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09/03/2013

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original

 
166
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-------
-
L
INTERACCION
l.
INTERACCIÓN
SOCIAL
II.
INTERACCIÓNSIMBÓLICA
III.
DRAMATISMO
IV.
INTERCAMBIO
SOCIAL
V.
INTERACCIÓN
y
PERSONALIDAD
VI.
ANÁLISIS
DELPROCESO
DE
INTERACCIÓN
1
INTERACCION
SOCIAL
Talcott Parsons
Guy
E.
SwansonKenneth
Burke
Peter
M.
BZau
P:7illiam
C.
Schutz
Roberc
F.
Bales
Resulta
casi
puramente
tautológicodecir
que
los
fenómenos
humanos
({sociales)}
son
casos
de
·interacción
entre
dos o
s
seres
humanos
concebidos como
({per
sonas)},
({organismos)}
«yoS)}
o ({actores».
Puede
llegar aconsiderarse,
pot
tanto,
que
10
que
significa e
implica
el
concepto
de
interacción
y
su
contexto
teórico
no
essino algo
perteneciente
al
s
simple sentidocomún.
No
obstante, no
es así.
Este conjunto
teórico
ha
tenido
una
historia
muy
larga y complicada y las lineas
que
señalan
su
lugar
en
las ciencias sociales
modernas, que
es
10
que
nos ocupa,
han
ido
apareciendo
solo
de
ma
neta
gradual.
Si
se reflexiona
sobre
ello,
no
debe resultarnos
muy
sorprendente.
Despuésde
todo, la ciencia
no
es
mero
sentido
común;
sus
nociones
teóricas y
marcosde
re
ferencia
s
elementales
se
desarrollan
a
través
decomplicados
procesos
intelectuales
que entrañan
no
solo
interpretaciones de
lo
observado, sino
también
una
conceptualización teórica
y,
enparte,
filosófica.
E:-~oceso
ha
resultadoquizá
especialmente
arduo
e caso
de
la
aCCIÓn
SOCIal
hum~,
ya que
'"elLem.a
está
tan
cerca
de
la
experiencia
inmediata que
aislar
de
la
matriz
del
sentido
común
un
esquema
cientifica
mente
utilizable
resulta particularmente
dificil.
En
cualquier
caso,
para
~os
limitados
objetivos
de
esteartículo
nos parece
conveniente
comenzar con
un
bos'"
quejo de los antecedentes históricos del problema.
La
primitiva
historia
del concepto
Desde
cierto
punto
de
vista,
la
filosofía
moderna
(<comenzó
con mal
pie)}
en cuanto
al esclarecimiento
de
la naturaleza
de
la
interacción
humana
mientrasque,
desde
otro
punto
de
vista,
parece
que,
indirectamenre:,esto
resultó fructífero
a la larga.
En
cualquier
caso,
creo
que
existe
un
acuerdo general en que,
de
todos
los
puntos
de
que
partió la filosofia
moderna,
el
más
per
tinente
para
nuestro estudio
es el
del problema
del
conocimiento.
El
esquema
cartesiano.
La
primera
formulación
importante
de este
problema
fue la del
Discours
de
la
méthode
de
Descartes.
Esta obra
se considera
con todajusticia
como
la
carta
filosófica
básica
de
la
ciencia
moderna,
ya
que
fue
la
que
planteó
conmayor
claridad
el
problema de
la base filosófica del conocimiento
em
piricodel
mundo
exterior.
No
obstante,
la
claridad
se
logró
al
precio
de
supuestos y predilecciones
que
resul
taron
restrictivos en dos direcciones, siendo
ambas
esenciales
para
nuestro
problema.
La
primera
fue
el
tratamiento
del
(¡mundo externO
l}
significativo
como
mundo
físt"co.
E~to
era
natural
ya
que,
entre
otras
cosas,
la
ciencia
le}
momento, que
acababa de lograr
sorprendentes
avances,
era
fundamentahnente
la ciencia fIsica.
En
consecuencia, el
ob
jeto de conocimiento concebido
por
Descartes no
'<co-
_
.
-
....
_----
---
 
--;--
---------
acía»
ni
«actuaba)
(ya
que
los
objetos
físicos
no
actúan).
