EVANGELIO
Año I / Edición Nº 5
Mayo del 2008
Evangelio
Mensuario Informativo
de la I.E.B. “La Trinidad”Ubicada en la calle Valencia Nº 16. La SabanitaA una cuadra de la Escuela “Anita Ramírez”.
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mensuario.evangelio.info@gmail.com
Editor - Director
Orlando Marcano
orlando.jm.lc@gmail.comCorrección y Redacción
Patricia de Trottia.patricia.trotti@gmail.com
______________________________________________Corresponsales de Información
Néstor Liranestor.lira.2@gmail.comAlba Romeroalba.romero.2@gmail.comSol Parrasol.parra.2@gmail.com
______________________________________________Fuentes de Información
Cuerpo de Ministros de la I.E.B. “La Trinidad”__________________________________________________
“Y les dijo: Id por todo elmundo y predicad el evangelioa toda criatura”
Marcos 16:15
El Mensuario Informativo de la I.E.B. “La Trinidad”
Ed
Edificación, 10:00am Escuela Bíblica Dominical, 6:00pm Servicio de Evangelización.
Pág. 2 Ciudad Bolívar, Mayo de 2008
LA FAMILIA CRISTIANA:Influencia activa en la comunidad
Desde que ingresamos a la escuela nos enseñan que “la familia es la célula o basefundamental de la sociedad”. Esto pudiera considerarse de diversas maneras. Unade ellas, la cual quisiéramos enfatizar, es la tiene que ver con la influencia de lafamilia para establecer, de alguna manera, un patrón generalizado de conducta en lasociedad. Es decir, si la mayoría de las familias de un poblado, ciudad o naciónposeen valores elevados de vida y experimentan éxito al asumir las exigencias de lamisma, entonces existe una mayor probabilidad de que dicha sociedad obtenga losbeneficios de tal estilo de vida. Por otra parte, y de manera opuesta, si las familiascarecen de la perspectiva correcta para desarrollar y obtener los beneficios de unavida óptima, la sociedad recibirá las consecuencias de dicha actitud.Eso es exactamente lo que vemos hoy en día. Una sociedad que ha perdido el norte,la senda para vivir de tal manera que se sienta feliz y satisfecha. La mayoría denosotros tendemos a pensar que el estilo de vida de una sociedad depende de los enteseducativos o políticos. Pero la realidad es que la tarea comienza en casa. ¿En quécasa? Indudablemente en la casa de los que hemos recibido la gracia de Dios. Sinuestros hijos son criados en el temor de Jehová serán personas honestas, valientes,emprendedoras, llenas de valores espirituales y morales. Personas que influirán ensu entorno de manera positiva. Cambiar la sociedad no se trata de votos ni partidos.Se trata, más bien, de convicciones y realidades vividas por familias que han halladosuficientes razones para defender y practicar su fe. ¿Es tu familia una de esas?Entonces es a ti y a nosotros a quien Jesús llama para que, en humillación ydependencia de Dios, hagamos de este mundo, hasta donde nos sea posible, un lugarmejor. “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, ybuscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desdelos cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”2 Crónicas 7:14. Esteconocido pasaje nos recuerda la enorme responsabilidad que tiene el pueblo de Diosde influir en medio de la comunidad o sociedad donde vive. Esa responsabilidadsigue vigente en nuestros días.Como familias cristianas necesitamos vivir el evangelio de manera efectiva. Esto nosignifica una vida de apariencias o de complacencia a las expectativas de loshombres. Por el contrario, significa que realmente las enseñanzas de Jesús,practicadas en cada familia, den buenos resultados y, de esta manera, donde estemoshagamos la diferencia. Si Cristo y sus enseñanzas son efectivas, nosotros susseguidores debemos ser los primeros en demostrarlo.Familias convencidas de que Dios es soberano, de que sus mandamientos son buenosy nos libran del mal, lo comprobarán de manera práctica. Somos cartas abiertas almundo pero eso, a veces, nos ha hecho vivir limitados y llenos de muchos prejuicios.El evangelio de Jesús nos capacita para tener la aptitud y la actitud correcta en cadacircunstancia.¿Queremos paz, honestidad, seguridad, justicia a nuestro alrededor? No lo exijamos aotros. Empecemos en casa, en nuestra propia vida. A medida que lo hagamos y nosmultipliquemos como discípulos de Cristo, nuestra Nación será bendecida. Tenemosun gran reto y Dios es nuestro Capitán. Toquemos al mundo permitiendo que Diosprimero nos toque a nosotros y a nuestro hogar. El Señor les bendiga.
Patricia y Tomás Trotti
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