(Salmo 129)Desde las profundidades he clamado a ti, Señor; Señor, escucha mi voz.3ª stijira:
Con las lenguas de los extranjeros renuevas, Señor, a tusdiscípulos, a fin de que, a través de ellas, te proclamen Verbo inmortal yDios, que da a nuestras almas la gran misericordia.
Que estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.4ª stijira:
Todo lo otorga el Espíritu Santo: inspira las profecías, perfeccionaa los sacerdotes y a los iletrados enseña la sabiduría; hace teólogos asimples pescadores y consolida la institución toda de la Iglesia.Consustancial con el Padre y el Hijo y partícipe de un mismo trono,Paráclito: ¡Gloria a ti!
Si mirases las faltas Señor, Señor, ¿quién podría mantenerse en pie? Pero junto a ti seencuentra el perdón.
Stijiras Tono 2 (de la Trinidad).
5ª stijira:
Hemos visto la luz verdadera, hemos recibido el Espíritu celestial,hemos encontrado la verdadera fe, al adorar a la indivisible Trinidad:pues ella nos ha salvado.
A causa de tu nombre Te he esperado pacientemente, Señor; esperó mi alma en tu palabra,esperó mi alma en el Señor
.
6ª stijira:
Hemos visto la luz verdadera, hemos recibido el Espíritu celestial,hemos encontrado la verdadera fe, al adorar a la indivisible Trinidad:pues ella nos ha salvado.
Desde la vigilia matutina hasta la noche, desde la vigilia matutina espere Israel en el Señor.7ª stijira:
En los profetas nos anunciaste el camino de la salvación y en losApóstoles ha resplandecido, Salvador Nuestro, la gracia de tu Espíritu. Tueres Dios antes y después de estas cosasy por los siglos tú eres nuestroDios.
Porque junto al Señor está la misericordia, y es copiosa junto a El la redención, y El redimirá a Israel de todas sus faltas.8ª stijira:
En tus atrios te cantaré, Salvador del mundo, y doblando la rodillaadoraré tu poder invencible: por la tarde y por la mañana, y al mediodía,y en todo tiempo, te bendeciré, Señor.
(Salmo 116)Alabad al Señor, todas las gentes; celebradlo todos los pueblos.9ª stijira:
En tus atrios, Señor, los creyentes, doblando la rodilla del alma ydel cuerpo, te cantamos, Padre sin principio, Hijo, también sin principio, ycoeterno santísimo Espíritu, el que ilumina y santifica nuestras almas.
Leave a Comment