Su
formulación
excluía el
interés
por
la acción
mutua
de entidades
quefueran
tanto
objeto
como
sujeto
al
mismo tiempo
y)
debido
a ello,
por
la
distinción
analítica
entre
estos aspectos
de
los
actores
sociales.
La
segunda, el ver
el
problema
como
solo
un
proble
ma
de
conocimiento.
Posiblemente
para
facilitarlo
fue
por
lo
que
Descartestrató
a
su
sujeto como da
do--p.
ej.,
en
su
famoso
cogito
ergo
sum-en
vez
de
analizarlo
como
una
identidad
estructurada.
A
este
respecto, el
cartesianismo
no
se
aventuró más
allá
deafirmar
la existencia
del
«pensador» y el
hecho
de
su
relación cognoscitiva
con
los objetos
del
mundo
ex
terno.
Por
supuesto, podemos
ahora afirmar,
casi
al
nivel
delsentido
común,
que
Descartes
se
ocupóde
un
caso
límite
efe
acción social.
En
primer
lugar, excluyó el«in
ter»
de nuestra
fórmulade
la
interacción,suponiendo
que nohabia ninguna
«acción»
en
uno
de
los lados
de
la
relación; es
decir,
que
el
objeto
solo
podía serconocido
y
que
el «ser conocido»
no·
representaba
en
absoluto
un
estímulo
para que
el
objeto
interviniese
y
posiblementecambiase
la relación
con
el
conocedor.
En
segundo lugar,
excluyó el análisis
de
la
complejanaturaleza
de
la (<entidad
que»
conoce,
que
forma
parte
del
sistema
relacional básico
de
la relá.ción
entre
sujetoy objeto.
Hoy
en
diaafirmaríamos
que
la
cognición
empírica
es
una
actividad
o «función»
de
las
personas,
que
exige
para comprenderla
el análisis
de
las
estructuras
y
procesosde
las
personalidades
envirtud de
los cuales
una
variedad
de
factores se
organizan
demaneraque
facilitan
la
«consecución
del conocimien
tO»
como
un
resultado-meta de
los sistemas
deper
sonalidad.
Además,
al
reconocer
la
complejidadde
las
unidades
que
constituyen
los
dos extremos
de
la
re-
---
lación-se compliéa"'a
coneeptUáliZáclOfi
del
m"Btte'Ío
relacional
entre
ambas. Descartesconsideróla
rela
ción simplementecomo
un
flujo
de
«informacióm)
delobjeto
al
sujeto--resultando
el
consiguiente
«entendimiento» o
conocimiento-sin
especificar
apenasenqué medida
y
de
qué
modo
exige ese
entendimientounos
procesos
distintos al
de
simple
entrada de
in
formación.
Diferenciación del objeto cartesiano.
El
esque~
ma
cartesiano
puede
considerarse como
el
punto
pri
mario
de
referencia
para
un
proceso
de
diferenciación.
Como
se
trata de
un
esquema
relacional,
su
diferencia
ción
afecta
necesariamente
a
todos sus componentes:
.
no
solo el sujeto
y
el
objeto,
sino
también
el
carácter
de
la relación
entre
ambos.
Dado quenos
ocupamos
de
la
ciencia,
resulta más
fácil
entender
la
diferenciación
encuanto
al
objeto, lo
que
significa
dar
el
primer
paso
de
alejamiento
de
la predilección más
puramente
fisicalis
ta de
Descartes.
El
objeto
humano
pasó
a
ser considerado
no
simple
mente
como
«conocedor», sino
también
como
un
orga
nismo
fisico
que
se «comportaba»
(empleando
un
término
posterior)
en
un
medio
ambiente
y
actuabamovido
por
deseos o
necesidades-o,
como
las
llamó
Hobbes,
«pasiones>}-que
explicaban
su
acción.
Esta
diferenciación
que
apareció incluso
en.
el
propio
siglo
deDescartes,
el
XVII,
especialmente
en
los escritos
deHobbes
y
Locke,marcó
el
comienzo del utilitarismo,
creó la base
teórica de la economía
y
de
una
de
las
principales ramas de
la psicología, y
tuvo
importantes
repercusiones sobre
el derecho, la ciencia
política
y
la
sociología.
INTERACCION:
Interacción
social
-
a
diferenciacion utilitarista.
El
modelo
cartesiano
se
manteníaencuanto
a
suponer
dadas las necesidades
delindividuo.
