2años) desde la más ingenua ignorancia, sin dato objetivo al-guno, para encontrarse de pronto zarandeado en un torbellinode ritmos e imágenes, de sensaciones y símbolos que uno per-cibe como experiencia propia, protagonizándolos e incluyén-dolos en la reserva personal de memoria. A mi placer y pare-cer, no hay lectura mejor de Rimbaud. Si alguien, con este li-bro en las manos, anda ahora mismo por estas líneas y no sabequién fue Arthur Rimbaud, ni qué significa para tantos, ni porqué, ni en qué consiste su aportación, etcétera, sálgase del pre-facio incontinenti. (Entiéndase, incluso, que la palabra ‘incon-tinenti’ marca una especie de rasero. No todos los que no laconocen están en condiciones de leer a Rimbaud con la cabezainocente. Pero todo el que sepa su significado —‘en se-guida’— está ya en niveles de esoterismo cultural que lo sitúanen otro tipo de lectura. En otros goces.)
Poeta maldito, maldito poeta
La lectura
teñida
de nuestro poeta se viene practicandodesde el primer momento. Cuando Paul Verlaine publica
LesPoètes maudits
(1884), dando a conocer una selección de laobra de Rimbaud en un ambiente poético dispuesto a emborra-charse con ella,
Monsieur
Rimbaud está en Aden y es un jovenparado de treinta años y escribe a casa: «La vida aquí es, porconsiguiente, una verdadera pesadilla. No vayáis a pensar queme lo estoy pasando bien. Lejos de ello: incluso me ha pare-cido siempre que es imposible vivir de manera más penosa queyo». Sólo su madre y su hermana Isabelle conocen el paraderodel poeta, y guardan el secreto con toda la avaricia y con todala cazurrería campesina que Arthur detestó en la adolescencia.Tan despistados andaban todos, lectores y sabios críticos, quedos años más tarde, en 1886, Gustave Kahn publica
Illumina-tions
y otros poemas (en la revista
La Vogue,
órgano de lossimbolistas), como obra del
difunto
Arthur Rimbaud.
(Las referencias biográficas son aquí meros apuntes.Para entrar en ellas con más detalle, véase
Arthur Rimbaud - Esbozo biográfico,
libro que, como éste, también puededescargarse de mi página de homenaje a Rimbaud.)
Aún no están en marcha las leyendas posteriores, pero sí se
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