Querida señorita Ana,Tú fuiste la maestra que tuvimos en 1º y 2º de EGB. y todos te adorábamos. Hacías que nossintiéramos muy seguros y quisiéramos aprender. Eras joven, enérgica, con sentido del humor, teníasinfinita paciencia, nos respetabas, eras guapísima. Para casi todos eras una segunda madre. Para mí, queme crío una madre ausente, eras como mi propia madre, porque además vivías en el mismo bloque ypasaba muchas tardes y fines de semana contigo. Eras el rol femenino a imitar...y mírame a mí ahorasiendo profe.Nos enseñaste muchas cosas importantes e hiciste que la primera experiencia escolar demuchos niños fuera inolvidable. Recuerdo el berrinche que cogímos todos cuando nos dijiste que habíasdecidido no continuar con nuestro grupo en 3º y lo que nos costó adaptarnos a la siguiente maestra quetuvimos que era una bruja, ¡pusiste el listón muy alto!Durante los años que seguimos en el colegio seguiste apoyándonos, escuchándonos, mediandoentre nosotros y otros profesores, ayudándonos con los deberes. ¡Cuánta generosidad!La mala suerte hizo que murieras en un accidente de coche cuando estábamos en 2º de BUP y,para mí tu pérdida fue una experiencia traumática, me quedaba sin madre...Mil gracias por todo tu tiempo, por lo que nos enseñaste, por tu amor y tu alegría. Si llego a serla mitad de buena maestra de lo que tú fuiste seré una maestra increíble.Lorena
Leave a Comment