Aunque
se
suponía
también que
dichas
necesidadeseran múltiples,
no
se
trataba
el
problema
decómoesrabanestructuradas
y
organizadas.
No
obstante,
la
preocupación
analítica
ya
no
se
limitaba alconocimiento del
mundo
externo,
sino
que
incluía
la
manipulación
«(racional» del n1ismo
mediante
actividades dirigidas a
un
fin
u objetivo.
Primitivamente,
elcientífico social
moderno
se concibe,
pues,como
un
observador
de
objetos
que
son) al
mismo tiempo,
actores
queintentan
satisfacer sus necesidades
por
mediode
la acción.
Además,
solo
en
un
caso
límite restringe
el
observador
su
observación
3.
individuos
aislados;
por
lo
general,
observauna pluralidad interactuante.
El
intercambio
económico,
por
mediodel
trueque
o
de
lossistemas
de
mercado
s
elaborados, se
convirtió
enprototipo
de dicha interacción, pero
los
hombres
delestado
de
naturalezade
Hobbes,que
buscan
«destruirse o
subyugarse
unos
a
otros),
se
consideraban
también
corno
interactuantes en
este sentido.
Está
claro
que
el
intentar
satisfacer
necesidades
o
destruir
a los
demás
entraña
un
tipode
acción
no atribuible,
p. ej., a los
cuerpos
celestes.
Tales
necesidades
o
pasiones
se dis
tinguen
fácilmente
de
las
actividades-término
muy
utilizado posteriormente
por
Alfred
Marshall-desti
nadas
a satisfacerlas.
Adquieren
aqui
gran
importancia
los
problemas
relativos a la
naturaleza de
los sistemas
de interacción generados
por
ía acción
concebidadentro
de
este marco,
y a las
condiciones
en
las
que
pue
den
{(funcionar») tales sistemas.
La
naturaleza
y el sig
nificado del
{(propio interés\;,
en
el
sentido
clásico
moderno,
y
la base del
orden
normativo en
los sistemassociales
se
hacen
muy
problemáticosdentrode
estemarco
de
referencia.
__
Así, el
marco
«utilitarista»
de
referencl"al'pñ"ilU"co¡jd¡,.c,-,dd."'."iir¡-------se
que ha
surgido de la formulación
cartesiana,
me-diante
la inclusión
en
el
esquema de una
especie
de
objetos
que no
son
físicos
y
que
mantienen interacción
en
un
sentidoen
que
no
lo
hacen
los
conocedores
ni
los
objetos
fisicos.
Aunque
es¡a
concepción surgedela
diferenciación
en
el lado
del objeto delesquemacarte-
siano,
plantea implícitamente
la
cuestión de
la posicióndel
observador.
Está
muy
claro
que
el
conocimiento
de
la
situación,
de
las
necesidades
y
actividades de
los
demás en
el sistema
de interacción,
se
convierte
en
si
mismo
en
un
factor de
satisfacción
de
necesidades.
El
actor
utilitarista,
consideradocomoobservador,
es
un
{(conocedor» cartesiano,
pero
tambiénmucho
más.
In-
troducir
este
elemento
adicional
en
la
totalidad
delesquema
presenta problemas de gran
importancia.
Diferenciación idealisra del sujeto.
Como hemos
señalado,
Descartes
dejó
sin analizar
la
estructura
de
su
sujeto:
el
«(yO),
que
piensa
y
que,
por
tanto,
existe se
supone
dado.
En
términosrnuy
generales, el movi
miento
idealista fue
un
intento de
analizar el
contenido
de
esta
entidad
dada.
Especiahnente
·con
Kant,
adoptócomo
punto
primordial
el contenido del
conocimiento.A
diferencia del empirismo
inglés,
consideró
el
cono
cimiento modelado
y
organizado
de
acuerdo con
los
esquemas kantianosdeintuición
y
con
las categorías
delentendimiento,
y
no
derivable
de
las
propiedades
«(intrínsecas»)
del
propio
mundo
de
los objetos,
tal comolleganalsujeto
en
forma de
«impresiones
de
los
senti
dos»
o--en
términosde
Locke-de
{ddeas>~.
Como Descartes,
los idealistas
fijaban
su
atención
en
la
comprensión
científica del. m.undo físico.
Ahora
-
 
168
INTERACCION:
Interacción
social
bien,
,de
forma
muy
«relativizada»--en
un
sentido
.
