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COMO CABEZAZOS CONTRA UN MURO
Como cada viernes, Alex salió con sus amigos de fiesta. Iría, como siempre, de bares, atomar unas copas y a ligar con algunas chicas. Desde los catorce años venía haciendo lo mismoy siempre se lo había pasado genial. Ahora tenía dieciséis años y ya se veía mucho más mayor. Y veía que se le quedaba corto lo de tomar unas copas y pasárselo bien, así que quiso probaruna cosilla nueva. Había oído hablar de ello y supo que por hacerlo una vez no le iba a pasarnada.Iba Alex con sus amigos por la calle, cuando un hombre de pinta extraña, pero simpáticoacento, le invitó a darse un cabezazo contra un muro. No era la primera vez que se lo ofrecían,pero sí la primera que Alex iba a decir que sí. Primero se lo dio el hombre para que viese queno pasaba nada, y luego le imitó Alex. Colocó las palmas de las manos en el muro, agachó lacabeza y se propulsó contra él. El golpe sonó bastante fuerte, a la vez que cómico. Al principiole dolió un poquito, pero luego le empezó a hacer gracia. Sus amigos le animaban, se reían conél, y lo fueron a comentar con unas chicas que estaban allí cerca. “¿Has visto como me he dado el cabezazo?” le preguntó Alex a la más guapa de ellas. “Sí,lo hemos visto, y no eres más tonto porque no te entrenas”, le respondió con un gesto dedesaprobación. Se fueron y dejaron a los chicos allí. Al rato ellos también se fueron a casa. A la mañana siguiente, Alex tenía un chichón en la cabeza que le asomaba dos centímetros,y le dolía muchísimo, pero eso no le borraba la sonrisa triunfal de su cara. Su madre lepreguntó que qué había pasado, y él le respondió que se había caído. Al día siguiente, en clase, Alex y sus amigos contaron su aventura del muro a otros amigos. Algunos pensaron que eraidiota, pero otros pensaron que era un valiente. Cuatro días después volvió a ser viernes, y Alexvolvió a salir con sus amigos de fiesta. De nuevo copas y chicas, pero además quería probar lodel cabezazo contra el muro, así que buscó a alguien que tuviese un muro. No tardó mucho envolver a aparecer otro hombre de pinta extraña pero simpático acento. Alex volvió a colocar las palmas de las manos en el muro, volvió a agachar la cabeza y sepropulsó contra él, esta vez un poco más fuerte, porque ya había cogido práctica. De nuevo unsonido bastante fuerte, a la vez que cómico, y de nuevo ese agradable malestar y esas risas desus amigos. Sin embargo, en este caso, uno de sus amigos quiso probarlo también, al ver que Alex se lo pasaba tan bien. Y a Alex se le ocurrió acompañarlo, para que no probase esaexperiencia él solo. Así que los dos colocaron las palmas de las manos contra el muro,agacharon la cabeza y se propulsaron contra él. Efectivamente, el amigo pensó que era tandivertido como Alex decía, así que invitó a otro amigo a probarlo. Poco a poco todos probaronel cabezazo contra el muro, hasta que ya empezaron a sentirse un poco peor que el primer día.Pero se supieron controlar y se fueron a casa. A la mañana siguiente, de nuevo el chichón y de nuevo la excusa. Y al día siguiente, denuevo vítores y aplausos por parte de algunos. Con el tiempo, esto se convirtió en rutina. Cadaviernes, a las copas y a las chicas le añadían los cabezazos contra el muro y se lo pasaban engrande. Repetían aquello de colocar las palmas de las manos en el muro, agachar la cabeza ypropulsarse contra él. Siempre sabían parar a tiempo, y además se iban acostumbrando suscabezas, o eso creían, así que poco a poco cada viernes se daban un poquito más fuerte contrael muro, o un número superior de cabezazos. Pero nunca pasaba nada. Se dieron cuenta deque todo el mundo había exagerado con aquello de los cabezazos contra el muro.Sin embargo uno de esos viernes, Alex perdió el control. Se estaba dando cabezazos contrael muro, como venía siendo habitual, y subiendo de número como venía siendo habitualtambién, hasta que en el muro empezó a verse una mancha roja. Sus amigos le aconsejaronque parara, y el señor de pinta extraña pero agradable acento se largó de allí corriendo, pero Alex seguía dándose cabezazos contra el muro. Poco a poco, la mancha roja fue aumentando
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Muy bueno. Very good. Tres bien.

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