LOS HIJOS DE LA NUEVA ERA
S
ALVADOR
F
REIXEDO
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AGDALENA DEL
A
MO
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diferentes religiones se han derramado en el mundo ríos de sangre y aún se siguen derramando en laactualidad.
La esencia del Espíritu Holístico
La esencia del Espíritu Holístico o de la Nueva Era Acuariana en la que estamos entrando es, comoya dijimos, la relación de todos con todos y de todo con todo; es la unión por encima de la separación,es la búsqueda de la felicidad por encima de los convencionalismos, es la consecución de la paz delalma, es el desarrollo de la mente, es la evolución del espíritu.Muchas de las ideas tradicionales, «serias» y «sagradas», van, precisamente, contra todo aquello: nosencierran en nuestros propios conceptos, nos separan, nos impiden adquirir nuevas ideas porquenos han prejuiciado contra ellas, nos imposibilitan para ver nuevos horizontes, nos frenan lacreatividad y no sólo no nos permiten conseguir la paz del alma, sino que con mucha frecuencia noshacen profundamente infelices.
Cambio profundo en las ideas
Para muchas personas el desprenderse de sus viejas ideas y creencias tradicionales es una tarea casiimposible, pues las tienen profundamente arraigadas en el alma, y por eso prefieren seguir adelantecon ellas sin pararse a analizarlas. Pero, afortunadamente, cada vez es mayor el número de quienes,libres de prejuicios, o impulsados por una corriente subterránea que silenciosamente se mueve por las almas y mentes de la generación actual, no tienen inconveniente en analizar en profundidad lospros y los contras de todas las creencias y maneras de ser tradicionales. Esta es la razón de tantostemplos vacíos, de tantos objetores de conciencia contra el servicio militar, de tantas familias queabandonan sus respectivas patrias en busca de mejores oportunidades en otros continentes, detantas y tan profundas revoluciones sociales de los pueblos contra sus respectivos Gobiernos, detanto ausentismo a la hora de votar, de tanta falta de fé en unas instituciones obsoletas e inoperantes.Todos estos síntomas y muchos otros han ido apareciendo a lo largo de todo el siglo veinte y se hanacelerado grandemente en los últimos treinta años. Y si bien es cierto que muchos de ellos son en elfondo algo positivo, también es cierto que simultáneos con ellos han ido apareciendo otros, no tanoptimistas y prometedores, que son muestras de que el hombre del siglo veinte está profundamenteinsatisfecho con el «orden social» que le ha tocado vivir. Materialismo, pasotismo, drogadicción,desenfreno sexual no son sino la faceta negativa de esta rebelión contra creencias y tradicionescompletamente desfasadas y, en muchas ocasiones, perjudiciales para la evolución de los individuos.
La Era de Acuario
Con frecuencia en estas páginas, y refiriéndonos a los nuevos tiempos en los que estamosentrando, hablaremos de la Era de Acuario. Y la denominamos así, porque aun dejando de lado laastrología con toda su intrincada red de relaciones y complicaciones esotérico-geométricas, en lasque no queremos entrar, es innegable, incluso desde el punto de vista astronómico más ortodoxo,que nuestro planeta está saliendo de la constelación de Piscis y entrando en la de Acuario. Y esasimismo evidente que, al mismo tiempo que esto sucede, desde el punto de vista de la sociología, elser humano, tanto considerado individualmente como en su conjunto, está experimentando unosenormes cambios como no se habían producido en milenios. Y si nos referimos a la tecnología,mediante la cual el ser humano domina los elementos materiales
y
los pone a su servicio, nosencontramos que en lo que va de siglo el hombre ha dado un salto gigante, dejando casirepentinamente atrás seis milenios de historia en los que apenas hubo avances en ese sentido.Naturalmente, estos cambios no han sucedido de la noche a la mañana y vienen notándose desdefinales del siglo pasado; pero no se puede negar que, a medida que nos hemos ido adentrando en elsiglo XX, ha habido una aceleración en todos estos procesos, y en nuestros días estamos asistiendocon pasmo, en el campo de la electrónica y de la biogenética, a una carrera desenfrenada dedescubrimientos y de «avances» que no sabemos adonde nos va a llevar. Al mismo tiempo, estamosasistiendo a una violenta desintegración del que hasta ahora se había llamado «orden social», y lospueblos dan claras muestras de no tolerar por más tiempo los privilegios y las injusticias, por muyconstitucionales que éstos sean.Sin embargo, estos cambios externos que estamos presenciando, por muy llamativos que sean, sonsólo un síntoma, la parte visible de otros cambios más profundos que están sucediendo dentro de lasconciencias de los seres humanos de todo el planeta. A ellos es a los que nos queremos referir
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