,,,pedal-porque
la
estructura principal
del conocimiento empírico se
atribuía no
solo a
la
{(naturaleza)de los
objetos
conocidos, sino
también
a las «catego-tíaM
en
función
de
las cuales se los conoce.
Estas
categorías
no
se
podían ubicar en
los objetos de lacogpición,
·Qi
se
p09.í~n
tratar
básicamente como
pro
piedades
variantes
de las
personalidades
de
los ·conocedores.
En
tétminos
s
n10demos,
constituían
un
matco
c,ú!tura.l.
de referencia
que
regía
en
parte
todo
el
sistema.
de
acción,
en
la
medida
en
que
este de
pendía
del
conocimiento
empírico.
Estoplanteaba
un
problema
paralelo
al
utilitarista
relativo a los actores
que no
s'on
8019
conocedores.
Es
justo decir
que tal
diferenciación del sujeto car
tesiano,
paralela
a
la
diferenciación utilitarista del
ob
jeto
cartesiano,fue
'una
de
las
principalesconsecuen
cias del análjsis de
Kant.
Así, la
({razón
pura) concernía,
esencia4nente,
a ,la
base
epistemológica de la cienciafísica, riljentras
que
la
«razón práctica) se vinculaba alas otras preocup.aciones, especialmente las
no
cognoscitivas, de los «actores)
humanos.
El
utilitarismo
trata
ba
las
necesidades
solo
comodadas
y
analizaba
lasactividades
principalmente proyectando
un
conocedor
racional cartesiano
en
el
papel
del actor; de
ahí
la fór
mula
del interés
propio
racional.
Kant
consideró las
necesidades prácticas,
que
creía
predominantemente
morales,
como
algo esencialmente dado, y descartó las
posibilidades
de
resolver
intelectualmente
los
proble
filáS
sub}
aeestes.
En
esto se
aproximó
al
punto
de
vista
de que
el
imperatIVo moral
es algo existencialmentedado.
El
hegelianismo.
El
movuniento
hegeliano
intentófusionarel
componente
cultural de
la
epistemologíaempírica
de
Kant,
especialmente las «categorías»,
con
la
esfera de la
razón
práctica
l
desarrollando
por
tanto
una
metafísica idealista unificada,
construida
sobre
el
concepto
clave
del
«espíritu objetivo)
(objektiver Geist).
Concibió,
pues, toda
la historiacomo
el «despliegue)del
espíritu
universal,
siendo
la acción
humana
esen
cialmente
una
expresión
o realización
del contenido
<ddeab del espíritu.
La
tendencia
primaria
de, la fase cartesiana de este
amplio
desarrollo intelecIual fue
quizá
la de
extraer
el
máximo
posible
de
la naturaleza intrínseca
de los objetos: la
concepción
de
la
«mente)
como
una
tabula rasa,
que
es solo
un
recipiente de
impresiones
sensoriales,llevó
esto
a
sus últimós
extremos.
Por
contraste,
elidealismo
tendía
a
atribuir
el
máxiino posible a la acti
vidad
creadora
de la
mente.
Por un
lado, esto res;altabala imp.ortancia de la acción de los agentes
humanos
individuales c.omo
alg.o
distinto
de
las circunstancias
de
sus situaciones.
Pero,
por
otro, el
problema de
un
-sis
tema
cultural
que
trascendiese
(en el estricto
sentido
kantiano) al
actor
individual,
adquiría
necesariamente
una gran
prominencia.
El
marxismo.
A
medidaque
el masivo desarrollo de
la
ec.onomia
y,
posteriormente, de
la
psicología, lasllevaba a transf.ormarse
en
ciencias sólidas,
creando
en
el siglo
XIX
una
vigorosa
tradición intelectual
que
institucionalizó
positivamente
el
reconocimiento de la
di-
ferenciación de necesidades y actividades
dentro
de los
objetos
humanos
de las
observaciones
científicas,
laconcepción
ideali~ta
de
un
«despliegue)~
del
espíritu
o
______
G~e¡¡i,¡¡stt....l!fu~e..!d:!!eelj~ando
de
ser satisfactoria. Exigía
una
diferenciación paralela-aJ.a
utilitarista
entre
las actividades
y
las necesidades.
