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MO
. V
IERNES DEL
T
RIÓDION
-
Semana Santa -
L
AS
H
ORAS
R
EALES
2
S
ALMO
“5”
2
Escucha, mis palabras Oh Se-ñor, repara en mí lamento,
3
atiende ala voz de mi clamor, Oh mí Rey y míDios. Porque a Ti te suplico.
4
Oh Se-ñor, ya de mañana oyes mi voz; Demañana Te presento mi súplica, y mequedo a la espera.
5
Pues no eres Túun Dios que se complace en la im-piedad, no es huésped Tuyo el malo.
6
No, los arrogantes no resisten delan-te de Tus ojos. Detestas a todos losagentes de mal,
7
pierdes a los menti-rosos; Al hombre sanguinario yfraudulento le abomina el Señor.
8
Mas yo, Por la abundancia de TuAmor, entro en Tu Casa; En Tu SantoTemplo me prosterno, lleno de TuTemor.
9
Guíame, Oh Señor, en Tu Justicia, por causa de los que me ace-chan, allana Tu Camino ante mí.
10
Que no hay en su boca lealtad, ensu interior, tan sólo subversión; Se-pulcro abierto es su garganta, melosamuévase su lengua.
11
Trátalos, OhDios, como culpables, haz que fraca-sen sus intrigas; Arrójalos por el ex-ceso de sus crímenes, por rebelarsecontra Ti.
12
Y se alegren los que a Tise acogen, se alborocen por siempre;Tú los proteges, en Ti exultan los queaman Tu Nombre.
13
Pues Tú bendi-ces al justo, Oh Señor, como un granescudo Tu Favor le cubre.
S
ALMO
“2”
1
¿Por qué se agitan las naciones,y los pueblos mascullan planes va-nos?
2
Se yerguen los reyes de la tie-rra, los caudillos conspiran aliadoscontra el Señor y contra Su Ungido:
3
“¡Rompamos sus coyundas, sacu-dámonos su yugo!”
4
Él que se sientaen los cielos se sonríe, el Señor seburla de ellos.
5
Luego en Su Cólerales habla, en Su Furor los aterra:
6
“Yatengo yo consagrado a mi Rey enSión mi monte santo.”
7
Voy a anun-ciar el decreto del Señor: Él me hadicho: “Tú eres Mi hijo; Yo te he en-gendrado hoy.
8
Pídeme, y Te daré enherencia las naciones, en propiedadlos confines de la tierra.
9
Con cetrode hierro, los quebrarás, los quebra-rás como vaso de alfarero.”
10
Y ahora,reyes, comprended, corregíos, jueces
de la tierra.
11
Servid al Señor con te-mor,
12
con temblor besad Sus Pies;No se irrite y perezcáis en el camino,pues Su Cólera se inflama de repen-te. ¡Venturosos los que a Él se aco-gen!
S
ALMO
“21”
22
2
Dios mío, Dios mío, ¿Por quéme has abandonado? ¡Lejos de misalvación la vos de mis rugidos!
3
Dios mío, de día clamo, y no res-pondes, también de noche, no haysilencio para mí.
4
¡Más Tú eres elSanto, Que moras en las laudes deIsrael!
5
En Ti esperaron nuestros pa-dres, esperaron y Tú los libraste;
6
ATi
clamaron, y salieron salvos, en Tiesperaron, y nunca quedaron con-fundidos.
7
Y yo, gusano, que nohombre, vergüenza del vulgo, ascodel pueblo,
8
todos los que me ven amí se mofan, tuercen los labios, me-nean la cabeza:
8
“Se confió al Señor,¡Pues que Él le libre, que le salve,puesto que le ama!”
10
Sí, Tú del vien-
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