipes del desierto Príncipes del desierto 
El jeque enamorado (2005)Título Original:
The sheikh & the princess in waiting
 Serie:
Príncipes del desierto
 Editorial:
Harlequin Ibérica Sello / Colección: Julia Extra 3
 Sello / Colección:Género:
Contemporáneo
 Protagonistas:
Reyhan y Emma Kennedy
 
 Argumento:
Gracias a Dios no estaba embarazada... ¡pero estaba casada! Al menos eso era lo que afirmaba aquel hombre, el mismo del que se habíaenamorado en la universidad... que también aseguraba ser un príncipe deldesierto. De acuerdo, habían celebrado una falsa ceremonia y habían pasadola luna de miel en el Caribe, pero era todo de mentira... ¿o no?El padre del príncipe Reyhan insistía en que ya era hora de que su hijo secasara, pero había un pequeño problema... Reyhan ya estaba casado conEmma. Así que el rey ordenó a su nuera, que se fuera de viaje mientras élultimaba la anulación... no sospechaba que los había enviado al paraíso, ellugar ideal para el amor.
 
Susan Mallery - El jeque enamorado - Príncipes del desiertoEscaneado y corregido por Sope Paginas 2-123
Capítulo 1Capítulo 1Capítulo 1Capítulo 1
Tras un largo día de trabajo en la sala de parto, Emma Kennedy estaba lista parapasar la tarde con los pies en alto frente al televisor y un gran cuenco de helado. Sí,seguramente tomaría algo decente para cenar, pero el helado era una necesidad enun día como aquél.Después de una mañana tranquila, cuatro mujeres parecían haberse puesto deacuerdo para dar a luz al mediodía. Una era una adolescente aterrorizada, y Emmase había quedado con ella todo el tiempo posible. A sus veinticuatro años era laenfermera más joven, aunque con una experiencia muy distinta a la de aquella jovencon tatuajes y piercings que todo lo había aprendido en las calles.Abrió el buzón, sacó la factura del teléfono y un cupón de descuento para Dillard's yse dirigió hacia su apartamento. Estaba cansada, pero satisfecha. Había sido un buendía. Una de las cosas que más le gustaba de su trabajo era ver la felicidad queexperimentaban las madres cuando sus hijos nacían. Formar parte de ese proceso,incluso quedándose al margen, era todo el agradecimiento que necesitaba. Y cuandopensaba en ello...Se detuvo bruscamente en el vestíbulo. Dos hombres con trajes oscuros estaban juntoa su puerta. Los dos parecían respetables, con pulcros cortes de pelo y zapatosbrillantes, pero sin duda estaban acechando.Emma había recibido clases de defensa personal, pero no creía que le sirvieran demucho contra dos hombres altos y fuertes. Miró a ambos lados y calculó la distanciaque había hasta el vecino más próximo. ¿Cuánto tiempo le llevaría correr hasta elcoche, y qué ocurriría si gritaba?Entonces uno de los hombres levantó la mirada y la vio.—¿Señorita Kennedy? Soy Alex Dunnard, del Departamento de Estado. Éste es misocio, Jack Sanders. ¿Puede concedernos unos minutos?Mientras hablaba, sacó su identificación y lo mismo hizo su compañero.Emma abandonó la idea de escapar y se acercó a la puerta. Las fotos eran de loshombres y las placas parecían oficiales, pero ella nunca había visto una placa delDepartamento de Estado, así que no podía notar las diferencias.Alex Dunnard se guardó su identificación en el bolsillo de la chaqueta y sonrió.—Tenemos asuntos oficiales que discutir con usted. ¿Podemos entrar o se sentiríamás cómoda si vamos a la cafetería de la esquina?Emma sabía que ninguna de las dos opciones le evitaría tener que hablar con ellos.Pero aquello era una locura. ¿Qué podía querer de ella el Departamento de Estado?Los miró de arriba abajo y decidió dejarlos pasar. El barrio de Dallas en el que vivíaera tranquilo y normal. Esos hombres se habían equivocado de persona, sin duda. Yse irían en cuanto advirtieran su error.—Vamos —dijo, metiendo la llave en la cerradura.
 
Susan Mallery - El jeque enamorado - Príncipes del desiertoEscaneado y corregido por Sope Paginas 3-123
Los dos hombres la siguieron al minúsculo salón. Ya había oscurecido, así que Emmaencendió varias lámparas y les indicó el sofá, sentándose ella en el sillón opuesto. Aldejar el bolso en el suelo, vio varias manchas en su camisa. Gajes del oficio, serecordó.Alex se sentó en el borde del sofá, mientras que el otro caballero permaneció de pie junto a la puerta corredera de cristal.—Señorita Kennedy, estamos aquí por encargo del rey de Bahania...—¿El rey de Bahania ha dicho? —lo interrumpió ella, alzando una mano.—Sí, señorita. Se puso en contacto con el Departamento de Estado y nos pidió que lalocalizáramos para transmitirle una invitación oficial para visitar su país.Emma se echó a reír, sin creerse una palabra.—¿Venden ustedes algo? Porque si es así, me temo que están perdiendo el tiempo.—No, señorita. Somos del Departamento de Estado y estamos aquí por...—Sí, ya lo sé. Por deseo del rey de Bahania. Pero se han equivocado de persona.Seguro que se trata de otra Emma Kennedy a la que quiere ver su alteza real.Echó un vistazo a su modesto apartamento. Necesitaba dinero para pagar suspréstamos de estudios, así como ruedas nuevas para su viejo coche. En su próximavida tendría que ser rica, ya que en ésta sólo era una mujer soltera con dificultad parapagar las facturas.Alex sacó un pedazo de papel del bolsillo de su chaqueta.—«Emma Kennedy» —leyó, y enumeró su fecha y lugar de nacimiento, los nombresde sus padres y el número de su pasaporte.—Espere un momento —dijo ella. Se levantó y entró en su dormitorio.Su pasaporte estaba al fondo del cajón de los calcetines. Lo sacó y volvió al salón,donde le pidió a Alex que volviera a leerle el número. Coincidía.—Esto es increíble —murmuró—. Mire, no conozco al rey de Bahania. Ni siquierasabría localizar Bahania en el mapa. Tiene que haber un error. ¿Qué podría quererese rey de mí?—Usted va a ser su invitada durante las próximas dos semanas —dijo Alex. Se pusoen pie y sonrió—. Hay un jet privado esperando para llevarla a su país, señoritaKennedy. Bahania es un aliado muy poderoso en Oriente Medio. Junto a su vecino,El Bahar, está considerado como la Suiza de la región. Son países muy desarrolladosque ofrecen un refugio de paz y estabilidad económica en una de las zonas másconflictivas del mundo. Además proporcionan un gran porcentaje del petróleo queimportamos.Emma apenas había estudiado nada de ciencias políticas, pero no era estúpida ycaptó el mensaje. Cuando el rey de Bahania invitaba a una joven enfermera de Texasa que pasara dos semanas de vacaciones en su país, el gobierno de Estados Unidosesperaba de ella que aceptase la invitación sin dudarlo.¿Estaba siendo raptada?

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