Tal
formulación teórica
surgió
s
claramente
c.on
las
concepciones
de
Marx, quien
estableció
un
mundo
de factores ('materiales»
frente
a losfactores ('ideales"
de
la
escuela hegeliana.
El
famoso
aforismo
de "poner
a
Hegel
cabeza abajo"
indica
clara
mente, en
mi
.opinión,
que, en
lineas generales,
Marx
deseaba
permanecer dentro
de
la
línea
idealísta.
La
categoría
marxista de
«material»
no
es,
por
tanto, idén
tica'
en modo
alguno
a la «física)
que
aparecía
en Des
cartes e incluso
en
Kant.
Se
refería
sobre
todo
a los
aspectosde
la
situación
humana
que
condicionan
laconsecución
de
objetivos
O
metas humanas.
El
viejo
problema de
la
primacía,
que
es
inherente
al empleo
de
la
conceptualización dicót.oma, se
centró, en
este caso,
en
si la
primacía
se
encontraba
en
el
terreno
«ideab o
en
las condiciones necesarias
para, su
realización
prác
tica.
El
materialismo de
Marx
consistia
fundamentalmente en enfrentar
a los
(utópic.os>}
con
la necesidad
de
mostr.arse «realistas) al
tomar
en
cuenta
tales condicio-'(nes. Impor'ta destacar
que su
sistema
«material>~
no
fue
simplemente
un
«despliegue del espíritu), sino
un
sis
tema
social;
en
nuestr.os
términos,
un
sistema
de
inte
racción,
aunque inadecuadamente
analizado.
Etapa
moderna
Existen
dos
fronteras
que
limit¡tn el aspecto de "acción" de la
condición
humana:
la biológica,
concebida
en términos de
herencia
y
de
medío ambiente,
y la
cultural, concebida
como
un
sistema
de orden
simbó
lisru»ente
definjdo)
COP
primacía
llQpnativa,
y
!!L
'lue
los seres
humanosestán
obligados
a ajustarse so
pena de
sanciones
en
este
mundo
o
en
el otro.
Las
dos
tenden
cias
principales
depensamient
.o
social
se
han
vistopresionadas hacia
un
reduccionismo basado
en uno de
eS1;Os
dos
límites
o fr.onteras.
En
general, la utilitarista
ha
derivado
hacia
la biología,
mientras que
la
kantiana
se
ha
"hegelianizado»...
si
puede
considerarse a
Hegel
como
el
extremo
rdativo
del reducci.onismo idealista.
Al
mism.o
tiempo,
consideraciones
parecidas
a las
quedieron
lugar
a
larebeliónmarxista
contra
el hegelianis
mo
han
estimulado,
dentro
de
ambas
tradiciones,
mo
vimientos
que
han
llevado
claridad
y definición
conceptual
a
un
punto
equidistante de
estos dos extremos.
Freud
y
la
teoría de
la
personalidad.
Por
el ladoutilitarista,
el
desarrollo
de
la ciencia biológica
en
la
segunda
mitaddel
siglo
XIX
y
el
florecimiento de dis
tintas variedades del
«darvinismo
sociah>
plantearonagudamente
el
problema de cómo podían
tratarSe los
componentes
esenciales
de
la acción social
humana
de
un
modo que
fuese realista acerca
de
la
continuidadentre
la «naturaleza humana) y el
mundo
orgánico.
La
figura
individual
más importante
fue la
de
Freud
que,
como
médic.o,
comenzó
con
una
c.oncepción del
serhumano
como
organism.o per.o
que,
c.omo
psiquiatra,
se
preocupó fundamentalmente
del
comportamiento de
la
persona
y
no
del estado
interno de
sus órgan.os.
Ade
más, el
método
clinico desarrollado
por Freud
dio
gran
énfasis a las emociones, a los deseos y a los objetivos,
en
vez de a las cuestiones cogn.oscitivas.
Freud
comenzó
c.omo
un
«instintivista),
en
el conocido·
sentido
hereditarista, pero aunque
nunca
dejó
de
resaltar
la
importancia de
las necesidades instintivas,desarrolló
el concepto
de
instinto
desde la idea más
convencio.nal de
un
patrón
hereditario
de
comportamiento,
«despertado)~
por
estimulas
ambientales, a
la
de
t:ttt
llstema
m.otivaCional generalizmto
que
entraña-una
relación compleja
entre
la energía instintiva
básica
y
los

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